Proponen sancionar a diputados por insultos en el Congreso

POLÍTICA Agencia de Noticias del Interior

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  • El proyecto de Mercedes Llano propone sancionar económicamente a diputados que insulten dentro del Congreso.
  • La primera sanción prevista consiste en suspender durante un mes el goce de la dieta.
  • La reincidencia, las amenazas, la intimidación o las agresiones físicas podrían elevar la suspensión a dos meses.
  • Las opiniones, críticas y juicios de valor quedarían protegidos por la libertad de expresión parlamentaria.
  • La iniciativa surgió después del enfrentamiento protagonizado por Juan Grabois y legisladores libertarios durante un plenario.
  • La Libertad Avanza también impulsó un proyecto para solicitar la exclusión de Grabois de la Cámara de Diputados.

Una iniciativa presentada en la Cámara de Diputados busca establecer sanciones económicas para los legisladores que incurran en insultos, agravios o expresiones denigrantes durante su actividad parlamentaria. El proyecto fue impulsado por la diputada libertaria Mercedes Llano después del episodio de tensión registrado durante un plenario de comisiones, donde los cruces entre Juan Grabois y representantes de La Libertad Avanza terminaron con insultos, forcejeos y empujones.

La propuesta, presentada como un proyecto de resolución, plantea incorporar una disposición específica al Reglamento de la Cámara baja para establecer consecuencias frente a determinadas conductas. El objetivo es diferenciar los intercambios propios de la discusión política de aquellas expresiones que impliquen agravios personales dentro del ámbito parlamentario.

De acuerdo con la iniciativa, los diputados que profieran insultos o utilicen expresiones injuriosas, soeces o denigrantes durante el ejercicio de sus funciones podrían sufrir la suspensión del goce de su dieta durante un mes. En caso de reincidencia, la sanción se extendería a dos meses.

El mismo plazo de dos meses se aplicaría cuando las conductas incluyan amenazas, intimidación o agresiones físicas. De esta manera, el proyecto busca establecer una escala de sanciones según la gravedad de los comportamientos y evitar que los episodios de violencia verbal o física queden sin una consecuencia disciplinaria específica.

La iniciativa también establece límites para preservar la libertad de expresión parlamentaria. Las opiniones, críticas y juicios de valor no quedarían alcanzados por el régimen propuesto. Llano sostuvo en los fundamentos que la crítica política forma parte del debate democrático, aunque planteó que los agravios personales no deberían integrarse a la actividad legislativa.

Según la diputada, actualmente existe un vacío en el régimen disciplinario de la Cámara frente a este tipo de situaciones. Su propuesta apunta a incorporar una herramienta concreta para responder ante comportamientos considerados incompatibles con el funcionamiento institucional.

El proyecto surgió después de un episodio ocurrido el 30 de septiembre durante un plenario de comisiones convocado para analizar el proyecto de Defensa de la Soberanía de Malvinas. La reunión terminó abruptamente luego de una sucesión de enfrentamientos entre legisladores de distintos bloques.

Uno de los principales cruces tuvo como protagonistas a Grabois y al diputado santacruceño Jairo Guzmán, de La Libertad Avanza. La situación comenzó durante la exposición de Myriam Bregman, del Frente de Izquierda, cuando Guzmán interrumpió desde su banca. Grabois se acercó al legislador y ambos protagonizaron un forcejeo.

Posteriormente, el diputado de Unión por la Patria dirigió insultos hacia integrantes de la bancada oficialista. El episodio continuó con un intercambio verbal con el legislador Gerardo Huesen, también de La Libertad Avanza. Otros diputados intervinieron para intentar contener la situación.

La tensión se trasladó luego a otro cruce protagonizado por Grabois y la diputada libertaria Juliana Santillán. El legislador cuestionó a la diputada durante su intervención y, ante el llamado de atención del presidente del plenario, Carlos Zapata, mantuvo el enfrentamiento verbal. El presidente de la reunión llegó a apagarle el micrófono, pero la discusión continuó hasta que el encuentro terminó.

El episodio tuvo consecuencias políticas dentro de la Cámara. Días después, el bloque de La Libertad Avanza presentó otra iniciativa para solicitar la exclusión de Grabois del cuerpo por “desorden de conducta” durante el ejercicio de sus funciones.

Ese proyecto fue firmado por Silvana Giudici y acompañado por integrantes del bloque oficialista. La propuesta se sustenta en el artículo 66 de la Constitución Nacional, que establece las facultades de cada Cámara para corregir, remover o excluir a sus integrantes con una mayoría de dos tercios.

La iniciativa de Llano plantea una alternativa diferente, centrada en establecer previamente una sanción específica dentro del reglamento parlamentario. De avanzar, el objetivo sería contar con un mecanismo disciplinario que permita responder ante insultos, amenazas o agresiones sin confundir esas conductas con el ejercicio de la libertad de expresión política.

El debate vuelve a poner el foco sobre las reglas de convivencia dentro del Congreso y sobre los límites entre la confrontación propia de la actividad legislativa y las conductas que pueden afectar el funcionamiento de las instituciones.

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