
La Agencia Internacional de Integridad del Tenis (ITIA) ha colocado de nuevo en el centro de la atención al tenis argentino tras suspender al jugador Leonardo Aboian por seis años y nueve meses. La sanción se produce después de que Aboian admitiera 30 violaciones al Programa Anticorrupción, además de imponerle una multa de 40,000 dólares.

Este caso revela la vulnerabilidad económica de muchos tenistas que compiten en torneos de menor categoría, como los M15 y Challengers, donde los premios son escasos. Por ejemplo, en un torneo M15 un jugador puede ganar solo unos cientos de dólares, insuficientes para cubrir gastos básicos como alojamiento y entrenamiento.
La situación se complica por la presencia de "mafias de apuestas" que se aprovechan de la soledad y la falta de patrocinadores en el deporte. A diferencia de otros deportes, en el tenis es suficiente con corromper a un solo jugador, lo que aumenta el riesgo de amaño de partidos.
Desde 2020, al menos 11 tenistas argentinos han sido sancionados, lo que pone en tela de juicio el sistema de premios de la ITF, incapaz de asegurar una vida digna para quienes se ubican fuera del Top 100.
Leonardo Aboian, de 27 años y con un mejor ranking de 453 en singles, admitió haber amañado ocho partidos entre 2018 y 2025. Su último registro fue en el Challenger de Villa María, donde fue derrotado en la clasificación por Facundo Bagnis. Aboian fue suspendido provisionalmente en septiembre pasado antes de la decisión final de la ITIA.



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