Pronósticos 2020: a cuánto estará el dólar, cuándo crecerá la economía y qué pasará con la inflación

ECONOMÍA Por
Los economistas creen que es clave la renegociación la deuda y esperan un plan económico a más largo plazo.
MARTÍN GUZMÁN

Hay un escenario en el que la renegociación de la deuda se resuelve más o menos rápido y con éxito. En ese panorama ya los números de 2020 son duros: los economistas ven un aumento de precios de entre 35 a 44%, el dólar subiendo por debajo de la inflación, a $ 85 a fin de año, y el PBI cayendo entre 1 % y 2,7%, según las miradas más pesimistas.

Y hay otro escenario, sin arreglo de la deuda, en el que las estimaciones se descontrolan. Los especialistas hablan entonces de una inflación que puede llegar a 75%, pero apuestan a que las conversaciones con los acreedores terminen encaminándose.

Además de la deuda, en las consultoras abren paréntesis con respecto a si Martín Guzmán, el ministro de Economía, tendrá o no un plan a más largo plazo luego de las medidas de urgencia plasmadas en la ley de emergencia. De eso depende que los números que podrían mejorar en el primer semestre sigan un sendero ascendente o terminen otra vez para abajo.

En el medio, es posible que la brecha entre el tipo de cambio oficial y el blue aumente desde el 25% actual. “Podría llegar al 50% en los días de mayor tensión, sobre todo en medio de la negociación de la deuda, que no va a ser calma”, cree Matías Rajnerman, economista jefe de Ecolatina.

Muchas consultoras recortaron la caída del PBI que habían estimado para 2020 porque este fin de año terminó un poco mejor de lo esperado y, en consecuencia, el arrastre negativo fue menor.

“Creemos que hay dos ejes que serán determinantes: por un lado, la negociación de la deuda -no tanto el resultado final, porque quizá ni siquiera se conozca en 2020 y, si se conoce, será cuando el año casi esté jugado- pero sí cómo arranque. Y el otro eje es el acuerdo de precios y salarios. Las dos variables están correlacionadas, las chances de éxito del acuerdo depende de cuánto se encaminen las negociaciones de la deuda”, detalla Rajnerman. Ecolatina espera una caída de 1,6% del PBI, con una inflación de 40%.

En EcoGo coinciden con un retroceso de 1,6% pero creen que los precios podrían estar un poco por debajo, entre 35 a 36%, en el escenario “optimista”.

Para Federico Furiase, director de la consultora, en el peor escenario, sin acuerdo por la deuda, la economía caería 4%, con una inflación en la zona de 75%. “En el escenario que se trunca la renegociación de la deuda, sube el riesgo país, se acelera la inflación, no se estabilizan las variables nominales, hay una brecha cambiaria creciente y eso es una señal negativa para el superávit comercial”, explica.

Para Andrea Osorio, economista de la Fundación Capital, solo si se cierra el frente externo la caída de la actividad económica podría comenzar a moderarse hacia la segunda mitad del año, aunque aún en este escenario el año terminaría con un rojo de 1,8%. “La desaceleración de la inflación, que estimamos en 42%, será clave para conseguir una mejora del poder adquisitivo de la población, que repercuta en el consumo”, opina. Allí, como Rajnerman, de Ecolatina, pone la mira en el acuerdo de precios y salarios. Y en un plan a largo plazo.

“Por el momento las medidas se presentan en una lógica de emergencia, buscando incrementar los recursos de cara a la renegociación de deuda. Sin embargo, resta conocer la estrategia productiva, en cuanto al impulso de la inversión y las exportaciones, de forma que genere capacidad de pago hacia delante”, afirma la economista.

Gabriel Zelpo, economista jefe de Seido, ve una mejora en los primeros meses del año basada en la leve desaceleración de la inflación (que estima en 40% anual) por el congelamiento de tarifas y del dólar, una política monetaria más expansiva y los efectos positivos de corto plazo del control de cambios.

“Pero más avanzado el año tendrán que mostrar un plan más consistente financiero, fiscal y monetario, de otra forma el riesgo de una nueva crisis se incrementará”, asegura, en línea con Osorio. En Seido son los más optimistas y calculan una caída del PBI de 1%, con una inflación de 40%.

En la otra punta está LCG, que estima un retroceso de 2,7% para la economía, con precios subiendo 44,8%. Para justificar este análisis, Guido Lorenzo, director ejecutivo de la consultora, dice que 2019 terminará con un arrastre negativo de 1,5 a 2 puntos “y sobre eso se monta una política fiscal que aumentará la presión tributaria y no habrá shock de demanda”.

¿Qué pasará con otras variables de la economía, como los salarios, la inversión, el consumo y las exportaciones?

Para Lorenzo, habrá una ilusión monetaria: los sueldos aumentarán pero esa suba se la terminará comiendo la inflación. “No vemos una recuperación del salario sino recién hacia fin de año, pero en promedio habrá una caída”, señala.

Tampoco crecerá la inversión. Según el economista de LCG, “con el cepo, no se sabe cómo sacar los dólares. Algunas empresas no pueden mandar plata afuera a través del contado con liqui o tienen que hundir sus dólares al tipo de cambio oficial. Además, la inversión no va a crecer si las compañías no reciben demanda en los mostradores. Para eso habrá que esperar unos meses, hasta el cuarto trimestre de 2020, en que quizá empiece a repuntar la actividad”. Sus colegas tampoco ven que el consumo interno empuje mucho, ni el público ni el privado.

Por el lado de las exportaciones netas, Lorenzo dice que podría haber una sorpresa ya que, si no lo dejan atrasar, el tipo de cambio empieza a dar señales de que puede traccionar en agroindustria y algo de sustitución de importaciones. Pero Rajnerman ve un freno en las retenciones y las condiciones climáticas.

Con información de www.clarin.com sobre una nota de Natacha Esquivel

Te puede interesar