Milei vs. Menem: Dos modelos, un mismo objetivo. Dominar la inflación y reconfigurar la economía argentina
OPINIÓN Carlos Zimerman

Carlos Zimerman
Argentina ha vivido dos momentos clave de reordenamiento económico durante las últimas décadas: la convertibilidad de principios de los años 90 impulsada por Carlos Menem y la actual agenda de ajuste liberal liderada por Javier Milei. Aunque separadas por más de 30 años y contextos históricos bien distintos, ambas políticas comparten un eje central: la batalla contra la inflación crónica que ha marcado repetidamente la vida económica del país.
De la hiperinflación de los 90 a la estabilidad de precios: la convertibilidad
Cuando Carlos Menem llegó al poder en 1989, Argentina padecía una hiperinflación descontrolada, con tasas que superaban cifras astronómicas tras el colapso de los planes de estabilidad previos. En 1991, mediante la implementación del Plan de Convertibilidad, el gobierno fijó la paridad del peso con el dólar en 1:1 y puso fin a la emisión monetaria sin respaldo, lo que dio resultado: la inflación anual cayó desde miles por ciento a niveles cercanos al 0-2% en los años pico de estabilidad.
Este proceso no solo restauró estabilidad de precios, sino que también generó un crecimiento económico sostenido durante buena parte de la década, con años de aumento del Producto Interno Bruto (PIB) superiores al 6 % e incluso repetidas expansiones anuales del 10 % en los primeros años.
Sin embargo, esa estabilidad descansó en gran parte sobre restricciones extremas de política monetaria y fiscal que con el tiempo hicieron al país vulnerable a crisis externas y desequilibrios internos, desembocando en la severa crisis económica de 2001-2002.
La era Milei: bajar la inflación mediante ajuste y austeridad radical
Décadas más tarde, Argentina volvió a enfrentar una inflación alta. Según estadísticas oficiales, la inflación anual de 2023 —el año en que Milei asumió la presidencia— cerró en más de 200 %, una de las más altas en el planeta.
Desde entonces, el gobierno de Milei ha implementado una agenda de ajuste fiscal profundo, reducción de gasto público, apertura cambiaria y reformas estructurales. Los datos oficiales reflejan una reducción significativa del ritmo de incremento de precios: la inflación mensual promedio en 2025 se ubicó habitualmente alrededor del 2 % mensual, lo que terminó con la hiperinflación que venía aquejando al país.
Mientras tanto, la inflación anual acumulada en diciembre de 2025 cerró en torno al 31,6 %, muy por debajo de los niveles de 2023 y marcando la menor cifra en ocho años.
Ambos casos muestran reducciones extraordinarias en la inflación desde situaciones críticas. La convertibilidad logró tasas casi nulas durante gran parte de los años 90, mientras que Milei ha logrado en dos años reducir la inflación a niveles de tres décadas atrás.
Crecimiento económico en periodos comparables
Durante los primeros años del plan de convertibilidad, el PIB argentino creció robustamente: por ejemplo, en 1991 la economía registró un crecimiento superior al 10 %, seguido por cifras cercanas en años subsiguientes hasta mediados de la década.
En el caso de Milei, tras la profunda recesión heredada, las proyecciones oficiales y de analistas sugieren un fuerte repunte económico, con estimaciones de crecimiento del 4-5 % en 2025 y proyecciones positivas hacia 2026. Aunque estos números no replican los picos de la convertibilidad, reflejan una recuperación vigorosa tras un período de contracción económica.
Gasto público: comparaciones y cambios estructurales
Un factor común de ambos modelos ha sido la disciplina fiscal.
En los años 90, el plan de convertibilidad implicó reformas estructurales profundas, incluidas privatizaciones y reducción de déficit fiscal, que estuvieron asociadas a un control estricto del gasto público.
En la gestión de Milei, el ajuste fiscal ha sido extremo: el gobierno registró superávit fiscal después de muchos años de déficits prolongados, mediante recortes de empleo público, reducción de subsidios y caída de gastos discrecionales.
Aunque las cifras exactas de gasto público como porcentaje del PIB varían según fuentes y metodologías, el enfoque de reducir costos del Estado es un rasgo compartido con la convertibilidad, aunque aplicado en un contexto macroeconómico muy distinto.
¿Por qué se argumenta que Milei representa un cambio auténtico?
Los defensores del modelo actual sostienen que:
No solo se ha contenido la inflación, sino que lo ha hecho sin recurrir a controles de precios u otros instrumentos discrecionales que distorsionan los mercados.
Se ha perseguido el equilibrio fiscal, algo que la Argentina no había logrado de manera sostenida en décadas, eliminando déficits estructurales.
Las reformas estructurales buscan modernizar la economía reduciendo el tamaño del Estado y eliminando barreras que, según sus defensores, impedían el crecimiento sostenido.
En este sentido, comparado con episodios anteriores, la gira hacia la ortodoxia fiscal y monetaria es vista por sus seguidores como un cambio profundo en la política económica argentina, si bien también conlleva tensiones sociales y políticas significativas.
Conclusión
La política económica de Milei enfrenta similitudes conceptuales con la convertibilidad de los años 90: ambas apuntaron a derrotar la inflación crónica y restaurar condiciones macroeconómicas estables. Sin embargo, operan en contextos muy distintos: mientras la convertibilidad implicó una paridad cambiaria rígida en un entorno de apertura comercial, la actual gestión se basa en el ajuste fiscal interno y reformas estructurales orientadas al libre mercado.
Ambos modelos lograron reducir la inflación desde niveles críticos, pero los desafíos subyacentes —como el crecimiento inclusivo, la sustentabilidad social y la competitividad global— siguen siendo temas clave en la agenda económica argentina de hoy.




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