La IGJ exige explicaciones por más de USD 450 millones y pone bajo la lupa las cuentas del fútbol argentino

POLÍTICA Agencia de Noticias del Interior
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  • La IGJ intimó a la AFA y a la Liga Profesional a explicar rubros contables por más de USD 450 millones.
  • Las observaciones se repiten desde hace ocho años sin respuestas concretas.
  • El reclamo incluye a los auditores que validaron los balances y sus controles antilavado.
  • Se investigan posibles fondos no declarados o desvíos del objeto social.
  • Si no hay respuestas suficientes, la IGJ podría designar un veedor contable.
  • El caso es comparado con el FIFA Gate por su potencial alcance y gravedad.

La Inspección General de Justicia (IGJ) ingresó en una etapa decisiva en su proceso de control sobre la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y la Liga Profesional de Fútbol. Con un plazo que vence el 20 de enero, el organismo espera respuestas formales a las intimaciones enviadas para que ambas entidades expliquen una serie de rubros contables globales que, en conjunto, superan los USD 450 millones y que, según la autoridad de contralor, carecen del nivel de detalle necesario para conocer su composición real.

El reclamo no es nuevo. De acuerdo con el inspector general de Justicia, Daniel Roque Vítolo, se trata de partidas que aparecen de manera reiterada en los balances desde hace al menos ocho años y que ya habían sido objeto de observaciones previas sin que existieran aclaraciones concretas. La diferencia ahora es el contexto: el volumen de los fondos involucrados, la reiteración de las inconsistencias y la existencia de investigaciones judiciales en curso elevaron el nivel de exigencia y aceleraron los tiempos.

Desde la IGJ remarcan que su rol no se limita a verificar la presentación formal de los estados contables, sino a comprender qué representan efectivamente las cifras consignadas. El foco está puesto tanto en lo que figura dentro de esos rubros globales como en lo que eventualmente podría no estar reflejado. En particular, el organismo busca determinar si existen fondos que, por derechos, actividades o negocios vinculados a la AFA y a la Liga Profesional, no hayan sido debidamente ingresados o hayan tenido un destino distinto al declarado.

El requerimiento alcanza también a los auditores externos que, año tras año, certificaron que los balances reflejaban razonablemente la situación patrimonial de las entidades. Para la IGJ, su intervención resulta clave para reconstruir cómo se validaron cifras de semejante magnitud. Las explicaciones solicitadas no se limitan a criterios técnicos contables, sino que incluyen los procedimientos de control aplicados en materia de prevención de lavado de dinero y financiamiento de actividades tanto en el país como en el exterior.

La referencia no es casual. Desde el organismo señalan que el pedido de precisiones se formula en un contexto atravesado por publicaciones periodísticas y avances de investigaciones penales que apuntan a un presunto manejo irregular de fondos y negocios vinculados con el fútbol. En ese marco, la IGJ considera imprescindible conocer el origen y el destino del dinero, así como los controles internos y externos que se aplicaron para validar las operaciones.

Otro aspecto sensible del reclamo es el direccionamiento de recursos hacia actividades que podrían no estar directamente relacionadas con el objeto social de la AFA. Entre los ejemplos mencionados aparece la denominada “Universidad de la AFA”, sobre la cual también se requieren precisiones específicas que deberán ser aportadas dentro del plazo establecido.

El 20 de enero se presenta así como una fecha bisagra. Si las respuestas no llegan o resultan insuficientes, la IGJ evalúa proponer la designación de un veedor contable. Se trata de una herramienta prevista en la normativa vigente que permitiría acceder a libros, registros y documentación para realizar una investigación directa. Desde el organismo aclaran que no implicaría una intervención en la administración ni en el funcionamiento institucional, sino una veeduría de carácter estrictamente informativo.

Más allá del plano administrativo, el trasfondo del caso abre interrogantes de mayor alcance. Vítolo comparó el escenario potencial con el FIFA Gate, el escándalo que en 2015 expuso una trama de corrupción en el fútbol mundial. La analogía se apoya en el origen del proceso: inconsistencias contables que derivaron en investigaciones de gran escala. La diferencia, advierten desde la IGJ, es el volumen de los montos en juego, que en el ámbito local ya superan los USD 400 millones.

De comprobarse irregularidades, la responsabilidad no recaería sobre las instituciones en sí mismas, sino sobre las personas físicas que hayan avalado o ejecutado las conductas cuestionadas: miembros de los consejos directivos, dirigentes de clubes y órganos de fiscalización. Mientras tanto, el fútbol argentino queda a la espera de una definición que podría marcar un antes y un después en el control de sus finanzas.

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