El Banco Central reduce su exposición en futuros y busca recuperar margen de maniobra cambiaria

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior

dolar-banco-central-bcra

  • El Banco Central habría reducido nuevamente su posición vendida en futuros durante mayo
  • El mercado interpreta que la entidad busca recuperar poder de intervención cambiaria
  • La caída del interés abierto fue atribuida principalmente al desarme de contratos oficiales
  • El BCRA llegó a tener una posición vendida superior a los 6.200 millones de dólares
  • Operadores creen que el organismo retomó parcialmente la intervención tras la suba del dólar
  • La estrategia apunta a moderar expectativas de devaluación y contener tensiones financieras

En un escenario marcado por la relativa estabilidad cambiaria y el fortalecimiento del mercado de divisas, el Banco Central comenzó a mostrar señales de una estrategia orientada a recuperar poder de fuego en el mercado de futuros del dólar. La autoridad monetaria no solo aprovechó el superávit cambiario para recomponer reservas, sino también para reducir progresivamente su posición vendida en contratos de cobertura, en una jugada que el mercado interpreta como una preparación anticipada frente a futuros episodios de tensión cambiaria, especialmente con la mirada puesta en el ciclo electoral de 2027.

Aunque los últimos datos oficiales corresponden al cierre de abril, cuando el Banco Central mantenía una posición vendida en futuros cercana a los 2.176 millones de dólares, operadores financieros y consultoras privadas estiman que durante mayo esa exposición volvió a disminuir de manera significativa.

Las proyecciones del mercado indican que la reducción del “short” oficial habría oscilado entre 900 y poco más de 1.000 millones de dólares adicionales, consolidando una tendencia de desarme gradual de cobertura cambiaria que comenzó meses atrás.

La explicación principal se encuentra en la dinámica observada durante el vencimiento de contratos correspondientes a mayo de 2026. Ese tramo representaba aproximadamente la mitad del total de contratos abiertos del mercado de futuros y generaba especial atención entre los operadores por el volumen involucrado.

Según distintas mesas financieras, el Banco Central decidió no renovar buena parte de esos contratos, lo que provocó una fuerte caída del interés abierto, es decir, del total de posiciones vigentes. En términos concretos, el volumen de contratos abiertos cayó más de 1.300 millones de dólares durante mayo, una baja que el mercado atribuye mayoritariamente a la autoridad monetaria.

El movimiento fue interpretado como una señal de que el organismo busca recuperar capacidad de intervención futura luego de varios meses de alta exposición cambiaria. Desde octubre del año pasado, en pleno contexto electoral, el Banco Central llegó a acumular una posición vendida superior a los 6.200 millones de dólares, mientras que actualmente ese nivel se habría reducido de manera considerable.

El proceso de desarme de cobertura no solo involucró al Banco Central. También el Tesoro avanzó con la cancelación de instrumentos atados al dólar, contribuyendo a una disminución significativa de las coberturas cambiarias disponibles para el sector privado.

Estimaciones privadas calculan que, tomando como punto de partida octubre de 2025, el Banco Central redujo cobertura en futuros por casi 4.000 millones de dólares, mientras que el Tesoro canceló instrumentos dólar linked por más de 7.800 millones. En conjunto, el mercado financiero calcula un desarme total cercano a los 11.700 millones de dólares.

Sin embargo, en las últimas ruedas comenzó a instalarse la percepción de que el Banco Central podría haber retomado parcialmente la intervención en futuros tras el reciente repunte de la cotización del dólar. Algunas consultoras observaron un incremento en el interés abierto durante los primeros días de la semana, lo que podría reflejar una mayor presencia oficial ofreciendo cobertura cambiaria.

La lectura predominante entre los operadores es que la autoridad monetaria busca moderar expectativas de una aceleración más brusca del tipo de cambio oficial. Mediante la venta de contratos de dólar futuro, el Banco Central puede influir sobre las expectativas de devaluación sin intervenir directamente en el mercado spot.

Este mecanismo funciona a través de compensaciones financieras y no implica entrega física de divisas. Si el precio del dólar al vencimiento queda por debajo del valor pactado en los contratos vendidos por el Banco Central, la entidad obtiene ganancias y absorbe pesos del mercado. En cambio, si el dólar supera el precio comprometido, el organismo debe emitir pesos para cubrir la diferencia.

Por eso, el mercado sigue de cerca la evolución de las posiciones oficiales en futuros, ya que se trata de una herramienta clave para administrar tensiones cambiarias y expectativas financieras en contextos de incertidumbre.

En paralelo, la reducción de las coberturas privadas también genera margen para que el Banco Central vuelva a intervenir si considera necesario contener movimientos abruptos del dólar en los próximos meses.

Últimas noticias
Te puede interesar
Lo más visto