Schiaretti le "cortó el rostro" al Presidente

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Finalmente, no hubo descongelamiento en las relaciones entre el Gobierno nacional y el peronismo cordobés. Alberto Fernández volvió este viernes a esta provincia, uno de los territorios más hostiles para el Frente de Todos (FdT), para participar de una serie de actividades que tuvo como eje central el anuncio de una inversión de la automotriz Nissan para duplicar la producción de la pickup Frontier en la Argentina. En compañía del gobernador peronista más anti-K, el Presidente usó esa tribuna para defender la marcha de la economía, eje central de su guerra con el kirchnerismo, pero la foto no alcanzó para tapar el trato distante y helado que le dispensó el anfitrión.

 Con el frío como protagonista, el gobernador Juan Schiaretti y el intendente Martín Llaryora recibieron al mandatario pasadas las 11.30 en el Aeropuerto Ambrosio Taravella. En la previa, ambos bandos anticiparon que se iban a evitar los cruces políticos. Y eso fue lo que sucedió. A la luz pública, sólo hubo palabras referidas al desarrollo, al trabajo y al compromiso de ambas administraciones con la recuperación económica y el crecimiento.

Schiaretti aprovechó también para destacar, chicana incluida, los programas de empleo de su Gobierno. “Es muy importante que el Estado subsidie el empleo más que el desempleo. Hay 35 mil cordobeses bajo programas de empleo; más de 10 mil en los programas de Promoción Industrial que reciben subsidios y trabajan en 700 empresas que son en su inmensa mayoría pymes”, señaló durante su alocución.

En las huestes cordobesistas relativizaron la visita del Presidente aunque sí enfatizaron la importancia de los anuncios. “Vienen a Córdoba y queda al descubierto lo que efectivamente sucede, que la Provincia está sorteando la crisis con solvencia”, señalaron  fuentes del schiarettismo, a la vez que definieron la recorrida conjunta como positiva desde el punto de vista “institucional”. “En Córdoba se trabaja con todos los sectores”, destacaron. 

 

En esa aseveración también se descubre otra de las lecturas que, en el plano más político, primó en las últimas horas en las filas schiarettistas. A pesar de los rangos, casi que ponen la visita de Fernández en el mismo plano en la que, aunque mucho más amistosas, ubicaron los arribos de Gerardo Morales, Facundo Manes, Jorge Capitanich y Arabela Carreras. El gobernador de Córdoba vuelve a presentarse como el hombre capaz de saltar la grieta, más allá de sus gustos personales.

 

De todos modos, lo que primó fue la distancia. No hubo registros oficiales de abrazos. La cuenta oficial del Gobierno de Córdoba privilegió la difusión de imágenes de Schiaretti y sus funcionarios recorriendo la planta de Nissan. No hubo transmisión del acto, apenas una gacetilla que se replica en la página de prensa de la Gobernación. Al cierre de esta nota, en la cuenta de Twitter de Schiaretti no había siquiera una mención a la visita presidencial.

 


En esa misma sintonía, el canal oficial de la Casa Rosada sólo transmitió la palabra del Presidente y la gacetilla oficial sólo incluyó al gobernador de Córdoba en un plano general durante el discurso de Fernández, momento en el que la cara de Schiaretti le esquivó al buen semblante. Incluso cuando el mensaje del Presidente buscó guiños, el talante del cordobés no experimentó modificaciones.

“El Gringo y yo tenemos la misma escuela y sabemos lo que representa el trabajo para una persona y para una familia”, dijo en el único momento en que se refirió coloquialmente a alguno de sus anfitriones. Sólo se había corrido del lenguaje protocolar para saludar a la diputada “Gaby” Estévez y al exsenador Carlos Caserio. “Querido Carlitos”, le dijo desde el estrado al único referente peronista cordobés que pudo vencer al schiarettismo en las internas del PJ provincial. La asistencia perfecta de los representantes provinciales del Frente de Todos se completó con los diputados Pablo Carro y Eduardo Fernández.

 

La única visita de Fernández a Córdoba como presidente había tenido lugar el pasado 26 de junio cuando, en la previa a la campaña electoral, había llegado a esta provincia a cortar cintas de algunas de las obras que la administración nacional lleva adelante.

 

Uno de los protagonistas de aquellos encuentros fue el por entonces secretario de obras públicas de la Nación Martín Gill, quien este viernes volvió a ocupar un lugar relevante a pesar de haber abandonado su cargo en el gabinete para volver a la municipalidad de Villa María, en diciembre del año pasado. Esta vez, se sumó a la comitiva que recorrió la planta de tratamientos cloacales de Bajo Grande, cuya ampliación quedó exclusivamente a cargo de la Nación por decisión de la cartera que conduce Gabriel Katopodis. “Martín fue el funcionario que gestionó la obra, la descongeló y generó un cambio sustancial en la forma en que se estaba ejecutando, algo que fue mucho más beneficioso para la provincia”, señalaron a Letra P desde el entorno de Gill. Más allá del gesto que reconoce el trabajo, también enaltece la figura del villamariense que busca meterse en la carrera por la gobernación.

 

En la particular batalla comunicacional de este viernes, el Gobierno cordobés se encargó de “destacar” que “la mayor parte de los aportes nacionales se efectuaron en la gestión anterior”, es decir, durante la presidencia de Mauricio Macri.

 

La última parada de Fernández en Córdoba fue en la sede local de Camioneros. Allí lo esperaron unos 120 intendentes cordobeses y le regalaron la que, quizás, sea la foto política más importante para el FdT. Se trata de la prueba de un armado territorial que busca fortalecerse en Córdoba a partir de la identificación con el Gobierno nacional y el diálogo con las autoridades nacionales a partir de los encuentros “de cercanía” que el propio Presidente ya viene reactivando en el conurbano bonaerense. En la carrera por avanzar hacia un esquema de unidad o terminar de dinamitar los pocos puentes que quedan entre Córdoba y la Nación, vale señalar que la mayoría de los jefes y jefas locales que se sentaron en la mesa con Fernández llegaron a conducir sus municipios desde la boleta de Hacemos por Córdoba.

Fuente: Letra P. Nota de César PUCHETA

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