

La salud masculina enfrenta barreras culturales que obstaculizan consultas médicas esenciales, a pesar de la existencia de herramientas simples para prevenir enfermedades graves. El cáncer de próstata, que es altamente tratable si se detecta a tiempo, a menudo se diagnostica en etapas avanzadas.
Incidencia y diagnóstico tardío
La próstata, parte del aparato reproductor masculino, presenta un riesgo elevado de cáncer a medida que los hombres envejecen. En Argentina, este tipo de cáncer es el más frecuente entre los hombres y un importante problema de salud pública. El médico del Hospital Durand, Diego Barreiro, especialista en urología oncológica, señaló que “uno de cada seis hombres desarrollará cáncer de próstata en su vida”. Además, advirtió que “más del 40% de los casos se detecta en estadios avanzados, lo que reduce las posibilidades de curación”.
Recomendaciones para los controles
Las recomendaciones para comenzar los controles varían de acuerdo al riesgo:
Desde los 50 años para hombres sin antecedentes.
Desde los 45 años si tienen familiares directos con cáncer de próstata.
Desde los 40 años para quienes presenten mutaciones genéticas.
“El objetivo es detectar la enfermedad antes de que produzca síntomas, ya que en etapas iniciales las probabilidades de curación son altas”, agregó Barreiro.
Herramientas de diagnóstico
El PSA (antígeno prostático específico) es el principal análisis utilizado para el control prostático, aunque su interpretación debe estar acompañada de evaluación médica. Barreiro explicó que “un PSA elevado no significa automáticamente cáncer”, ya que puede verse afectado por otros factores como infecciones o actividad física reciente.
Existen varios métodos diagnósticos adicionales:
- Tacto rectal
- Resonancia magnética
- Ecografía prostática
- Biopsia prostática
La resonancia magnética permite una identificación más precisa de quién necesita someterse a una biopsia, evitando procedimientos innecesarios. Aunque el tacto rectal sigue siendo útil, ya no es siempre el primer examen a realizar.
Síntomas y la importancia del control
Uno de los grandes problemas es que el cáncer de próstata en sus fases iniciales no presenta síntomas. “Cuando los síntomas aparecen, generalmente la enfermedad ya está avanzada”, alertó Barreiro. Entre los síntomas a tener en cuenta se encuentran:
- Dificultad para orinar
- Sangre en orina o semen
- Dolor óseo persistente
- Dolor pélvico o lumbar sin causa aparente
Asimismo, el médico mencionó que persisten barreras culturales que generan miedo o vergüenza al realizarse el examen prostático, lo que provoca que muchos hombres lleguen a un diagnóstico tardío. En conclusión, enfatizó la necesidad de controles anuales: “El control urológico es simple y puede salvar vidas. Si se detecta a tiempo, el cáncer de próstata tiene excelentes posibilidades de tratamiento y curación”.


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