#15N: El día después de la paliza histórica al peronismo

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Juntos por el Cambio (JxC) se acomoda por anticipado en la pole position. "Va a ser una paliza", se mostró ultraoptimista un candidato bonaerense que, sin embargo, advirtió que primarán la "responsabilidad" y la "mesura" frente a la crisis económica y social. Para el lunes, ya hay en agenda una reunión de mesa nacional en continuidad con lo que se hable la noche del domingo en el búnker electoral. Definirán el tono y el modo de capitalizar el resultado, haya o no remontada del oficialismo. En segundo lugar, deberán decir qué hacer si el Gobierno convoca a la oposición, un hecho que, descuentan, sucederá. Para cada disyuntiva hay más de una opción entre palomas y halcones: diálogo político, sí o no; el sillón de Sergio Massa y la convocatoria a Javier Milei.

El problema es que de las elecciones no surgirá un liderazgo único, más allá de que Horacio Rodríguez Larreta quede mejor posicionado, por lo que la oposición quedará en estado de asamblea y campaña permanentes.

 


Al jefe de Gobierno porteño le hicieron marca personal distrito a distrito. Incluso en el propio, donde en el cierre de campaña lo rodearon el halcón mayor, Mauricio Macri; su adalid Patricia Bullrich y el senador Martín Lousteau. El domingo probará su estrategia y el éxito del enroque entre Diego Santilli y María Eugenia Vidal. Rodríguez Larreta nacionalizó su figura y caminó sobre seguro con visitas a distritos donde Juntos por el Cambio le arrebataría bancas del Senado al oficialismo, como La Pampa, Santa Fe y Chubut. Replicó en varios viajes su pacto con Lousteau, que también tiene planes para los próximos años.

Vidal es la socia mayoritaria de Rodríguez Larreta y, a la vez, competidora a futuro. En cambio, Santilli es su coequiper y el instrumento para desembarcar en la provincia de Buenos Aires. El terceto renueva las expectativas después del cimbronazo de 2019. A la lista, se agregan Cristian Ritondo, Jorge Macri y Néstor Grindetti, que es jefe de campaña e intendente pero sufrió una derrota en las PASO en su distrito, Lanús.

El radicalismo bonaerense se sentirá ratificado gracias a Facundo Manes. ¿Les alcanza para 2023? Tal vez no para liderar una fórmula, pero sí para poner condiciones o cargos más expectantes en cada mesa que se arme a partir del lunes y para animarse a ir por más. "No somos una coalición de gobierno", se atajaba Macri en 2015. Ese destino de furgón de cola puede cambiar con Manes, Gustavo Valdés en Corrientes, el tridente mendocino de Rodolfo Suárez, Alfredo Cornejo y Julio Cobos y Gerardo Morales en Jujuy. Pero no todos son lo mismo. Tampoco Lousteau, que en la  Ciudad impuso a un Martín Tetaz, que puede crecer a futuro. En el acto de la Flor, en el cierre de campaña porteño, el radicalismo ya marcó un límite: "No se habla con Milei", le cantaron a Bullrich.

 


Morales hace rato patea el tablero. Animado después de correr al peronismo de Jujuy, mantiene su amistad con Massa y su buen diálogo con la Casa Rosada. Cuando puede, cuestiona a Rodríguez Larreta y se le pone a la par. Ya acordó con Patricia Bullrich, a quien recibió días atrás con elogios. En algunas provincias hicieron acuerdos y ambos caminan por todo el país con valijas de candidaturas a presidente (o vice).

 


Vidal también quiere ser la 1, pero resignaría el lugar si así lo acuerda con su amigo Larreta. Juegan en equipo y eso incluye el futuro del gobierno porteño y la fórmula presidencial. Resurgió después de un año de autoexilio y pagó con imagen su mudanza de distrito. En la interna sí pesará su porcentaje de votos y lo que le quite Milei. ¿Dará la pelea para correr a Massa en Diputados o volverá a hablar con el tigrense y con Máximo Kirchner en pos de la gobernabilidad? La respuesta no será individual sino colectiva: probablemente JxC defina en conjunto qué hacer. Está dividido: ni Luis Juez ni Mario Negri, de la "república" de Córdoba, aceptan esa pulseada. De este lado quedaría también Elisa Carrió, que apostó fuerte pero en los últimos días tuvo que correrse por cuestiones de salud.

 


Lousteau se metió en las internas de la UCR y de Juntos por el Cambio, perdió y ganó. El lunes 8 la UCR porteña acordó una lista de unidad que lo lleva como primer delegado al Comité Nacional. El partido elige presidente y uno de los aspirantes a conducir el partido es Morales. En el mismo acto, se garantizaron mantener el apoyo a las PASO, un instrumento que JxC quiso desterrar y que sin embargo le fue útil en este turno electoral. Convencionales y delegados firmaron un documento en el que asumieron “como posición irrenunciable" dirimir candidaturas, en todas sus categorías, a través de las primarias y dar la instrucción a sus representantes en Diputados y el Senado para votar en contra de cualquier intento de derogación o suspensión de este mecanismo de selección de postulantes. Es un corset para Morales, que en pandemia hubiera aceptado cancelarlas.

 

En este contexto, ya el triunfo en septiembre potenció a un Macri, a quien algunos daban por jubilado. No pudieron correrlo, ganó visibilidad, zafó de la Justicia y tuvieron que elogiarlo en público, aunque con cierta distancia. Caben preguntas obligadas: ¿prepara su Segundo Tiempo? ¿O aceptará que el tiempo que viene es del larretismo?

 


Macri ya invitó por su cuenta a Milei en una jugada riesgosa. Este mismo miércoles, luego del acto frente a la Floralis genérica, el candidato a legislador Yamil Santoro reiteró que el objetivo del sector que integra dentro de JxC, con Ricardo López Murphy a la cabeza, apunta a "forjar una gran coalición opositora capaz de frenar al kirchnerismo y de gobernar en 2023". Algo similar hace en la derecha peronista Miguel Ángel Pichetto.

 

"Hay que seguir haciendo esfuerzos por consolidar y ampliar la coalición hablando con más actores. Es nuestro compromiso seguir trabajando en ese sentido, para que quienes hoy no forman parte de Juntos por el Cambio, puedan encontrar dentro de una gran coalición un espacio para promover sus ideas, valores y principios aportando a la causa común republicana", escribió Santoro en referencia a Republicanos Unidos y con un guiño a Milei.

 


No son sin embargo los únicos actores. También aparecen los relegados por Marcos Peña en 2019. A la mesa de las decisiones podrán subirse entre otros Rogelio Frigerio, que si vuelve a ganar en Entre Ríos ya no tendrá que pedir permiso para opinar y volverá a las grandes ligas con pergaminos propios.

Fuente: Letra P. Nota de Analía Argento

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