Massa, ante el desafío de las paritarias: cómo es el plan para que los sueldos acompañen la desaceleración inflacionaria

ECONOMÍA Por Claudio Zlotnik*
546558

Sergio Massa ya se enfocó en lo que será la apertura de las negociaciones salariales para este año. O, al menos, para la primera parte de este flamante 2023. El ministro intentará llegar a un acuerdo con los principales sindicatos, tal como lo tuvo con los principales fabricantes de alimentos del país y también con las grandes cadenas de supermercados, algo que le sirvió para mostrar una desaceleración en la inflación.

La semana que viene ya se iniciarán algunas de las negociaciones paritarias claves: tienen cita los empleados de comercio, el gremio más grande con más de un millón de afiliados. También esperan turno los bancarios, los estatales y los docentes, que además de ser relevantes tienen un peso político determinante en la escena gremial.

El gran desafío para el ministro de Economía pasa por enfriar los reclamos de los gremios más grandes. En promedio, el año pasado cerró con acuerdos que superaron el 100% anual, una cifra que ahora Massa quiere bajar.

"Con las revisiones de gremios importantes UOCRA, UOM y Gastronómicos, el promedio de aumentos acordados en paritarias llega al 105,6%", reporta el último informe gremial de la consultora Synopsis, dirigida por el politólogo Lucas Romero.

Hasta octubre, los salarios perdieron contra la inflación, incluso los que están "en blanco". Con la baja de la inflación, en noviembre y diciembre, los sueldos podrían ganarle a los precios, que es lo que Massa les va a demostrar para desinflar las expectativas inflacionarias.

Precios y salarios: Massa, a dos bandas con empresarios y gremialistas

El ministro -hábil político- no va a buscar un techo explícito a las paritarias, pero apuntará a que los sindicatos no excedan la perspectiva de una inflación del 60% para este año.

Massa reconoce que esa pauta no tiene por ahora la credibilidad necesaria para atar a ese registro a los sindicatos. Pero intentará demostrar ante los líderes sindicales que la inflación va para abajo, y que ese es el mejor escenario para que los ingresos de los trabajadores ganen poder adquisitivo. 

En Economía quedaron conformes con el cierre de las negociaciones de los aceiteros, que aceptaron un aumento promedio del 44% para el primer semestre. Si bien excede la meta inflacionaria del oficialismo, se trata de uno de los gremios que suele acordar las paritarias más altas de todas.

El ministro pretende llegar a un acuerdo con los referentes del sindicalismo para que le den oxígeno a la dinámica de desinflación.

El argumento es que los empresarios fueron los primeros en acordar: dieron el visto bueno para congelar 2.000 productos de la canasta básica y aceptaron ponerle un tope de aumento del 4% mensual al resto de los artículos de la canasta esencial que venden los supermercados.

Lo mismo hicieron las petroleras, que aceptaron incrementos similares en los surtidores, con tal de evitar un recalentamiento del índice inflacionario.

Massa pondrá sobre la mesa que tanto el índice de noviembre como el de diciembre dieron por debajo del 5%, tal como adelantó en la entrevista periodística del fin de semana. Y va a prometer que el IPC de abril va a tener un 3 adelante.

Sueldos: negociaciones calientes

"Massa intentará llevar a cabo lo que Alberto Fernández no pudo en estos años: un acuerdo económico y social, uniendo a sindicalistas y empresarios", analiza Lucas Romero.

"Lograr una baja de la inflación es su capital político; y él va a reclamar una baja en las expectativas a ambos lados. Con los empresarios lo viene logrando, y ahora será clave si convence a los sindicalistas de la CGT", completa el director de la consultora política Synopsis.

"Massa va a militar la inflación a la baja; que nadie lo dude", concluye Romero.

Para completar el cuadro, el ministro se pondrá a trabajar ya mismo para lograr una baja de la inflación en marzo. Como suele suceder, ese mes suele mostrar un alza del índice por el comienzo de las clases.

Massa ya adelantó que negociará distintos acuerdos para armar canastas de cara al inicio del ciclo lectivo. Nadie lo dice en Economía, pero es probable que la idea de indexar mensualmente las tarifas del transporte público (colectivos y trenes), que debería ponerse en marcha en marzo, sufra alguna postergación para no sobrecargar el índice de ese mes.

Inflación: cómo arrancó el año

Para las principales consultoras que monitorean la evolución de los precios, el inicio de enero marcó una inflación que supera las expectativas oficiales.   

Puede tomarse como un alerta amarilla acerca de la dinámica inflacionaria: la medición de LCG -una de las principales consultoras que monitorean la evolución de los precios de los alimentos y las bebidas- dio una suba del 2,3%, el peor nivel desde octubre del año pasado.

A su vez, para Eco Go, la inflación de la primera semana de enero trepó a 1,3%, por encima del 0,8% de la primera semana de diciembre.

Sergio Massa consideró, en un reportaje que le dio a Jorge Fontevecchia en el diario Perfil, que la inflación de diciembre terminó por debajo del 5% y que enero mostraría un IPC en torno del 5%.

Lo concreto es que el inicio del año muestra un recalentamiento de los precios de los alimentos respecto de las semanas previas.

Massa depende de que esta tendencia se enfríe para que, efectivamente, la inflación siga desacelerando y él pueda convencer a los gremios para encaminar las paritarias.

 

 

* Para www.iprofesional.com

Te puede interesar