El Gobierno cruzó a economistas por cómo sigue la recuperación de la actividad

ECONOMÍA Por Liliana Franco*
Desde el Gobierno se desmienten las interpretaciones de algunos economistas en cuanto a que la recuperación tendría una forma de raíz cuadrada, es decir un rebote tras la caída para luego mantenerse plana.
economia-inversiones

“No es cierto que la recuperación se haya estancado, espere a que terminen de salir los datos de septiembre y octubre y va a ver que la actividad sigue mejorando”, señaló a Ámbito una alta fuente de la Casa Rosada. Al respecto, se señala que los últimos informes elaborados por el ministro de Economía, Martín Guzmán, dan cuenta de la tendencia positiva y adelantan que una confirmación en este sentido se tendrá en las próximas horas, cuando la AFIP informe sobre los datos de recaudación de impuestos, cifras que volverán -adelantan- a reflejar un mejor desempeño de la economía.

De esta forma, desde el Gobierno se desmienten las interpretaciones de algunos economistas en cuanto a que la recuperación tendría una forma de raíz cuadrada, es decir un rebote tras la caída para luego mantenerse plana.

Los análisis que se realizan tanto en el Palacio de Hacienda como en el ministerio de la Producción, arrojan que la actividad se derrumbó en marzo y abril, pero que a partir de mayo comenzó la recuperación, como era de esperar a partir del relajamiento de las estrictas condiciones de aislamiento dispuestas a fines del primer trimestre para contener el avance del coronavirus.

La expectativa oficial es que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) que dará a conocer el INDEC a mediados de mes con datos a septiembre, muestre una nueva reducción en la caída interanual. El último dato corresponde a agosto y reflejó una disminución de 11,6% interanual, un retroceso importante pero mucho menor que el derrumbe de más de 25% registrado en abril, señalan las autoridades, cuando se tocó el fondo de la crisis.

Si bien reconocen que se observan distintas velocidades, señalan que en general los indicadores vienen morigerando el resultado negativo en las comparaciones interanuales, cuando no pasan a ser positivos.

Entre los datos que muestran la recuperación se encuentra la producción de automóviles con un aumento de 16,1% en septiembre. Cabe recordar que en abril, en el momento más estricto del bloqueo, no se llegó a fabricar ninguna unidad.

En el mismo sentido, la comparación interanual de la recaudación de impuestos – descontada la inflación – vino experimentando una progresiva reducción en las tasas negativas hasta que en septiembre registró un resultado positivo de casi 5%.

Construcción

Un sector que siguen las autoridades con particular atención es la construcción, una actividad que es clave, entre otras razones, por ser una fuerte demandante de mano de obra. Desde julio, el Índice Construya viene registrando aumentos. Este índice mide los volúmenes vendidos al sector privado de los productos para la construcción que fabrican empresas líderes (ladrillos cerámicos, cemento portland, cal, pinturas, sanitarios, grifería y caños de conducción de agua, entre otros).

Se interpreta que en buena medida este comportamiento se explica por la realización de pequeñas obras, en muchos casos reparaciones de viviendas, pero se espera que todo el sector se dinamice a partir de la apertura de las obras. Desde este punto de vista, la recuperación tomará más fuerza cuando se retome de manera generalizada la obra pública.

“Nos vimos obligados a tomar duras medidas de aislamiento al comienzo de la pandemia para evitar daños mayores. Esto provocó un shock transitorio de oferta que tuvo un impacto simultáneo en la demanda agregada, pero a medida que vayamos liberando actividades y con las importantes medidas de ayuda que dimos desde el Estado, estamos seguros que la actividad irá progresivamente acercándose a los niveles que tenía antes del coronavirus”, precisó una fuente de la Jefatura de Gabinete a Ámbito.

Entre las consultoras privadas, si bien existe coincidencia en cuanto a que “lo peor de la crisis quedó atrás”, no son tan optimistas. Más allá que la comparación se realiza contra meses del año pasado que verificaron niveles deprimidos de actividad, algunos interpretan que el repunte de algunas ventas puede ser momentáneo. Citan, al respecto las compras de bienes “dolarizados”, como los autos, dinamizadas por la expectativa de una mayor corrección en el tipo de cambio oficial.

Y señalan que el consumo, el componente más importante de la demanda agregada, se ve afectado por la caída en el salario y en el empleo – el poder adquisitivo cayó 6% en el año -, deterioro que podría continuar si, como anticipan proyecciones privadas, en los próximos meses se acelera la inflación.

 

 

* Para www.ambito.com

Te puede interesar