Repercusiones internas y externas del discurso de Llaryora

CÓRDOBA Por Yanina Passero*
Esperable: la exposición del intendente no conformó a la oposición. También, hubo algunas quejas de la bancada oficialista.
hoy

El intendente Martín Llaryora pronunció un discurso, desde el inicio hasta el punto final, anclado en la gestión. Giro discursivo que puede leerse como un anticipo de la postura que asumirá en la escala electoral de este año y que quedó reforzado con las contundentes palabras de agradecimiento al gobierno de la Provincia, pero también al poder central que comanda la alianza Frente de Todos. No hubo espacio para la política, ni siquiera una apostilla.

Probablemente una decisión prudente si te tienen en cuenta las tensiones recientes en el bloque PJ en el Concejo Deliberante (algunos marcan que son un reflejo de lo que se vive en el territorio) y la primera marcha que ya pusieron radicales, macristas y juecistas, atentos a las elecciones legislativas entendidas como una catapulta para la general del 2023.

Si bien de la boca para afuera destacaron la “contundencia” del plan de gobierno, desde Hacemos por Córdoba cuestionaron que Protocolo de la Municipalidad no estuvo atento a cuidar algunos detalles. El reclamo debe leerse a la luz de las sensibilidades conocidas por los contrafuegos que generó el largo debate por el reemplazo de Juan Domingo Viola. “Parece que existen concejales de primera y otros, de segunda”, se quejó un peronista. Por el protocolo Covid, algunos ediles estuvieron en el Jardín Botánico, pero otros siguieron las palabras de Llaryora a través de la pantalla. “Estaba lleno de cholulos. A los que tenía que jerarquizar los dejaron afuera”, disparó otro.

 
Es probable que el mayor trabajo que tenga que hacer el flamante jefe de bloque, Marcos Vazquez, será contener las vanidades. Este medio ya anticipó que la orden de Llaryora fue repartir el protagonismo en partes iguales probablemente porque olfateó de antemano el problema.

Otro aspecto que cayó antipático es que desconocían varios de los proyectos que el titular del Palacio 6 de Julio anunció que giraría al edificio de Pasaje Comercio. “El intendente le habló a sus secretarios”, remarcó otra fuente. Ayer por la tarde, se convocó a una reunión de bloque para contener ansiedades y dar información precisa sobre los pasos a seguir en el edificio de Pasaje Comercio.

Pese a algunos pataleos subsanables que surgieron desde el peronismo, la oposición en el recinto hizo lo que se esperaba: cuestionar las palabras del intendente.

El presidente del bloque Evolución, Rodrigo De Loredo, afirmó que se trató de un discurso “cargado de victimización, con anuncios repetidos y sin respuestas concretas a los problemas diarios de los vecinos”.

“Nos dejó un sabor amargo. El discurso se basó en anuncios menores, una declaración de buenas intenciones, pero lo que expresa no se condice con la realidad que viven los vecinos. Hoy tenemos una ciudad parada, en la que no se resuelven los problemas reales, apenas se parchan y maquillan algunos”, declaró.

Juan Negri, de Juntos por el Cambio, Llaryora describió una realidad que no se observa en el municipio y apuntó contra los “chalecos celestes”. “Uno de los más graves errores de la gestión lo constituyen el aumento del Programa de Servidores Urbanos, una bomba que va a explotar en poco tiempo: mañana van a reclamar que se los incorpore a la planta municipal, lo que constituyen unos 3000 sueldos más”, alertó.

Laura Vilches, del FIT, entiende el problema distinto: “Ahora ensalza el programa de los “servidores urbanos” que es de ayuda cobrando miserias! Todo un plan de reviente de las condiciones laborales y control burocrático de la autoorganización que surge desde abajo para capear las crisis económicas. Descarado”.

Alfredo Sapp, de la UCR, dijo: “El Intendente Llaryora nos sorprendió con un discurso muy elemental con argumentos muy pobres. Ningún plan para sacar a la ciudad del colapso generalizado que su gestión provocó en solo un año. Ni siquiera el apoyo irrestricto de la Provincia le sirvió para mejorar la ciudad”.

Juan Pablo Quinteros, de Encuentro Vecinal, se mostró escéptico sobre la revolución tecnológica y digital que pretende el intendente peronista para la ciudad. “Está difícil tapar baches, también que las cloacas no colapsen o que recojan la basura; ni hablar de que pase el bondi. Pero en tecnología vamos camino a ser Tokio. Será Córdoba de la Nueva Tecnología. Así lo anuncia Jerónimo Luis de Llaryora”, escribió en redes.

*Para Diario Alfil

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