Bullrich busca cambiar las reglas en el Senado para frenar una eventual interpelación a Adorni

POLÍTICA Agencia de Noticias del Interior

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  • El oficialismo busca modificar el acuerdo parlamentario que habilitaba una interpelación a Manuel Adorni con mayoría absoluta.
  • Patricia Bullrich impulsa ahora la exigencia de una mayoría de dos tercios para tratar el proyecto.
  • La oposición considera que el cambio busca proteger al jefe de Gabinete de preguntas sobre su patrimonio.
  • Unión por la Patria rechazó la maniobra y adelantó que no participará de una nueva negociación.
  • Los bloques dialoguistas podrían acompañar la postura impulsada por La Libertad Avanza.
  • Si prospera la estrategia oficialista, una eventual interpelación quedaría postergada y Adorni solo asistiría para presentar su informe de gestión.

La disputa política por la situación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sumó un nuevo capítulo en el Senado, donde el bloque oficialista impulsa una reinterpretación de los acuerdos alcanzados días atrás con el objetivo de dificultar una eventual interpelación del funcionario. La maniobra abrió una fuerte controversia entre el oficialismo y la oposición, que acusa al Gobierno de intentar evitar que el ministro coordinador deba responder públicamente sobre las denuncias y cuestionamientos vinculados a su evolución patrimonial.

El conflicto se originó a partir del acta de Labor Parlamentaria firmada el miércoles pasado, en la que se había establecido un criterio que permitía habilitar el tratamiento del pedido de interpelación mediante mayoría absoluta. Bajo esa interpretación, la oposición necesitaba reunir 37 votos para avanzar con la convocatoria.

Sin embargo, tras las repercusiones políticas que generó aquel acuerdo, el bloque de La Libertad Avanza, encabezado por Patricia Bullrich, comenzó a sostener una posición diferente. La nueva interpretación plantea que, al no contar con dictamen de comisión, el proyecto debería ser tratado sobre tablas, lo que obligaría a reunir una mayoría agravada de dos tercios de los presentes.

La modificación no es menor. Mientras que la oposición considera posible alcanzar el umbral de la mayoría absoluta, la exigencia de los dos tercios elevaría significativamente la dificultad para avanzar con la iniciativa y otorgaría al oficialismo un margen mucho más amplio para bloquear el tratamiento.

Con ese objetivo, la conducción libertaria promueve una nueva reunión de Labor Parlamentaria durante los próximos días para revisar el entendimiento alcanzado previamente. La intención es corregir la interpretación que se había adoptado respecto del artículo 101 de la Constitución Nacional, utilizado como fundamento para habilitar el procedimiento de interpelación.

La discusión tiene además un fuerte componente político. En la oposición interpretan que el Gobierno busca proteger a Adorni de una exposición pública que podría resultar incómoda en medio de los cuestionamientos que enfrenta por su patrimonio y por diversas inconsistencias denunciadas respecto de sus declaraciones juradas.

Desde Unión por la Patria reaccionaron con dureza ante la iniciativa oficialista. Voceros del bloque peronista anticiparon que no participarán de una eventual reunión convocada para modificar lo ya acordado y consideraron que el intento constituye una maniobra destinada a alterar las reglas de juego una vez alcanzado el consenso parlamentario.

Los legisladores opositores sostienen que el pedido de interpelación no requiere mayores requisitos que los previstos originalmente y recuerdan además que Adorni no concurrió al Senado durante los últimos meses para cumplir con la obligación constitucional de brindar informes periódicos ante el Congreso.

La controversia también involucra a los bloques considerados dialoguistas. En los pasillos parlamentarios se menciona que sectores del PRO, la Unión Cívica Radical y algunos representantes provinciales estarían más cerca de acompañar la posición impulsada por Bullrich que de respaldar la interpretación promovida por el peronismo.

Esa eventual convergencia podría resultar determinante para el desenlace de la discusión. Si el oficialismo logra imponer la necesidad de reunir dos tercios de los votos, las posibilidades de avanzar rápidamente con una interpelación quedarían seriamente reducidas.

En ese escenario, Adorni asistiría al Senado el próximo 2 de julio únicamente para presentar su informe de gestión, una instancia considerablemente diferente a una interpelación formal. En ese tipo de comparecencias, el jefe de Gabinete conserva un margen mucho mayor para administrar las respuestas y seleccionar los temas sobre los cuales brinda precisiones.

Mientras tanto, la oposición insiste en que la cuestión trasciende las diferencias reglamentarias y se vincula con la necesidad de garantizar mecanismos de control institucional sobre los funcionarios del Poder Ejecutivo. El debate promete intensificarse en los próximos días, en un contexto donde cada movimiento parlamentario es observado como parte de una disputa política de creciente intensidad entre el Gobierno y sus adversarios.

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