La maquinita de imprimir, a full: desde que asumió, el Gobierno triplicó la cantidad de billetes de $1.000

ECONOMÍA 05 de agosto de 2021 Por Mariano Jaimovich*
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El índice de inflación es tan alto en Argentina que se refleja de alguna forma en la economía cotidiana, por más que el Gobierno tenga como objetivo no emitir billetes de mayor denominación a los actuales de $1.000.

Es decir, la necesidad de contar cada vez con una mayor cantidad de papeles para comprar un mismo bien, a lo largo del tiempo, genera que las autoridades del Banco Central deban solucionar este problema de alguna manera.

Por eso, la "receta" oficial para enfrentar esto parece ser no emitir una denominación más alta a la existente, pero sí imprimir más cantidad de unidades de $1.000 para que no se genere un mayor cuello de botella en la logística financiera.

Tal como ocurrió durante el kirchnerismo, el papel de $1.000 parece ser ahora el "nuevo" billete de $100 de ese entonces, cuando durante dicha gestión estuvo el objetivo de no reflejar la elevada inflación, entre otras cosas, por medio de evitar la impresión de unidades de mayor valor.

De esta forma, se decidió emitir a "todo vapor" la máxima denominación del momento ($100) para abastecer la necesidad de mayor cantidad de dinero. Es decir, se resolvió que haya más volumen de papeles de igual valor a los ya existentes.

En conclusión, los de $100 llegaron a representar más del 70% de todos los billetes en circulación a mediados de 2015, antes del final del mandato de Cristina Fernández de Kirchner.

Si bien hoy no es la misma situación con los de $1.000, debido a que equivalen apenas el 16,4% del total de los papeles en circulación, el crecimiento que ha tenido la impresión de esta denominación ya empieza a alarmar a los analistas.

En concreto, desde que asumió el actual Gobierno, subió la emisión de los billetes de $1.000, desde enero 2021 a la fecha, más del 200%.

De hecho, a inicios de enero de 2020, a las dos semanas de asumir Alberto Fernández a la Presidencia, las unidades con la imagen del hornero apenas representaban el 6,9% del total del dinero que circulaba entre el público y los bancos, según datos del Banco Central.

Billetes de $1.000: volumen en alza

Para mencionar este abrupto crecimiento de la emisión monetaria en cifras, en enero de 2020 existían 372,9 millones de unidades de $1.000. Hoy ya existen 1.120 millones de unidades. Lo que equivale al crecimiento del 200% mencionado.

A este crecimiento en la cantidad de la máxima denominación actual en circulación, se debe considerar un elemento no menor en cualquier economía: sólo en todo 2021 existe una inflación que acumula 25,3% hasta julio.

Y si se le agrega la devaluación del peso en todo el año, que alcanzó alrededor del 14% en el segmento oficial y hasta 22% en el segmento bursátil.

Por lo tanto, es evidente que los pesos valen cada vez menos.

Un caso concreto es que hoy un billete de $1.000, el más alto que circula en el país, es equivalente a u$s10 al valor oficial, pero se reduce a los u$s5,95 minoristas en los bancos si se le agrega todos los impuestos para la compra del público. Y a u$s5,54 en el blue.

En cambio, a inicios de 2020 equivalía a u$s15,9 al oficial, u$s12,2 con los impuestos del cepo y u$s13 en el informal.

En resumen, el "hornero" cada vez vale menos en poder de compra, y obviamente también medido en dólares.

Por eso, en el último tiempo, varios economistas solicitaron que se emitan mayores denominaciones, como de $5.000 e, incluso, de $10.000, como para poder resolver los cuellos de botella que se le presentan al sistema bancario y a la cadena comercial.

En especial, los problemas que se presentan tienen relación a la logística, a la recaudación y distribución de los billetes y equipar a los cajeros automáticos con dinero.

Por ende, cuanto menos papeles sean necesarios entregar porque su valor es mayor, menos volumen se deberá movilizar.

Pérdida de valor de los $1.000

En diciembre de 2017 nació el máximo exponente de la actualidad, que es el billete de 1.000 pesos.

En una primera instancia, registró una equivalencia a u$s56, pero no tardó en desplomarse hasta los u$s10 actuales, según la cotización del dólar oficial. Y que se reduce a menos de u$s6 por unidad si se considera una variante financiera (dólar MEP).

"En menos de 4 años, la depreciación del peso frente al dólar estadounidense le ´rebanó´ más de 80% al valor del nuevo máximo billete", detalla a iProfesional el analista Andrés Méndez de AMF Economía.

De hecho, hoy el billete de $1.000 vale apenas 18% de lo que representaba en 2017.

"El dato más curioso y de gravedad lo constituyó el hecho de que a pocos meses de comenzar su circulación, el billete de $1.000 ya había perdido más del 50% de su valor", acota.

Al respecto, ejemplifica que en septiembre de 2018, y a sólo 10 meses de su lanzamiento, el papel de máxima denominación representaba sólo u$s26, situación que implicaba un descenso de 54% frente a los niveles iniciales de diciembre de 2017", finaliza Méndez.-

* Para www.iprofesional.com

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