Tensión en la Legislatura de Córdoba: el oficialismo abandonó el recinto y dejó la sesión sin quórum

POLÍTICAAgencia 24 NoticiasAgencia 24 Noticias

La Legislatura de Córdoba atravesó este martes una de sus jornadas más conflictivas de los últimos tiempos, a partir de la disputa política generada por el caso de Omar Ludueña, empleado legislativo que trabajaba en el despacho de la UCR y se encuentra imputado en una causa por abuso sexual.

La sesión terminó abruptamente después de que el bloque de Hacemos Unidos por Córdoba abandonara el recinto tras el rechazo de un proyecto que proponía apartar de la actividad parlamentaria a la presidenta del bloque radical, Alejandra Ferrero. La salida del oficialismo dejó al cuerpo sin quórum y obligó a levantar la sesión.

El episodio tuvo además una particular carga simbólica. El mismo día, la Unicameral había conmemorado los 25 años de la reforma de la Constitución provincial de 2001, con intervenciones de los distintos bloques centradas en la institucionalidad, la democracia y el funcionamiento de las instituciones.

La tensión se desencadenó a partir de dos proyectos tratados sobre tablas por iniciativa del oficialismo, vinculados con la situación de Ludueña.

El primero fue presentado por Hacemos Unidos por Córdoba y solicitaba a la Presidencia de la Legislatura información sobre distintos aspectos relacionados con la contratación del empleado. El encargado de defender la iniciativa fue el presidente del bloque oficialista, Facundo Torres Lima, quien aprovechó su intervención para cuestionar duramente a sectores de la oposición.

Torres acusó a la oposición de utilizar una “doble vara” frente a los casos que involucraron a personas vinculadas con la Legislatura. Para sostener su planteo, comparó la reacción frente al caso Ludueña con la postura adoptada semanas atrás ante la situación que había involucrado a un asesor del entonces legislador Ramón “Cañito” Flores.

El antecedente había generado fuertes cuestionamientos políticos y derivado en el pedido de renuncia de Flores, luego de que su asesor fuera imputado en una investigación por grooming, abuso sexual y corrupción de menores.

La discusión subió de tono cuando se trató el segundo proyecto, impulsado por el legislador Leonardo Limia, que planteaba el apartamiento de Alejandra Ferrero de la actividad parlamentaria hasta que se esclarecieran las circunstancias institucionales vinculadas con Ludueña.

Limia cuestionó la actuación política de Ferrero frente al caso y volvió a plantear la existencia de una supuesta “doble vara moral”. La iniciativa, sin embargo, no consiguió los votos necesarios para avanzar.

Después del rechazo, los integrantes del bloque oficialista comenzaron a abandonar sus bancas y dejaron el recinto. La decisión provocó la pérdida del número necesario para continuar con la sesión y la Presidencia debió levantarla por falta de quórum.

El desenlace impidió que Ferrero pudiera realizar el descargo que tenía preparado. La titular del bloque radical había previsto plantear una cuestión de privilegio para responder a los cuestionamientos y exponer su posición sobre el caso.

Tras la interrupción de la sesión, Ferrero cuestionó duramente la decisión del oficialismo y sostuvo que el abandono del recinto tuvo como consecuencia impedirle ejercer su derecho a responder desde el ámbito parlamentario.

“¡Cobardes! El mismo día en que rinden homenaje a la Convención Constituyente, abandonan el recinto para impedirme hablar y defenderme”, expresó la dirigente radical.

Ferrero también rechazó la comparación realizada por el oficialismo entre el caso Ludueña y el antecedente que había involucrado a Flores. Según sostuvo, se trata de situaciones diferentes y afirmó que su espacio actuó de manera inmediata frente a la situación de su empleado y recurrió a la Justicia.

La dirigente aseguró además que continuará dando explicaciones sobre el caso y remarcó: “No podrán silenciarme”.

La jornada terminó dejando una fuerte contradicción política. Mientras durante la primera parte de la sesión los legisladores habían destacado el valor de la institucionalidad y el debate democrático al recordar los 25 años de la reforma constitucional, pocas horas después el recinto quedó vacío en medio de una disputa entre oficialismo y oposición que impidió continuar con el tratamiento parlamentario.

El episodio volvió a exponer la creciente tensión entre los distintos bloques de la Legislatura cordobesa y trasladó al ámbito parlamentario una disputa política que ahora promete continuar fuera del recinto.

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