


Camino a su proyecto reeleccionista, y a diferencia de sus antecesores, el gobernador Martin Llaryora enfrenta un reto que complejiza todavía más el desafío en sí de lograr una buena gestión para ilusionarse con un segundo periodo.
El mandatario carga con el peso de las más de dos décadas ininterrumpidas de gobierno peronistas, que ya se sienten y que los cordobeses empiezan a facturar. Quizá, un poco agitados por la oposición que azuza la bandera de los males de la perpetuidad del PJ en el poder, pero otro poco seguramente producto del desgaste natural de lo que son siete periodos consecutivos. Una realidad local particular que, inscripta en un contexto generalizado de un electorado que probó la oferta libertaria y que, hasta acá, la elige nacionalmente, obliga a Llaryora a recalibrar camino al ´27.
Del 26-O a esta parte, la Provincia dejó en claro que tomó nota de lo sucedido en las urnas. Y aunque discursivamente se escuden en que la lógica que impera en cada elección de medio término dista de lo que sucede en las generales en Córdoba (conforme al historial reciente, les asiste la razón), el abrumador resultado violeta esta vez parece haber tocado fibras íntimas en un cordobesismo que, si algo sabe hacer bien, es interpretar los nuevos signos de los tiempos.
Por eso, en este segundo tiempo al gobernador se lo ve aplicando la nueva máxima oficialista: tanto peronismo como sea posible, tanto mileísmo como sea necesario.
Los retoques en el gabinete provincial tendientes a refuncionalizar áreas cruciales de Gobierno y a dotar de más política a la gestión, son una reacción directa a esa lectura que entiende de la necesidad de reescribir una nueva narrativa cordobesista que re enamore al electorado.
La necesidad de comenzar ya mismo a levantar la Capital para sumar puntos en el principal distrito electoral, es uno de los objetivos más palpables y obvios frente a los capitalinos.
En esta etapa, a mitad de su mandato y cuando todavía falta alrededor de un año y medio para las próximas elecciones provinciales, Llaryora comienza a puntear su campaña en dos frentes. El interno, acomodando las piezas que considera necesarias para acercar la gestión todo lo que haga falta a los cordobeses, y el externo basado fundamentalmente en cómo y de qué forma se les cuentan las cosas a los vecinos.
Desde las formas, el gobernador también quiere imprimirle su impronta a la marca cordobesista no sólo para modernizarla, sino también para estampar el inicio de su era dentro de un oficialismo donde las figuras de sus dos antecesores siguen siendo muy fuertes.
A lo largo de estos años, el peronismo de José Manuel de la Sota y Juan Schiaretti cambió de piel varias veces, se transformó.
En post de atender las nuevas necesidades y mostrar mayor amplitud, el oficialismo pasó de ser Unión por Córdoba a Hacemos por Córdoba con Schiaretti en el 2019; para luego reversionarse en Hacemos Unidos (y su adaptación nacional ahora en Provincias Unidas).
Si bien por ahora Llaryora mantiene el nombre, desde el 22 de diciembre y hasta marzo, el Gobierno difunde una nueva campaña que, conceptualmente, es diferente a lo que se venía haciendo. El objetivo, justamente hacer un corte y marcar el inicio del periodo de gobierno de Llaryora.
“Hacer para Crecer” dice el slogan con nuevos colores y diseño que apunta a despersonalizar el mensaje y que comunica en tercera persona.
“Mirá lo que hicimos los cordobeses en dos años”, dicen algunos de los spots donde se muestran obras de los últimos 24 meses repasando “logros” en materia de infraestructura vial, hospitales, educación, seguridad, entre otros aspectos.
Aunque no se hace mención a la “gestión de Llaryora”, la nueva campaña pretende coparticipar con los cordobeses los objetivos cumplidos y asociarlos a la actual gestión. “Repasamos obras de norte a sur y de este a oeste para marcar la territorialidad de este gobierno”, describió a Alfil uno de los dirigentes que trabajó en la nueva campaña.
El gobernador se muestra decidido a mover en todos los sentidos necesarios para pavimentar el camino hacia su reelección. Por ahora, con lo descripto más arriba. Ya llegará el tiempo de trabajar sobre la oposición, una de las cosas que mejor le sale al oficialismo.
CON INFORMACIÓN DE DIARIOALFIL, SOBRE UNA NOTA DE SORIA YANINA.





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