
Franco Vitali ganó US$20.000 en un torneo de Just Dance y sorprendió al compararlo con su beca del CONICET
DEPORTES Omar EDEN

Franco Vitali, conocido en el mundo de los esports como Vitaldancer, alcanzó el título más importante de su carrera al consagrarse campeón de Phygital Dancing en los Games of the Future 2026, una competencia basada en Just Dance. Por quedarse con el primer puesto, el argentino recibió US$20.000.
Detrás de este logro hay una historia particular: Vitali tiene 25 años, es licenciado en Biotecnología, realiza un doctorado en Ciencias Biológicas y es becario doctoral del CONICET. Su día a día combina dos mundos que, a primera vista, parecen muy diferentes: el laboratorio y los videojuegos competitivos.
De jugar con amigos a competir a nivel internacional
Vitali comenzó a jugar Just Dance cuando tenía apenas nueve años. Lo que empezó como una actividad entre amigos fue creciendo con el tiempo hasta convertirse en una disciplina competitiva.
El argentino comenzó a participar en torneos y, progresivamente, transformó el juego en una actividad que requiere entrenamiento, análisis y preparación específica.
Para llegar en condiciones a los Games of the Future 2026, que se disputaron en Kazajistán, entrenó durante meses entre dos y tres horas por día, aunque en algunas jornadas llegó a dedicarle hasta cinco horas.
Su preparación no se limitó a memorizar las coreografías. También analizó los movimientos y buscó pequeñas diferencias que pudieran permitirle obtener puntos adicionales durante las partidas.
En el torneo, Vitali superó cinco rondas hasta llegar a la final, donde derrotó 2-1 a la francesa Lina y se consagró campeón de Phygital Dancing.
El premio de US$20.000 y su comparación con la beca del CONICET
La competencia repartió US$75.000 en premios, mientras que US$20.000 quedaron para el campeón argentino.
El dato adquirió una dimensión especial cuando Vitali explicó qué representa ese dinero en relación con su otra actividad profesional. Como becario doctoral, recibe una beca que constituye su ingreso mensual y, según contó en una entrevista con Infobae, el premio obtenido en el torneo equivale aproximadamente a un año de esa beca.
La comparación lo llevó a reflexionar sobre la situación económica de quienes desarrollan una carrera científica.
“Si yo me pongo a pensar en lo que significa esa cantidad de plata, es triste”, sostuvo Vitali.
Además, explicó que su condición de becario es diferente a la de un trabajador registrado y cuestionó el nivel de ingresos en relación con la formación requerida.
“No es mucha plata para alguien que hizo una carrera universitaria, de hecho no mucha plata para nadie”, afirmó.
Una vida entre la ciencia y los esports
Más allá del dinero, la particularidad de la historia de Vitali está en la convivencia de dos actividades muy diferentes.
Mientras avanza con su formación científica y trabaja en el ámbito de la investigación, también se prepara para competir al máximo nivel en Just Dance. Para él, ambas disciplinas comparten algunas características: constancia, análisis, repetición y entrenamiento.
El título conseguido en Kazajistán representa hasta ahora el mayor logro de su carrera en los esports y le permitió llevarse US$20.000.
Por el momento, el argentino todavía no tiene definido qué hará con el dinero. Mientras tanto, continuará repartiendo su tiempo entre el laboratorio, el doctorado y las competencias de videojuegos, una combinación poco habitual que lo llevó a convertirse en campeón mundial de Phygital Dancing.



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