
Llaryora presiona a Milei: reclama un RIGI para las PyMEs y alerta por la crisis industrial
CÓRDOBA
Agencia de Noticias del Interior

Resumen
Martín Llaryora pidió crear un régimen de incentivos para las pequeñas y medianas empresas, inspirado en el RIGI.
El gobernador advirtió que la recuperación macroeconómica no alcanza si la industria nacional pierde capacidad productiva.
Reclamó al Gobierno de Javier Milei que prorrogue la Ley de Autopartes antes de fin de año.
Defendió los beneficios fiscales que Córdoba aplica a la industria y propuso extenderlos al resto del país.
En el Coloquio Industrial de la UIC se presentó un proyecto provincial para incentivar inversiones, innovación y generación de empleo.
El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, aprovechó la apertura del 18° Coloquio Industrial de la Unión Industrial de Córdoba (UIC) para plantear sus diferencias con el enfoque económico del Gobierno nacional y reclamar medidas concretas que permitan sostener la actividad manufacturera. Frente a empresarios, funcionarios y representantes del sector productivo, advirtió que la estabilidad macroeconómica, por sí sola, no garantiza la supervivencia de las empresas si no existen incentivos para producir, invertir y generar empleo.
El mandatario puso el foco especialmente en las pequeñas y medianas empresas, a las que considera fundamentales para sostener el mercado laboral y la actividad económica. En ese contexto, propuso impulsar un régimen de beneficios similar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), pero diseñado específicamente para las necesidades de las PyMEs argentinas.
“Necesitamos rápidamente un RIGI, pero ya no el RIGI para las grandes empresas, sino para la pyme argentina”, sostuvo Llaryora, quien manifestó la disposición de Córdoba a acompañar una iniciativa de esas características.
El planteo representa un reclamo directo a la administración de Javier Milei para que incorpore herramientas destinadas a fortalecer al entramado productivo nacional. Según la visión del gobernador, las empresas de menor tamaño necesitan condiciones fiscales y económicas que les permitan competir, sostener sus estructuras y afrontar un escenario de dificultades para la industria.
Como ejemplo, destacó la política de promoción industrial que aplica su provincia, con beneficios tributarios que incluyen la exención de Ingresos Brutos para la actividad industrial bajo el régimen correspondiente. En ese sentido, cuestionó que instrumentos de este tipo no tengan un alcance más amplio y planteó la posibilidad de extenderlos a las pequeñas y medianas empresas de todo el país.
Alerta por el futuro de la industria automotriz
Uno de los reclamos más urgentes de Llaryora estuvo relacionado con la Ley de Autopartes, cuyo vencimiento representa, según advirtió, un riesgo para un sector estratégico de la economía argentina.
El gobernador pidió al Gobierno nacional que garantice su continuidad y reclamó que la prórroga se concrete antes de finalizar el año. Su preocupación está vinculada con el impacto que una eventual interrupción del régimen podría tener sobre la industria automotriz, sus proveedores y las numerosas empresas que integran esa cadena de valor.
“Ya es difícil sostener la industria automotriz hoy. No podemos permitir que la Ley de Autopartes se caiga en la Argentina”, remarcó, al insistir en la necesidad de una respuesta urgente.
La advertencia adquiere particular relevancia para Córdoba, donde la actividad automotriz y autopartista constituye uno de los componentes históricos de su estructura industrial. La continuidad de las inversiones, la preservación de los puestos de trabajo y la capacidad de competir frente a la producción extranjera aparecen entre las principales preocupaciones del sector.
Llaryora también defendió el esfuerzo de los empresarios que mantienen sus plantas en funcionamiento en un contexto complejo y reclamó una relación diferente entre el Estado y el sector privado. En un mensaje dirigido a quienes producen e invierten, consideró que los industriales necesitan reconocimiento y previsibilidad, en lugar de enfrentamientos políticos que profundicen la incertidumbre.
Córdoba busca ampliar sus incentivos a la inversión
El coloquio también fue escenario para presentar los lineamientos de un nuevo Régimen de Incentivo a las Inversiones, la Innovación y el Empleo, una iniciativa impulsada por la administración provincial junto con representantes de la Unión Industrial de Córdoba, encabezada por José Manuali.
La propuesta contempla herramientas para facilitar nuevas inversiones, beneficios impositivos que podrían extenderse hasta diez años, estímulos para incorporar tecnologías vinculadas con la Industria 4.0 y programas orientados a mejorar la capacitación de los trabajadores.
Además, prevé incentivos adicionales para determinadas regiones de Córdoba, entre ellas el Noroeste y el Sur-Sur provincial, con el objetivo de promover un desarrollo territorial más equilibrado.
Durante el encuentro, que se desarrolló bajo el lema “Hacer futuro: en un mundo que cambia, la industria transforma”, quedó expuesta la intención del Gobierno cordobés de profundizar la cooperación entre el sector público y el privado para impulsar la producción.
Llaryora estuvo acompañado por el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, y por el titular de la UIC, José Manuali, en una jornada que volvió a colocar en el centro del debate la situación de las fábricas y las perspectivas de la economía real.
El contrapunto con la política económica nacional
El mensaje del gobernador cordobés apunta a instalar una discusión que excede los indicadores macroeconómicos: cómo lograr que la estabilización se traduzca en mayor producción, inversiones y empleo.
Sin desconocer la importancia del ordenamiento de las cuentas públicas y de la estabilidad económica, Llaryora sostuvo que el país necesita una estrategia complementaria que contemple la competitividad industrial, la infraestructura logística, la innovación tecnológica y la planificación a largo plazo.
“Sin desarrollo y sin planificación logística, competitividad y sin trabajar en un acuerdo en conjunto, es imposible que salgamos adelante como país”, afirmó al cerrar su exposición.
El planteo deja abierto un interrogante central para el rumbo económico argentino: ¿alcanzará con estabilizar la macroeconomía o será necesario sumar políticas específicas para evitar que las pequeñas y medianas industrias pierdan terreno?
Para Llaryora, la respuesta pasa por construir un esquema que combine estabilidad, incentivos y desarrollo productivo. Su reclamo a la Casa Rosada es concreto: las PyMEs necesitan condiciones para seguir trabajando y la industria automotriz requiere previsibilidad para sostener su cadena de valor.


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