Además de la embajada en Washington, Jorge Argüello coordinará la relación con el FMI y la ONU

POLÍTICA Por Heretz Nivel
Además, el presidente Alberto Fernández designó a Sergio Chodos como director ejecutivo del Cono Sur ante el FMI, a Cecilia Nahón en el Banco Mundial y Guillermo Francos en el BID.
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El presidente Alberto Fernández presentó este viernes la designación de Jorge Argüello como embajador argentino en Estados Unidos, pero le otorgó un rango de mayor influencia al nombrarlo también como responsable de la coordinación de las políticas de los organismos multilaterales y regionales que tienen sede en este país, una función hasta ahora inédita para un embajador en Washington.

Es la segunda vez que Argüello ocupará la mansión diplomática de esta capital ya que fue embajador en EE.UU. entre 2011 y 2013. Abogado, ex diputado nacional, ex convencional constituyente en CABA, fue representante permanente de la Argentina ante las Naciones Unidas (entre 2007 y 2011) y embajador en Portugal en 2013.

Pero, más allá de su experiencia política y diplomática, Argüello tiene la confianza del presidente ya que son amigos desde las viejas épocas del peronismo porteño, una relación que incluso pudo llevarlo a ocupar el puesto de canciller, cargo que finalmente quedó en manos de Felipe Solá.

Quizás por eso Alberto F haya querido darle más brillo y envergadura a la misión ya de por sí complicada en Washington con un presidente impredecible como Donald Trump, que había apostado por un triunfo de Mauricio Macri y que desconfía de una vuelta al kirchnerismo más duro.

El presidente formó un equipo de trabajo y encargó a Argüello la coordinación de las políticas y acciones para la relación con el gobierno estadounidense y con las instituciones multilaterales y regionales que están en EE.UU., o sea el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, las Naciones Unidas y la Organización de Estados Americanos. Argüello también será el sherpa argentino ante el G20, un rol que en su momento también asumieron los ex embajadores Héctor Timerman y Cecilia Nahón.

El presidente se reunió este viernes con Argüello y los funcionarios designados en los organismos: Sergio Chodos, director ejecutivo del Cono Sur ante el FMI; Cecilia Nahón, directora Ejecutiva Alterna por Argentina, Chile, Uruguay, Perú, Bolivia y Paraguay en la Junta Directiva del Banco Mundial y Guillermo Francos, director Ejecutivo por Argentina y Haití en la Junta Directiva del BID. Todavía faltan oficializar los cargos de los representantes ante la OEA y la ONU.

De la reunión también participaron el canciller Solá y el secretario de Asuntos Estratégicos de la Presidencia, Gustavo Béliz.

Según se informó oficialmente, los funcionarios repasaron el estado de la relación bilateral con Estados Unidos; la estrategia a seguir en materia de renegociación de la deuda externa; la situación de la cartera de Argentina en los bancos multilaterales; el análisis de la agenda 2020 en la OEA y en la ONU; y el plan de trabajo de nuestro país camino a la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del G20 que será en noviembre en Riad, Arabia Saudita.

La iniciativa de un coordinador en Washington es novedosa. Los funcionarios argentinos en EE.UU. por lo general se han movido por carriles diferentes, con agendas diferentes. De hecho, los ministros que vinieron a negociar con el FMI visitaban la sede de la avenida Pennsylvania y no pisaban la embajada.

Si bien no se conocen los detalles de cómo funcionará concretamente esa coordinación, en Washington hay cierto escepticismo. Puede ser que el nuevo embajador consiga un impulso que beneficie la relación de la Argentina con EE.UU. y los organismos. O puede suceder que la iniciativa sea solo un gesto del presidente para Argüello. “Hay que esperar para ver qué es y cómo funciona”, dicen aquí.

De todas maneras, el trabajo no será fácil. La renegociación de la deuda con el FMI es una dura batalla que tendrá en vilo al país y los mercados los próximos meses y el BID y el BM deben seguir suministrando créditos para proyectos contra la pobreza. Argüello y su equipo podrían coordinar este equilibrio y también la influencia del gobierno de Trump en el directorio del FMI. Desde la OEA también se tratan temas candentes que pueden incidir en la relación bilateral como la crisis en Venezuela.

El pliego de Argüello ya cuenta con el placet concedido por la Casa Blanca y será enviado en los próximos días al Senado. Se estima que se instalará en Washington a principios de febrero.

Con información de www.clarin.com sobre una nota de Paula Lugones

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