Rutinas que aceleran el metabolismo

SALUD Y NUTRICIÓNJulia VOSCOJulia VOSCO
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Expertos de Cleveland Clinic destacan que pequeñas modificaciones en los hábitos diarios pueden facilitar un ligero aumento en la velocidad metabólica. Aunque factores como la genética y las hormonas juegan un papel crucial en el funcionamiento del metabolismo, el endocrinólogo Marcio Griebeler señala que ciertos ajustes en el estilo de vida pueden resultar beneficiosos para la salud.

El metabolismo convierte los alimentos en energía y su velocidad refleja el gasto energético del cuerpo en reposo y durante la actividad. Según Griebeler, “el metabolismo es un proceso hormonal” cuya eficiencia varía según cada individuo, influenciada por la genética, el sexo, la edad y el estado hormonal.

¿Es posible acelerar el metabolismo?

El margen para acelerar el metabolismo es limitado y depende de características sobre las que, a menudo, se tiene poco control, como el equilibrio hormonal y la composición corporal. Sin embargo, elegir un estilo de vida saludable puede generar mejoras moderadas. Mantener actividad física, tener una dieta adecuada, dormir lo suficiente y gestionar el estrés impactan positivamente en la eficiencia metabólica.

Estrategias para impulsar el metabolismo

Cleveland Clinic recomienda desarrollar masa muscular para aumentar el gasto energético, incluso en reposo. Griebeler sugiere combinar ejercicios aeróbicos y de fuerza, dedicando al menos 150 minutos por semana a actividad física, como correr, nadar o usar bandas de resistencia.

El entrenamiento en intervalos, tanto de alta como de baja intensidad, puede aumentar el gasto calórico y mejorar la construcción muscular, manteniendo el sistema energético activo después del ejercicio.

Alimentación e hidratación: claves del metabolismo

Una dieta regular y equilibrada es fundamental para la actividad metabólica. Saltarse comidas puede ralentizar el metabolismo, por lo que se recomienda consumir comidas y refrigerios saludables a lo largo del día. Priorizar la ingesta de proteínas también es importante, ya que su digestión requiere más energía en comparación con carbohidratos y grasas.

La hidratación es esencial; Griebeler advierte que la deshidratación puede disminuir el metabolismo, y recuerda que beber suficiente agua es crucial. Consumir agua fría también obliga al organismo a gastar energía para calentarse.

La gestión del estrés es otro factor importante. Niveles altos de cortisol y alteraciones en la función tiroidea pueden dificultar la pérdida de peso y reducir la eficiencia metabólica. Griebeler indica que el estrés crónico a menudo impide la pérdida de peso. Prácticas de relajación, como meditación y yoga, pueden ayudar a estabilizar el metabolismo.

Dormir entre siete y ocho horas por noche es igualmente fundamental. La falta de sueño afecta los ciclos hormonales y puede ralentizar el metabolismo, además de provocar un aumento de estrés.

Expectativas realistas

No todos los factores del metabolismo son modificables por voluntad personal. Genética y función hormonal establecen límites en la eficiencia metabólica. Por ello, Griebeler insiste en tener expectativas realistas sobre los cambios que pueden lograr estos hábitos.

Aunque no hay métodos rápidos para acelerar el metabolismo, los expertos de Cleveland Clinic coinciden en que adoptar rutinas saludables puede llevar a mejoras sostenibles en bienestar y energía diaria.

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