Advertencia al Banco Central: otra "lluvia" de pesos amenaza con pegar en el precio del dólar y en la inflación

ECONOMÍA 12 de abril de 2021 Por Leandro Gabin*
Consultoras dicen que no hay margen para que la "maquinita" vuelva a ponerse a full. Temores por las consecuencias de las restricciones por el COVID
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Las consecuencias económicas de la nueva ola de coronavirus en la Argentina todavía son una incógnita. Cuánto más tendrá que restringir el Gobierno para disminuir los contagios en medio de la escasez de vacunas es la pregunta que se hacen en el mercado. Y en caso de que eso sea así, las tensiones monetarias volverán a florecer. ¿Tiene margen el Gobierno de inyectar pesos a la economía en caso de que se profundice el confinamiento como está sucediendo en otros países de la región?

Para Jorge Viñas, head portfolio manager de AdCap Asset Management, la mejora fiscal ha permitido en los primeros meses del año desacelerar el ritmo insostenible de emisión monetaria. "Estas incipientes mejoras, que aún no alcanzan para delinear un sendero monetario-fiscal sostenible, podrían revertirse si el Gobierno se ve forzado a tomar nuevas medidas restrictivas para contener la segunda ola de la pandemia", advierte. 

Sin margen para otro shock monetario

"De esta forma, se enciende una alarma más en un escenario local convulsionado, pero en el que el férreo control que han logrado las autoridades sobre el frente cambiario hasta ahora ha evitado desbordes", agregó.

Fernando Marull, director de la consultora FMyA, dice qyue parte de la emisión de pesos que hará el BCRA dependerá de la capacidad del Tesoro de financiar el déficit fiscal (4,7% del PBI), los intereses (1.5% del PBI) y el pago de amortizaciones. Cuanto más pueda refinanciar el Tesoro, menos emitirá el BCRA.

Pero sostiene que si el Tesoro no logra un alto nivel de "roll-over" para pagar el capital e intereses de su deuda, la mayor parte del financiamiento del fisco vendrá del BCRA y allí aparecerá un problema. "La economía está en niveles récord de demanda de pesos (M2) y no tendría mayor capacidad de absorber otra fuerte emisión monetaria", aseveró Marull. 

Esto viene a cuento de la fuerte emisión de 2020 de más de 2 billones de pesos (de casi 8% PBI), la cual no terminó en un desmadre inflacionario porque la población "demandó" la mayor emisión de pesos, ya sea por el cepo cambiario (no podía comprar dólares) o porque venía de un nivel muy bajo por la fuerte contracción monetaria de la gestión de Guido Sandleris. 

 "En 2021, otro shock monetario sería imposible de absorber y el impacto sería más inflación o más brecha cambiaria", recuerda Marull. 

Consecuencias en el súper o en el paralelo

El especialista dice que hay tres factores de "creación de pesos" que van a seguir: el financiamiento al Tesoro, los intereses de las Leliq y los pesos que emite el BCRA para comprar dólares en el mercado.

"A su vez, como la cantidad de pesos que hay en la economía tocó máximos históricos (el agregado M2 llegó aun récord en diciembre), el BCRA debe retirar esos pesos con colocaciones de Leliq. Por eso, volvieron a repuntar los pasivos del BCRA y volvió a hablarse de 'la Bola de Leliqs'", remarcó. 

Con respecto a la asistencia al fisco, la "maquinita" ya se encendió en marzo, con $135.000 millones en concepto de adelantos transitorios tras un bimestre de abstinencia.

Desde GMA Capital afirman que hoy la demanda de pesos (medida con el agregado M2) es 21% más reducida que en abril de 2020, el pico máximo de incertidumbre y, por lo tanto, del cénit del deseo por la moneda local.

"Sin embargo, el nivel actual, que es similar al vigente en la previa de la crisis de 2018, es 23% superior al umbral prepandemia de febrero del año pasado y 14% mayor al promedio de 50 años. A priori, luce elevado para una situación de normalidad y con elecciones a la vuelta de la esquina", advierte. 

"Quizás, las nuevas restricciones evoquen parte del fortalecimiento de la demanda, pero creemos que el efecto no tendría la contundencia del pasado", agrega. 

Para GMA esto no se trata de un detalle trivial la tendencia de la demanda de moneda local. Y sostiene que el aumento en la velocidad de circulación de los pesos, su recíproco, podría poner presión sobre el precios de los bienes y servicios (con una inflación que vuela al 4% mensual) y sobre la cotización de los dólares financieros (que valen lo mismo que hace 6 meses, pero la brecha es 30 puntos inferior).

"Este fenómeno incluso podría ser independiente de los movimientos en la oferta de dinero y, como un boomerang, devolver todo lo del año pasado", advierte. 

 

 

* Para www.iprofesional.com

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