Juez lidera entre los senadores cordobeses y Vigo aparece como la peor posicionada en imagen pública

CÓRDOBAAgencia de Noticias del InteriorAgencia de Noticias del Interior
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Un reciente ranking nacional de imagen de senadores dejó una postal clara para Córdoba: Luis Juez es el dirigente provincial con mejor diferencial de imagen, mientras que Alejandra Vigo se ubica entre los registros más débiles del distrito, con altos niveles de desconocimiento y saldo negativo.

En ese contexto, Juez aparece entre los tres mejores diferenciales del país. Con un -5,1%, se posiciona en el tercer lugar a nivel nacional, solo por detrás de Carlos Camau Espínola (-1,6%) y Sergio Uñac (-4,6%).

El senador cordobés combina un 36,5% de imagen positiva, un 41,6% negativa y un nivel de desconocimiento relativamente bajo (21,9%), lo que refleja una fuerte exposición pública en comparación con la mayoría de sus pares. Aunque su diferencial sigue siendo negativo, logra destacarse en un escenario nacional marcado por el desgaste general de la dirigencia política.

Muy distinta es la situación de Alejandra Vigo. La senadora registra un diferencial de -13,7%, con apenas 6,3% de imagen positiva, 20% negativa y un elevado 73,7% de desconocimiento. Estos números la ubican en la franja media-baja del ranking nacional, lejos de los primeros lugares y con el desafío de mejorar su visibilidad en un escenario cada vez más polarizado.

En el extremo opuesto del listado aparece Carmen Álvarez Rivero, quien integra el podio de los peores diferenciales del país. Con -29,1%, se encuentra entre los tres senadores con imagen más negativa a nivel nacional, solo superada por Gerardo Zamora (-32,6%) y Juliana Di Tullio (-29,5%).

En su caso, el nivel de desconocimiento alcanza el 68,7%, pero la imagen negativa (30,2%) supera ampliamente a la positiva (1,1%), consolidando un perfil con fuerte rechazo y baja valoración pública.

El ranking confirma un fenómeno transversal: la política nacional atraviesa un momento de desgaste profundo. Incluso los legisladores mejor posicionados no logran romper la barrera del diferencial negativo. En una jornada en la que el Senado debate reformas estructurales con impacto económico y ambiental, el termómetro de la opinión pública suma presión a un escenario ya cargado de tensión.

Con proyectos sensibles en discusión y un clima social atravesado por debates sobre competitividad, empleo y apertura comercial, la foto de la imagen pública de los senadores deja un mensaje claro: el costo político de cada decisión será alto y ningún dirigente parece quedar al margen del malestar social.

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