
Alertan por la presencia de Hezbolá en América Latina y su vínculo con redes del narcotráfico
INTERNACIONALES
Agencia 24 NoticiasUna investigación de la Administración de Control de Drogas (DEA) reveló hace más de una década una de las primeras evidencias de la presencia activa del grupo libanés Hezbolá en América Latina. El dato surgió en 2008, cuando agentes detectaron una reunión entre un narcotraficante colombiano bajo vigilancia y un dirigente de la organización.

A partir de ese episodio se inició el denominado Proyecto Casandra, una investigación que se extendió durante ocho años y que, según los investigadores, permitió identificar una red internacional que habría transformado a Hezbolá en un actor clave dentro de circuitos criminales globales, con ingresos estimados en hasta mil millones de dólares anuales vinculados al narcotráfico.
El freno a la investigación
Según exagentes de la DEA citados por el medio Politico en 2017, el proyecto se vio interrumpido durante la administración del entonces presidente Barack Obama, en el contexto de las negociaciones que derivaron en el acuerdo nuclear firmado en 2015 con Irán.
Los investigadores sostuvieron que algunas operaciones y detenciones contra miembros de Hezbolá fueron frenadas para evitar tensiones diplomáticas. La cuestión volvió a ser revisada posteriormente durante la presidencia de Donald Trump.
Redes en distintos países de la región
Con el paso de los años, distintas investigaciones de inteligencia identificaron presuntos vínculos entre Hezbolá y redes criminales en varios países de la región.
Entre las zonas señaladas aparece la llamada Triple Frontera, área que involucra a Argentina, Paraguay y Brasil, considerada por organismos de seguridad como un punto estratégico para operaciones financieras y logísticas.
También se mencionan actividades en países como Venezuela, Bolivia, Colombia, Ecuador y Chile.
En algunos casos, informes de inteligencia señalan posibles vínculos con organizaciones criminales locales, como el Primer Comando Capital en Brasil o el grupo colombiano Ejército de Liberación Nacional (ELN).
Actividades ilícitas y financiamiento
Según estos reportes, las actividades atribuidas a las redes vinculadas al grupo incluyen tráfico de drogas, lavado de dinero, minería ilegal, operaciones con criptomonedas y contrabando, además de otros delitos.
Diversos analistas estiman que América Latina podría representar alrededor del 30% del financiamiento anual de Hezbolá, lo que explicaría el interés estratégico del grupo en la región.
El impacto del conflicto en Oriente Medio
El escenario internacional también influye en la situación regional. La guerra en Irán y las tensiones con Israel reavivaron las preocupaciones sobre posibles repercusiones fuera de Medio Oriente.
Ante ese contexto, países como Argentina reforzaron sus niveles de alerta antiterrorista, especialmente en relación con posibles amenazas contra sedes diplomáticas, comunidades judías o infraestructuras críticas.
Riesgos y advertencias
Especialistas en seguridad señalan que, si bien un atentado de gran escala requeriría una planificación compleja, el riesgo de acciones más pequeñas o ataques aislados podría aumentar en contextos de alta tensión internacional.
De esta manera, el debate sobre la presencia de redes vinculadas a Hezbolá y su relación con estructuras criminales en América Latina continúa siendo uno de los temas que analizan los organismos de seguridad en el continente.



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