
Bornoroni se planta y fija reglas: el armado libertario acelera en Córdoba
CÓRDOBA
Agencia de Noticias del Interior

Lejos de diluirse tras la foto que lo mostró el domingo pasado junto a Rodrigo de Loredo, el universo libertario en Córdoba decidió seguir adelante sin demasiadas explicaciones ni gestos defensivos. La consigna es clara y se repite puertas adentro: foco en el proyecto nacional y disciplina en el armado provincial. Y en ese esquema, Gabriel Bornoroni no solo no retrocede, sino que se puso firme y empezó a poner condiciones.
Los libertarios admiten que la imagen compartida con sectores del radicalismo todavía genera sorpresa interna, pero aseguran que no altera los dos objetivos que hoy ordenan toda la estrategia. El primero, y principal, es avanzar en la construcción política que respalde la reelección de Javier Milei el año próximo. El segundo, complementario pero no menor, es ampliar la base liberal para disputar en serio el poder en Córdoba y poner fin a la prolongada hegemonía peronista en la provincia.
Para cumplir con ese doble desafío, Bornoroni reparte su tiempo entre Buenos Aires y Córdoba. En el Congreso, el jefe del bloque libertario trabaja en la cohesión interna y en la negociación con otras bancadas para empujar los proyectos que la Casa Rosada decidió priorizar en las sesiones extraordinarias de febrero: la Reforma Laboral y la rebaja de la edad de imputabilidad. En paralelo, mantiene una presencia intermitente pero intensa en territorio cordobés, donde agenda reuniones con referentes liberales, pero también con radicales, dirigentes del PRO y otros sobrevivientes del naufragio de Juntos por el Cambio.
Enero y febrero serán meses clave. Desde el espacio libertario anticipan que Bornoroni permanecerá en la ciudad, recibiendo a quienes soliciten audiencia. A partir de marzo retomará las recorridas por el interior provincial, con un objetivo tan ambicioso como explícito: ordenar el espacio y evitar dobles juegos.
En ese marco se inscribe el acercamiento de intendentes radicales del departamento San Justo a la alianza oficialista. Desde el rincón libertario se encargan de aclarar que esos contactos no fueron improvisados ni informales: llegaron por decisión propia, pero respetando el canal orgánico y pasando previamente por el referente departamental. La aclaración no es ingenua.
Puertas adentro, algunos dirigentes advirtieron tensiones ante la posibilidad de que la marca libertaria termine funcionando como garante de la continuidad de intendentes a los que ellos aspiraban a disputarles el poder. Desde los “cuarteles centrales” bajan la espuma: aseguran que no hay cambio de rumbo, sino la aplicación estricta de lo anunciado en el mitin libertario del 29 de noviembre, cuando se planteó la necesidad de construir la alianza más amplia posible para desalojar al peronismo del poder provincial. Los chisporroteos, dicen, fueron menores y atribuibles a problemas de comunicación, no a decisiones políticas.
Ahora bien, ampliar no significa regalar. Bornoroni dejó en claro que no habrá laxitud para quienes pretendan subirse al proyecto libertario. Las condiciones son tres y no admiten matices. La primera: compromiso explícito con la causa nacional y con la reelección de Javier Milei. Para los libertarios, Córdoba debe importar el modelo nacional, y eso solo es posible con continuidad política.
La segunda condición es la lealtad al proyecto provincial, con la mirada puesta en disputar la Gobernación en 2027. Y la tercera, quizás la más sensible: el compromiso irrenunciable de unificar las elecciones municipales con la elección provincial. “No vamos a aceptar especulaciones de ningún tipo”, advierten sin rodeos. “Si quieren el paraguas de La Libertad Avanza, tienen que votar el mismo día que se dispute el Centro Cívico. Si no, no hay tiempo que perder: tenemos que posicionar a nuestros propios jugadores”.
La única excepción será para aquellas localidades cuya Carta Orgánica impida la concurrencia de los comicios. En el resto, el mensaje es terminante. Los libertarios saben que están tocando fibras sensibles y, para que no queden dudas, avisan que La Libertad Avanza tendrá candidatos en los 427 municipios de Córdoba. No hay terceras vías: o se está adentro, o se compite enfrente.
En el Centro Cívico, las reacciones son dispares. Algunos miran el avance libertario con cautela y preocupación. Otros, en cambio, creen que no vale la pena contener a quienes ensayan una fuga hacia el violeta y apuestan a que el experimento no sobrevivirá al invierno político. Mientras tanto, Bornoroni avanza, pone condiciones y acelera el reloj. En Córdoba, la cuenta regresiva ya empezó.





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