Federico Furiase anticipa si el Gobierno puede llegar a octubre evitando una devaluación

ECONOMÍA 01 de marzo de 2021 Por Mariano Jaimovich*
El economista Federico Furiase, director de la consultora Eco Go, habló con iProfesional sobre qué puede pasar con el dólar, inflación y la renta en pesos
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Que el precio del dólar se encuentre estable no es motivo suficiente para tranquilizar mercado, que mira de reojo el alto índice de inflación mensual y la falta de definición del Gobierno es varios temas centrales para la economía.

Para analizar qué sucederá en los próximos meses con los aspectos clave como tipo de cambio, suba de precios y de tasas de interés en pesos, iProfesional conversó con el economista Federico Furiase, director de la consultora Eco Go (ex Miguel Bein) y profesor de la Universidad Di Tella (UTDT).

-En el marco de un año electoral, ¿qué considera que puede pasar con el precio del dólar, en un contexto de pocas reservas?
-En un año electoral, y con cepo, juega la ecuación macroeconómica de los años impares electorales que tuvimos en 2011, 2013 y 2015. No hay mucha vuelta: usar al dólar y a las tarifas como "semi anclas", por lo menos, hasta octubre, para intentar una recuperación del salario contra la inflación. Lo vengo marcando hace un par de meses: ojo con shortear (apostar en contra) del Banco Central en un año electoral y con cepo, aun cuando hay poca nafta en las reservas. Es que el mercado de a poco fue incorporando la visión de un deslizamiento más suave del tipo de cambio oficial y los futuros del Rofex se vienen desplomando. Si bien hay poca nafta en las reservas del BCRA y no hay acceso a los mercados internacionales para colocar deuda, con la soja en 500 dólares la tonelada y la lluvia de febrero, el Gobierno tiene margen para ir transitando hasta octubre sin devaluar. Es decir, sin convalidar un salto discreto del tipo de cambio oficial.

-¿Cómo evalúa la estrategia que se está implementado para controlar el tipo de cambio?
-El Banco Central viene vendiendo el bono en dólares que tiene vencimiento al 2030 (AL30) contra pesos, absorbiendo pesos en el camino y recomprando la versión nominada en dólares de este papel (AL30D/AL30C) con divisas de las reservas netas, para controlar la brecha cambiaria. Desde octubre pasado para acá, en números redondos, el BCRA habría retirado en torno a $100.000 millones de la base monetaria por la venta de AL30 contra pesos y habría entregado u$s650 millones de las reservas netas por la recompra de AL30 contra dólares, logrando bajar la brecha alcanzada desde el pico máximo del último octubre. Por eso está mal cuando dicen que el Central "revienta" los bonos al 18%, ya que la cartera de AL30 de la entidad monetaria se mantiene estable en torno a u$s4.500 millones nominales, porque el BCRA vende y compra bonos, sirviendo como un mecanismo de esterilización de pesos.

Aunque esto insume una caída en las reservas netas, de ahí la sábana corta, dado que depende de la entrada de dólares por el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC). En este sentido, el pago del impuesto a la riqueza sirvió para bajar la presión en la brecha cambiaria, mientras se transita el puente hacia la cosecha gruesa de abril, ya que hay grandes jugadores que venden dólares en el MEP/contado con liquidación para hacerse de los pesos. Y es todo un número: representa $420.000 millones que, en principio, vencen a fines de marzo, carambola que no estaba en el radar del mercado y le terminó sirviendo al Gobierno para bajar de un hondazo la brecha, mientas se transita el sinuoso puente hacia la cosecha gruesa de abril. Un pícaro podría poner pagos del impuesto en cuotas para prolongar en el tiempo el flujo vendedor de dólares. Si bien es muy difícil que se llegue al "Dólar Guzmán" de $102,4 en diciembre, no me sorprendería que el dólar oficial a octubre esté por debajo de lo que marcan hoy los futuros Rofex para ese plazo ($114,3).

-La inflación viene en alza y se encuentra en el 4% mensual, ¿qué puede ocurrir con los precios en los próximos meses?
-Ahí es mucho más complicado. Partiendo de un ritmo anualizado de inflación en zona de 55%, con un overhang monetario importante que dejó 2020, poca nafta en las reservas y una inercia lanzada, no alcanza con frenar el dólar oficial, congelar tarifas y negociar paritarias al 30% para bajar la inflación. Para "arrimar el bochín" hacia una inflación de 38% a 40% viniendo de un ritmo anualizado de 55% y de una expectativa del REM en torno a 50%, el Gobierno tendrá que, además de pisar el dólar, las tarifas y las paritarias, bajar el déficit fiscal para reducir el ritmo de emisión monetaria a un nivel consistente y mantener el ingreso de dólares por el lado del MULC, para estabilizar las expectativas. Y controlará la brecha cambiaria vía la compra y venta del bono AL30. El Gobierno tiene que llegar a abril con una brecha techo en 40% para que no haya obstáculos desde el lado de las exportaciones. El problema es que, si el Gobierno no hace los deberes fiscales/monetarios e intenta seguir de largo, no habrá acuerdo social, ni congelamiento tarifario, ni freno al dólar oficial que detenga una aceleración inflacionaria. Yo creo que Guzmán es consciente de esta restricción.

-Hoy por hoy las tasas de interés están por debajo de la inflación, ¿cómo puede jugar esto en el ahorro en pesos?
-Probablemente, en los próximos meses la inflación le siga ganando a la tasa de interés y al deslizamiento del dólar oficial, por eso, hay demanda fuerte de títulos que ajustan por inflación, que rinden negativo en el tramo corto de la curva. Con la brecha bajando, el Ministerio de Finanzas consiguiendo financiamiento neto en pesos a estas tasas y las tasas implícitas de los futuros Rofex desplomándose en las últimas semanas, no veo al Banco Central en apuros por subir la tasa. Menos con la inflación de febrero bajando un poco respecto del ritmo del 4% mensual que hubo en diciembre y enero. Ahora yo le recomendaría al BCRA que suba la tasa unos 300 puntos básicos para acelerar la baja en la brecha cambiaria, vía el desarme de posiciones en dólar MEP y contado con liquidación apalancadas. Y así potenciar los incentivos a exportar mientras se llega a la cosecha gruesa. Creo que hay margen para subir la tasa sin resentir la recuperación, pero no creo que lo hagan.

-En caso que el Gobierno acuerde con el FMI, habría que hacer ajustes en la economía, ¿qué opción prevé que elija el Gobierno en un año electoral?
-El año electoral manda en la política, aunque falten reservas en el tanque de nafta del Banco Central, por eso nunca íbamos a tener este año una devaluación, ni un shock tarifario como parte de una negociación con el Fondo. No descarto un acuerdo ligth con el FMI, donde el programa 2021 lo ponga el Gobierno, y que eso permita refinanciar los vencimientos con organismos, pero sin generar expectativas positivas en el mercado. Después de todo, el déficit fiscal primario (antes de intereses) cerró 6,5% del PBI en 2020 versus el 8,3% indicado en el Presupuesto, y eso da margen para que el déficit fiscal primario inercial 2021 termine en zona de 3,7% del PBI frente al 4,5% del Presupuesto aprobado. Esto permitiría un financiamiento monetario del BCRA al Tesoro no mayor a 2% del PBI, consistente con una variación de la base monetaria por financiamiento del Central al Tesoro del 38% anual. El problema es que el Gobierno no va a "vender" esta historia al mercado y los bonos van a seguir en niveles deprimidos. Es decir, por más que el ajuste se vaya haciendo mes a mes "silbando bajito", no veo que el Ejecutivo lo intente capitalizar para impulsar el precio de los bonos, dado que el discurso del año electoral va a ir en otro sentido.

-¿Cómo espera que sea la economía para este año?
-Si el Gobierno logra una recuperación del 6% por arrastre estadístico, y hace los deberes fiscales y monetarios para que la inflación cierre en 40%, arrancando el año desde un ritmo anualizado del 55%, es negocio para el oficialismo. Y hasta diría que en ese escenario la economía no jugaría en contra de las elecciones de medio término. Con cepo, soja en u$s500 y una cartera de bonos AL30 en u$s4.500 millones nominales en el Banco Central, los desequilibrios macroeconómicos pueden perdurar más tiempo sin pasar factura de lo que predice el Excel de los economistas. Recién en 2022, año par, ahí sí podemos tener el ajuste que viene esperando el mercado para este año.

 

 

* Para www.iprofesional.com

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