Los bancos amplían refinanciaciones para deudores morosos mientras crece la preocupación por la mora crediticia

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior

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  • Los bancos profundizan estrategias de refinanciación ante el aumento de la mora crediticia
  • El Banco Nación permite refinanciar préstamos personales y prendarios tomados con otras entidades
  • La línea ofrece hasta 100 millones de pesos con plazos de hasta seis años
  • El costo financiero total de la refinanciación supera el 114% anual
  • La morosidad de las familias ya alcanza niveles cercanos al 12% en el sistema bancario
  • Uno de cada cuatro argentinos con crédito presenta actualmente problemas de pago

Las entidades financieras comenzaron a profundizar sus estrategias de refinanciación para clientes con deudas impagas, en un contexto marcado por el fuerte crecimiento de la morosidad y el deterioro de la capacidad de pago de millones de familias argentinas.

El Banco Nación lanzó una línea especial destinada a personas con atrasos superiores a los 90 días, una iniciativa que además incorpora la posibilidad de refinanciar créditos tomados con otras entidades bancarias, siempre que correspondan a préstamos personales o prendarios.

La medida refleja la creciente preocupación del sistema financiero frente al aumento sostenido de incumplimientos que se viene registrando durante el último año y que ya impacta de lleno sobre la dinámica del crédito al consumo.

Según distintos relevamientos privados, la mora de las familias pasó del 2,5% en abril de 2024 a alrededor del 12% en abril de este año, consolidando una tendencia ascendente que genera alarma tanto en bancos tradicionales como en compañías financieras no bancarias.

El programa de refinanciación del Banco Nación ofrece hasta 100 millones de pesos, con plazos de devolución de hasta 72 meses y una Tasa Nominal Anual fija del 65%. Sin embargo, el costo financiero total de la operación asciende al 114,2% anual una vez incorporados impuestos, seguros y comisiones bancarias.

La línea está orientada a clientes que quedaron fuera del sistema financiero debido a atrasos prolongados en sus pagos y busca evitar que la situación de mora continúe profundizándose.

No obstante, especialistas advierten que el elevado costo de refinanciación podría transformarse en un nuevo obstáculo para los deudores, ya que el peso financiero de las cuotas sigue siendo considerable en relación con los ingresos familiares y con las expectativas de inflación para este año.

Las estimaciones indican que quien refinancie un millón de pesos deberá afrontar una cuota inicial cercana a los 66.800 pesos mensuales. De ese total, aproximadamente 55.400 pesos corresponden al capital e intereses, mientras que el resto se explica por IVA y otros cargos adicionales.

En términos finales, el cliente terminaría devolviendo cerca de 4,8 millones de pesos luego de completar los seis años previstos como plazo máximo de financiación.

El programa también incluye restricciones para acceder al beneficio. Entre ellas, quedó establecido que no podrán ingresar clientes que hayan registrado deudas catalogadas en Situación 5 o superior dentro de los últimos doce meses en la central de deudores del sistema financiero.

La problemática de la mora no afecta únicamente a los bancos. Las entidades financieras no bancarias, fintechs y empresas vinculadas al crédito al consumo atraviesan un escenario todavía más delicado.

Según informes privados, la irregularidad en ese segmento ya alcanza niveles cercanos al 31,5%, impulsada principalmente por el deterioro en compañías de financiamiento masivo y tarjetas de retail.

El impacto económico del fenómeno comenzó además a repercutir sobre el mercado crediticio en general. Actualmente, alrededor de 5,3 millones de personas presentan al menos un crédito irregular dentro de un universo estimado de 20 millones de tomadores de préstamos.

Esto significa que aproximadamente uno de cada cuatro argentinos que posee algún tipo de financiamiento se encuentra actualmente en situación de mora, una condición que además limita severamente la posibilidad de acceder a nuevos créditos.

Los analistas del sector advierten que este escenario complica las perspectivas de recuperación del consumo privado y afecta directamente la expansión del financiamiento familiar, que había mostrado cierto dinamismo entre fines de 2024 y comienzos de 2025.

En paralelo, los datos preliminares de mayo sugieren que los préstamos privados en pesos volverían a mostrar una caída en términos reales, acumulando ya varios meses consecutivos de retroceso.

Frente a este panorama, las entidades financieras buscan evitar que el deterioro de las carteras crediticias continúe profundizándose y avanzan con distintos mecanismos de refinanciación para contener el crecimiento de la mora y recuperar parte de los préstamos considerados en riesgo.

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