Campazzo: “En la NBA si tenés un segundo hay que castigar”

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Vacaciones inusuales para el base cordobés Facundo Campazzo, hoy todavía de los Denver Nuggets de la NBA, en una Córdoba que lo encontró descansando y practicando a la par para no dejar de competir en la liga más importante del mundo. Mientras define su futuro y entrena para perfeccionar su juego, dialogó con La Nueva Mañana sobre su momento deportivo y social, mientras apunta a no resignar sus ambiciones a los 31 años. 

“Hacía mucho que no tenía tanto tiempo de vacaciones, por eso lo tuve planear con entrenamientos, preocupado para agregarle cosas a mi juego y combinar también con visitas a la familia y a los amigos. Descansé una semana o 10 días y ya me puse a trabajar, por eso me cuido en las comidas también, pero a la vez trato de no obsesionarme porque si no es peor”, soltó Campazzo, mientras define su futuro en la NBA, donde a partir de junio será agente libre y podrá definir su renovación o nueva franquicia. 

“Estoy trabajando en ser más competitivo. En la NBA te cambia del 1 a 5 (base a pivote) en el pick and roll, muchas veces defiende el hombre más grande de la cancha y debo sumar recursos para desequilibrar y generar algo desde ahí, sea un pase o un tiro. Debo sumar más variantes a la hora de atacar, perfeccionar detalles del tiro y ese tipo de cosas. Uno ya tiene más experiencia, es mi segunda temporada en la NBA y eso me ayudó a ver qué necesitaba y fortalecer lo bueno, que fluya y no forzarlo”, fue su autodiagnóstico. 

-En la NBA pareciera que el base debe tener más goleo, algo que no sucede mucho en el básquet FIBA… 

-Es una de las diferencias, sí. Ahora comprendí que si tengo tiro abierto hay que tomarlo y no estaba acostumbrado. En Europa hay más tiempo, es otro tipo de defensa. Acá si tenés un segundo hay que castigar. Y ser eficaz, entonces aumenta el grado de dificultad. Debo mentalizarme en mi rol, sin saber incluso cuál será mi equipo. 

-¿Cómo es la química grupal? 

-Hay momentos para bromas, para charlar pero es diferente porque en los partidos y los viajes cada uno va por su cuenta. Hay más tiempos solitarios. En Europa y Argentina hay cenas de equipo y te quedás charlando. Es una cuestión cultural. Es un proceso. 

-Con la mente más en frío, ¿tenés alguna respuesta de por qué no funcionó el equipo en los Juegos de Tokio, luego de ser subcampeones en China? 

- No fue por una razón específica, pero una de ellas es que no jugamos bien. No somos un equipo que tenga una gran figura como Luca Doncic, Durant o Patty Mills, lo fuerte nuestro siempre fue lo colectivo. A China llegamos con once partidos, entre amistosos y los Panamericanos y eso ayuda a fortalecer el equipo, a sacar los errores y demás. Previo a Tokio jugamos muy pocos partidos juntos. En China sacamos lo mejor del rendimiento, los rivales nos conocían y creo que también nos confiamos un poco. Hay varios factores. 

-¿Vas a estar en las ventanas FIBA? 

-Es la idea apenas defina mi futuro. Es una linda oportunidad para fortalecer el grupo, darle dinámica al juego y sobre todo forjar una identidad. El DT (Néstor “Che” García) sabe manejar grupos. Todos estamos con ganas de revancha y de cambiar este proceso. Lo cierto es que en la NBA al no tener calendario para jugar las ventanas FIBA uno pierde un poco de contacto y de rodaje con sus compañeros.  Y eso es muy importante para forjar el estilo de juego. Por más que un año antes o dos llegamos al pico de rendimiento, a eso hay que mantenerlo. Ya no se juega de memoria solamente, hay intensidades y rotaciones que son necesarias llevarlas a cabo partido a partido. Siempre es mejor jugar más antes de cada competición. Antes de China jugamos partidos oficiales y amistosos. No hay que subestimar a nadie ni tampoco confiarse por el hecho de que la última vez nos fue bien.

Cena con figuras cordobesas
Fue viral una foto que puso en twitter Héctor “Pichi” Campana en una cena en un bar de Alta Córdoba donde Campazzo es socio, junto a Mario Milanesio, Facundo Bolmaro, Luis Villar, Facundo Sucatzky y Rubén Magnano, entre otras glorias. Ante esa consulta, contestó: “La pasamos genial. Muchos eran mis ídolos de chico como Pichi y Prigioni, ahora tenerlos mano a mano es una linda experiencia. Soy tímido en muchos aspectos pero nos soltamos y salió bárbaro. Lo curioso es que ellos me hacían preguntas a mí sobre la NBA. No estaba acostumbrado. Cuando nos juntamos entre básquetbolistas y ex jugadores es una charla suelta, amena, entre colegas. Y cada uno cuenta su experiencia. Recuerdo que años anteriores yo era quien consultaba y pedía consejos a los más grandes y en esta ocasión, muchos me preguntaban sobre la NBA. ¿Sabés lo que para uno significa que jugadorazos de la talla del Pichi, de Prigioni, de Palladino, de Victoriano… te hagan preguntas a vos? Es como un cambio de roles. Es como raro al principio pero me pone feliz también”. 
 
-¿Y las comidas? 

-Me vengo cuidando espectacular. Mi permitido es un asado con agua, solamente. Esa noche había una torta que tenía una pinta genial y la tuve que dejar pasar. 

-¿Cómo te llevas con el reconocimiento de la gente? 

-Me da vergüenza cuando se suman varias personas a tomarme una foto. Me da algo de nervios, pero nada de otro mundo. Fue muy fuerte la explosión de un año a otro en la NBA. Pero es la manera de honrar el afecto que me tienen. 

 

Fuente: La Nueva m,añana

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