RIGI, PASO y elecciones: el acuerdo político que comenzó a tomar forma en Rosario

POLÍTICA31 de octubre de 2026Agencia de Noticias del InteriorAgencia de Noticias del Interior

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Resumen

  • Diego Santilli consiguió reunir a Karina Milei y a los principales referentes del Gobierno nacional con varios gobernadores en un encuentro que dejó señales de entendimiento político.

  • La eliminación de las PASO fue uno de los principales planteos de la Casa Rosada a los mandatarios provinciales.

  • Los gobernadores reclamaron que las inversiones millonarias contempladas en el RIGI generen más oportunidades para las industrias locales.

  • Martín Llaryora insistió en la necesidad de fortalecer a los proveedores cordobeses y conseguir que los grandes proyectos tengan un impacto concreto en las economías regionales.

  • Detrás de la foto de unidad también comenzaron a aparecer las primeras discusiones sobre las estrategias electorales de 2027 y las reelecciones provinciales.

El encuentro que Diego Santilli venía preparando desde hacía varias semanas terminó convirtiéndose en una señal de acercamiento entre el Gobierno de Javier Milei y distintos gobernadores. La reunión, realizada en la estación La Fluvial de Rosario, permitió que Karina Milei y los principales integrantes de la mesa política nacional compartieran un espacio de diálogo con los mandatarios provinciales, en un clima que dejó trascender coincidencias y voluntad de entendimiento.

Las gestiones previas habían allanado el camino. El propio jefe de Gabinete agradeció públicamente el acompañamiento recibido en momentos difíciles y dejó en claro que espera mantener ese respaldo en el futuro. El Gobierno consiguió así una fotografía política favorable, con gobernadores dispuestos a sostener canales de diálogo con la administración libertaria.

La convocatoria tuvo como marco formal la primera Ronda de Negocios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), una iniciativa destinada a vincular a las compañías que desarrollan proyectos de gran escala con más de dos mil empresarios industriales de distintas provincias. Sin embargo, la actividad económica no fue el único asunto que estuvo sobre la mesa.

Uno de los planteos centrales llegó desde Córdoba. Martín Llaryora aprovechó la oportunidad para insistir en que las inversiones promovidas por el RIGI deben generar beneficios que alcancen también a las empresas nacionales y provinciales.

El mandatario destacó que más de 350 firmas cordobesas ya trabajan vinculadas a la actividad de Vaca Muerta, aunque consideró que todavía existe un amplio margen para ampliar esa participación.

La propuesta apunta a establecer mecanismos de integración productiva, de manera que las grandes inversiones incorporen proveedores locales de bienes y servicios. Para Llaryora, no alcanza con atraer capitales: también es necesario que esas inversiones fortalezcan las estructuras industriales existentes y generen nuevas oportunidades de trabajo.

En otras palabras, los gobernadores pretenden que el crecimiento de los grandes proyectos tenga un efecto multiplicador sobre las economías regionales.

El intercambio político detrás de la reunión

Mientras en el escenario público se hablaba de inversiones y oportunidades comerciales, en el Salón de Armas se desarrollaba una conversación de contenido estrictamente político.

Karina Milei, acompañada por Diego Santilli, Luis Caputo y Martín Menem, encabezó el encuentro con los gobernadores. La prioridad del oficialismo fue plantear la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), una iniciativa que forma parte de la reorganización del sistema electoral que impulsa la Casa Rosada.

Los mandatarios, por su parte, llevaron a la mesa una demanda vinculada con el desarrollo productivo: que el RIGI contemple una mayor participación de las industrias provinciales.

La coincidencia de ambos planteos permitió construir un espacio de negociación en el que cada sector expuso sus prioridades. El Gobierno busca respaldo político para avanzar con sus reformas, mientras que las provincias necesitan inversiones, actividad económica y recursos para sostener sus administraciones.

La propia Karina Milei dejó una frase que sintetizó el espíritu del encuentro: la intención es construir un esquema en el que todas las partes puedan obtener beneficios.

Para los gobernadores, el desafío es doble. Por un lado, necesitan preservar sus estructuras políticas y llegar fortalecidos a las próximas elecciones. Por otro, deben enfrentar una situación económica que obliga a administrar con mayor cuidado los recursos, en un escenario de menor recaudación y dificultades para distintos sectores industriales.

En Córdoba, la preocupación pasa especialmente por el funcionamiento del entramado productivo. La caída de los ingresos fiscales y las dificultades que atraviesan algunas fábricas representan un problema que excede las discusiones partidarias.

Mientras el ministro Luis Caputo expone las perspectivas de inversiones por unos 210.000 millones de dólares, los mandatarios plantean que esos anuncios deben traducirse en oportunidades concretas para las empresas que ya producen y generan empleo en sus provincias.

Las PASO y el armado electoral de 2027

La fotografía de Rosario también dejó una lectura política hacia el futuro. Llaryora ya manifestó su predisposición a acompañar la eliminación de las primarias y pidió a los legisladores cordobeses que respalden esa iniciativa.

Sus argumentos están relacionados con el costo que representa organizar las elecciones primarias y con las dudas sobre su utilidad como mecanismo de selección de candidatos.

Pero existe otro componente que atraviesa la discusión. Algunos gobernadores no quieren que La Libertad Avanza compita electoralmente con listas propias dentro de sus provincias, especialmente cuando están en juego sus proyectos de continuidad.

La cuestión es particularmente sensible para aquellos mandatarios que pretenden construir acuerdos locales sin quedar condicionados por la estrategia nacional del oficialismo.

En los círculos políticos que participaron de las conversaciones sostienen que Milei no debería ingresar en 2027 en una sucesión de enfrentamientos con fuerzas provinciales que puedan terminar perjudicándolo electoralmente.

La Casa Rosada necesita preservar su capital político, evitar derrotas innecesarias en los distritos y, al mismo tiempo, consolidar el camino hacia la próxima elección presidencial.

Una derrota frente a un partido provincial puede tener un impacto limitado en el escenario nacional, pero también puede convertirse en una señal de debilidad territorial para el oficialismo.

Córdoba ya empieza a mirar el calendario electoral

Mientras se desarrolla la negociación nacional, en el peronismo cordobés comenzaron a observar con mayor atención los movimientos electorales.

Cerca de Martín Llaryora transmiten optimismo a partir de los últimos relevamientos de opinión pública. Consideran que el escenario es favorable y que el oficialismo provincial llega en buenas condiciones para defender su continuidad.

Aunque todavía no existe una convocatoria oficial, en los despachos políticos ya se especula con que las elecciones podrían realizarse durante abril de 2027.

En paralelo, la oposición también empieza a ordenar sus piezas. En algunos sectores consideran que Gabriel Bornoroni habría avanzado en un entendimiento con Luis Juez, aunque todavía quedan interrogantes sobre la conformación definitiva de una eventual alianza.

La discusión no es sencilla. En la Casa Rosada no necesariamente estarían dispuestos a aceptar que una figura ajena a La Libertad Avanza encabece una fórmula electoral. Del otro lado, Rodrigo De Loredo conserva aspiraciones propias y su eventual participación en una construcción común todavía genera interrogantes.

Un integrante del gabinete provincial estimó que abril podría ser el mes elegido para votar, aunque reconoció que la decisión dependerá de distintas circunstancias.

Entre ellas aparecen el impacto político de una eventual visita del Papa y las consecuencias que pueda provocar el fenómeno climático de El Niño, tanto en el territorio provincial como en la ciudad de Córdoba.

Llaryora quiere que el RIGI también impulse a las empresas cordobesas

El gobernador volvió a defender en Rosario la necesidad de que los grandes proyectos de inversión contemplados en el RIGI incorporen a las empresas de las provincias dentro de sus cadenas de producción y servicios.

El planteo tiene una importancia particular para Córdoba, que cuenta con un entramado industrial capaz de convertirse en proveedor de numerosos emprendimientos vinculados con la energía, la minería y la infraestructura.

Llaryora sostuvo que las compañías que reciben los beneficios del régimen nacional deben comprometerse con el desarrollo de proveedores argentinos y contribuir a fortalecer las economías regionales.

También advirtió que esa integración no será posible sin herramientas de financiamiento que permitan a las pequeñas y medianas empresas modernizar sus instalaciones, adquirir maquinaria y ampliar su capacidad productiva.

La propuesta apunta a construir una política industrial de largo plazo, que permita que los beneficios de las grandes inversiones no queden concentrados exclusivamente en las compañías que acceden directamente al régimen.

El mensaje de Rosario dejó así dos discusiones abiertas. Una económica, relacionada con la distribución territorial de las oportunidades que promete el RIGI. Otra política, vinculada con la eliminación de las PASO y los acuerdos electorales que comenzarán a definir el escenario de 2027.

El Gobierno consiguió una señal de respaldo, pero los gobernadores también dejaron en claro que el acompañamiento político necesita tener una contrapartida económica. La negociación recién comienza y tendrá nuevos capítulos en los próximos meses.

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