Inflación en alza y dólar contenido: el mercado recalibra expectativas para 2026

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior
supermercados-consumo-gondolas-precios-inflacion
  • La inflación esperada para 2026 fue corregida al alza y supera el 22%.
  • La desaceleración inflacionaria continúa, pero a un ritmo más lento.
  • El dólar proyecta un deslizamiento moderado y sin tensiones en el corto plazo.
  • El crecimiento económico fue ajustado a la baja, aunque se mantiene en torno al 3%.
  • Las tasas de interés bajarían, pero más lentamente de lo previsto.
  • El superávit fiscal y comercial aparece como uno de los pilares del escenario 2026.

Las previsiones económicas volvieron a ajustarse al alza en materia de inflación para los próximos meses y para todo 2026, en un contexto atravesado por tensiones metodológicas en la medición de precios y cambios en la conducción del organismo estadístico. El reacomodamiento de expectativas refleja un escenario de desinflación más lenta que la anticipada semanas atrás, con impacto directo sobre tasas de interés, tipo de cambio y crecimiento.

De acuerdo con el último relevamiento de expectativas del mercado, la inflación estimada para enero se ubicó en 2,4%, lo que implica una corrección positiva respecto de proyecciones anteriores. De confirmarse ese nivel, marcaría una desaceleración frente al registro de diciembre, aunque menos pronunciada de lo que se esperaba. La corrección no fue marginal: tanto el conjunto de analistas como el grupo de pronosticadores con mejor desempeño histórico coincidieron en ese guarismo mensual.

El ajuste no se limita al corto plazo. Para los próximos doce meses, la inflación esperada se elevó hasta el entorno del 21%, mientras que las estimaciones más conservadoras la ubican varios puntos por encima. En términos anuales, el consenso del mercado proyecta una inflación superior al 22% para 2026, con revisiones alcistas significativas frente a mediciones previas. El dato no es menor: implica que la convergencia hacia niveles bajos de inflación sería más gradual y exigente en términos de política económica.

El comportamiento del índice núcleo acompaña esta dinámica. También allí se proyecta una variación mensual del 2,4% para enero, confirmando que la inercia inflacionaria sigue presente incluso descontando componentes estacionales y regulados. El mensaje implícito es claro: la desaceleración continúa, pero enfrenta resistencias más persistentes de lo previsto.

En el frente cambiario, el panorama luce más estable. Las proyecciones muestran una corrección a la baja del tipo de cambio esperado para los próximos meses, reforzando la idea de un esquema de deslizamiento controlado. Para el primer semestre de 2026, el dólar oficial se movería con ajustes mensuales moderados y revisiones descendentes respecto de estimaciones anteriores. Hacia fin de año, el consenso prevé un valor en torno a los $1.750, lo que implicaría una suba anual cercana al 21%, levemente por debajo de la inflación proyectada.

Este diferencial sugiere que el mercado no anticipa presiones cambiarias significativas en el corto plazo y confía en la capacidad del esquema económico para sostener cierta estabilidad nominal. Sin embargo, también deja entrever que el ancla cambiaria seguirá siendo un componente central de la estrategia antiinflacionaria.

La actividad económica, en cambio, mostró señales mixtas. El crecimiento del último tramo de 2025 fue revisado a la baja y quedó prácticamente estancado. Para 2026, las proyecciones mantienen una recuperación moderada, con tasas trimestrales cercanas al 1% en la primera mitad del año. En el acumulado anual, el crecimiento esperado ronda el 3%, aunque con ajustes negativos respecto de relevamientos anteriores, especialmente entre los analistas más precisos.

Las tasas de interés también reflejan esta recalibración. Si bien el mercado sigue anticipando un sendero descendente a lo largo de 2026, las proyecciones fueron corregidas al alza en todos los plazos. Esto indica que la baja de tasas sería más lenta, en línea con una inflación que tarda más en ceder. A doce meses, las tasas mayoristas se ubicarían aún por encima del 20%.

En el plano laboral, la desocupación se mantendría estable, levemente por debajo del 7%, sin grandes cambios previstos para 2026. El sector externo, en tanto, muestra un panorama más sólido: se espera un superávit comercial superior a los USD 11.000 millones, impulsado por exportaciones en alza y un crecimiento más contenido de las importaciones. Finalmente, las cuentas públicas cerrarían el año con superávit primario, consolidando el sesgo fiscal contractivo del programa económico.

Últimas noticias
Te puede interesar
Lo más visto