El plan para alejarse de la crisis: la jugada oficial para retrasar las PASO

POLÍTICA 06 de febrero de 2021 Por Ignacio Ortelli
La propuesta es hacer las primarias la última semana de septiembre y correr las elecciones generales para fin de noviembre.
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Tras el nuevo pedido de los gobernadores peronistas para suspender las PASO, y en medio de la incertidumbre por el proceso de vacunación y la situación sanitaria, el Gobierno analiza tres alternativas y la posibilidad de aplazar un mes la fecha de los comicios. El tema ocupó buena parte de las casi tres horas que duró el reencuentro de “la mesa de los cinco”, el almuerzo semanal entre el presidente Alberto Fernández con el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; el ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro; el titular de la Cámara de Diputados, Sergio Massa; y el jefe de bloque del Frente de Todos en la Cámara baja, Máximo Kirchner. 

Con poca expectativa de que la oposición acceda a suspender las primarias, ya que a pesar de que los gobernadores radicales Gerardo Morales (Jujuy) y Gustavo Valdés (Corrientes) acompañaron el pedido que este miércoles le hizo el peronista Jorge Capitanich a De Pedro, la cúpula de Juntos por el Cambio mantiene su rechazo, la idea que toma más forma en el Gobierno es impulsar un proyecto para postergar la fecha de la votación, tal como adelantó Marcelo Helfgot en Clarín el 24 de enero.

Según pudo reconstruir este diario con interlocutores del encuentro que este jueves al mediodía encabezó el Presidente en Casa Rosada, se comenzó a evaluar la idea de fijar que por única vez las PASO se realicen “la última semana de septiembre ó la primera de octubre” y pasar las generales para “la última semana de noviembre”.

Esto resolvería dos dilemas que tiene el Gobierno. Por un lado, permitiría captar votos de la oposición, ya que en diciembre, y para frenar el embate de los gobernadores del PJ, un grupo de diputados radicales, encabezados por Carla Carrizo y Emiliano Yacobitti, presentó un proyecto para que las PASO se realicen el segundo domingo de septiembre, es decir, el 12 de septiembre de 2021, con la expectativa de dar más margen al proceso de vacunación por la pandemia. La iniciativa, que incluye una cláusula que fija la prohibición de la suspensión de las elecciones, podría servir ahora como moneda de negociación. Y también al Gobierno para convencerse en avanzar, ya que reduciría el costo político: dividiría opiniones en JxC y, aunque la cúpula cambiemita no accediera, el sólo hecho de rodear de cierto consenso al proyecto relativizaría las críticas.

No obstante, para algunos opositores el aplazamiento de la fecha de las elecciones por la pandemia es una excusa a la que recurre el Gobierno, especulando que un eventual repunte de la economía mejore sus posibilidades en la contienda.

El otro problema que disuelve es puertas adentro, el que originó el silencio contundente de Cristina ante la idea de suspender las PASO. Esta postura de la vice fue lo que propició que su tropa congelara el debate en diciembre. Con esta nueva propuesta, se mantendría la herramienta electoral que impulsó Néstor Kirchner durante el primer gobierno de la hoy vicepresidenta y al mismo tiempo conformaría a los gobernadores.

En la mesa de este jueves también se escuchó una opción que hoy asoma inviable: que por única vez se unifique la fecha de las PASO y las elecciones generales. Es decir, que el voto sirva para ambas elecciones.

Esa propuesta asemejaría la elección a un formato de ley de lemas, con internas en cada frente electoral y con un ganador arrastrando votos de todas las listas que lo integran.

Con todo, la alternativa de la suspensión de las PASO no está descartada. Es que, según remarcan en el Gobierno, dependerá de la situación sanitaria. “Hace dos meses creíamos que para esta fecha íbamos a tener diez millones de personas vacunadas y un escenario sanitario distinto. Hoy no podemos descartar nada y tenemos que pensar en todos los escenarios. Y la oposición tiene que ser consciente de eso”, dice una alta fuente que rodea a Alberto Fernández, admitiendo que el Gobierno no puede avanzar sin consenso.

Como contó Clarín, tanto en Ciudad como en Provincia, que en conjunto contienen casi la mitad del padrón electoral, la oposición tiene la llave para aprobar o no la suspensión de las PASO locales, una medida complementaria pero fundamental si el objetivo es evitar un descontrol sanitario.

Los plazos empiezan a jugar un papel clave. Este miércoles, Capitanich pidió “tener un horizonte claro en marzo” y la puesta en marcha del Cronograma Electoral apremia, no sólo a nivel nacional sino también en las provincias. Sin embargo, para el Gobierno, “hasta abril hay tiempo”.

La expectativa del Gobierno es que la gestión que, según contó Capitanich, harían Morales y Valdés con Larreta, sirva para allanar el camino.

Ignacio Ortelli para Clarín

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