Analistas reducen el atractivo del carry trade y observan mayores oportunidades en los bonos en dólares

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior

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  • El carry trade perdió atractivo por la reducción del margen entre tasas e inflación.
  • Los analistas consideran que el riesgo cambiario supera la rentabilidad esperada.
  • El Gobierno mantiene intervenciones para sostener la estabilidad del dólar mayorista.
  • Los bonos soberanos en dólares concentran una creciente demanda de los inversores.
  • Especialistas observan mejores perspectivas en los títulos de mayor plazo.
  • Las estrategias de inversión comienzan a adaptarse al nuevo escenario financiero.

Las condiciones actuales del mercado financiero comenzaron a modificar las estrategias de inversión recomendadas por analistas y operadores. Luego de varios meses en los que el carry trade volvió a captar interés por la combinación de tasas en pesos y estabilidad cambiaria, distintas consultoras consideran que esa alternativa perdió atractivo debido a la reducción del margen de rentabilidad frente al riesgo asumido. En contrapartida, los bonos en dólares emitidos por el Gobierno aparecen como una de las opciones que despierta mayor interés entre los inversores.

El carry trade consiste en vender dólares para invertir los pesos obtenidos en instrumentos que pagan tasas de interés, como Lecap o Boncap, con la expectativa de recomprar posteriormente una mayor cantidad de divisas. La rentabilidad de esa estrategia depende de que el rendimiento en moneda local supere ampliamente la evolución del tipo de cambio.

Sin embargo, el escenario actual muestra un equilibrio cada vez más ajustado entre ambas variables. Mientras las tasas de interés reales se mantienen en niveles apenas positivos, el dólar mayorista continúa estabilizado alrededor de los 1.500 pesos, aunque con expectativas de una suba gradual hacia los próximos meses.

Los pronósticos del mercado ubican al tipo de cambio oficial en torno a los 1.650 pesos para diciembre, una variación cercana al rendimiento esperado por las colocaciones en pesos durante el mismo período. De concretarse ese escenario, el margen de ganancia en dólares para quienes realicen carry trade sería muy reducido e incluso podría transformarse en pérdida ante cualquier aceleración del tipo de cambio superior a la prevista.

Esa relación entre riesgo y rendimiento comenzó a modificar las recomendaciones de buena parte de la plaza financiera. Diversos analistas consideran que la rentabilidad potencial ya no compensa la posibilidad de un movimiento cambiario inesperado, aun cuando el Gobierno mantiene una política activa para contener las presiones sobre el dólar.

La estrategia oficial incluye intervenciones en el mercado de futuros, operaciones con instrumentos dólar linked y distintas herramientas destinadas a evitar que el tipo de cambio mayorista supere el umbral de los 1.500 pesos. Al mismo tiempo, el Banco Central continúa fortaleciendo las reservas internacionales, lo que contribuye a sostener las expectativas de estabilidad cambiaria.

Aun así, especialistas advierten que el amplio margen existente entre la cotización actual y el techo de la banda cambiaria deja abierta la posibilidad de movimientos alcistas que podrían neutralizar rápidamente las ganancias obtenidas mediante inversiones en pesos.

Algunas consultoras sostienen que el carry trade con cobertura cambiaria todavía ofrece rendimientos positivos, aunque muy acotados, que oscilan entre el 0,1% y el 0,6% mensual en dólares, según el plazo elegido y la utilización de contratos de futuros para reducir el riesgo cambiario.

No obstante, la mayoría coincide en que esos retornos resultan insuficientes frente al contexto actual. Incluso bajo escenarios de estabilidad cambiaria, las ganancias proyectadas aparecen considerablemente por debajo de las que podrían obtenerse mediante otras alternativas de inversión.

En ese marco, los bonos soberanos en dólares emitidos recientemente por el Tesoro comenzaron a concentrar una parte importante de la demanda del mercado. Los títulos AO27, AO28 y AO29 registraron una elevada participación en las licitaciones oficiales, superando ampliamente las expectativas iniciales y agotando rápidamente los cupos previstos para algunas emisiones.

Varios analistas consideran que estos instrumentos ofrecen mejores perspectivas de rendimiento, especialmente ante una eventual reducción adicional del riesgo país. En ese escenario, los bonos de mayor plazo podrían registrar una apreciación superior a la de los títulos más cortos, además de brindar flujos periódicos de intereses que incrementan su atractivo para los inversores.

Algunas entidades financieras incluso comenzaron a recomendar la rotación desde bonos de vencimientos más cercanos hacia emisiones de mayor duración, al considerar que todavía presentan margen para una mejora en sus cotizaciones si continúa el proceso de compresión de las tasas exigidas por el mercado.

De este modo, el escenario financiero atraviesa una etapa de reacomodamiento en la que la estabilidad cambiaria, la desaceleración de la inflación y la evolución de las tasas de interés modifican el perfil de las inversiones preferidas por el mercado. Mientras el carry trade pierde protagonismo, los bonos en dólares aparecen como una de las alternativas que concentran las expectativas para los próximos meses.

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