Familias endeudadas: Llaryora lanza “Alivio Cordobés”

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Resumen en seis puntos

  1. Llaryora envía a la Legislatura el proyecto “Alivio Cordobés”, destinado a atender el endeudamiento que afecta a miles de familias.
  2. La propuesta busca bajar las tasas de interés mediante un esquema de refinanciación junto al Banco de Córdoba, con invitación a la banca privada.
  3. Las familias podrán unificar sus deudas en una sola cuota, con plazos de entre 24 y 48 meses, para ordenar sus finanzas.
  4. El programa apunta también a recuperar el consumo, bajo la premisa de que menos dinero destinado a intereses significa más recursos para comercios y actividades locales.
  5. El esquema propone un esfuerzo compartido: el Estado reduce la carga impositiva, los bancos resignan parte de su rentabilidad y los deudores asumen el compromiso de pago.
  6. La iniciativa marca una diferencia con Milei: mientras el Presidente considera que las deudas entre particulares son principalmente un asunto privado, Llaryora entiende que el endeudamiento familiar tiene consecuencias económicas y sociales que justifican la intervención del Estado.

El gobernador de Córdoba enviará a la Legislatura un proyecto de ley para poner en marcha un programa destinado a aliviar el endeudamiento de miles de familias. La propuesta contempla refinanciación, reducción de tasas y un esquema de esfuerzo compartido entre el Estado, los bancos y los deudores.

El gobernador Martín Llaryora anunció que enviará a la Legislatura de Córdoba el proyecto de ley para crear el programa “Alivio Cordobés”, una iniciativa con la que pretende dar respuesta a una problemática que, según planteó, afecta cada vez a más hogares: el endeudamiento familiar.

La propuesta busca intervenir sobre una realidad que excede las estadísticas financieras y que, para el mandatario, se refleja directamente en la economía cotidiana de las familias: tarjetas de crédito que acumulan intereses, préstamos utilizados para resolver necesidades básicas y créditos que se vuelven cada vez más difíciles de cancelar.

Llaryora sostuvo que los cordobeses tienen una cultura de trabajo y cumplimiento, pero advirtió que las condiciones actuales del sistema financiero hacen que muchas personas, aun pagando regularmente, vean crecer sus obligaciones.

Tres objetivos

El proyecto plantea tres ejes principales.

El primero es reducir el costo de las deudas mediante un esquema de refinanciación que se instrumentaría junto al Banco de Córdoba, con una convocatoria a las entidades financieras privadas para que también participen.

El segundo apunta a ordenar las obligaciones. La iniciativa permitiría concentrar distintas deudas de menor monto en una única cuota, con plazos de entre 24 y 48 meses.

El tercer objetivo es generar un efecto sobre la economía real. La idea del Gobierno es que una familia que consiga reducir el dinero destinado al pago de intereses pueda recuperar capacidad de consumo y volcar esos recursos nuevamente al comercio local.

Un esfuerzo entre todos

Llaryora planteó que el programa no pretende convertirse en una transferencia directa de recursos públicos para cancelar deudas.

La propuesta se basa en un esquema de responsabilidades compartidas: la Provincia reduciría la carga impositiva sobre las operaciones alcanzadas, las entidades financieras deberían resignar parte de su rentabilidad y las familias asumirían el compromiso de cumplir con las nuevas condiciones de pago.

“Acá nadie se salva solo”, resumió el gobernador al defender el espíritu del proyecto.

La iniciativa, además, será puesta a consideración de los legisladores para que pueda ser debatida y eventualmente modificada antes de su aprobación.

Una diferencia con la mirada de Milei

El planteo de Llaryora también marca una diferencia política con la visión del Gobierno nacional sobre el endeudamiento privado.

Mientras el presidente Javier Milei sostiene que las obligaciones asumidas entre particulares corresponden principalmente a quienes participaron de esos contratos y que el Estado no debería intervenir para resolverlas, el gobernador cordobés entiende que el endeudamiento familiar puede terminar convirtiéndose en un problema económico que justifica una intervención estatal.

Para Llaryora, cuando las cuotas comienzan a deteriorar el ingreso disponible de las familias y afectan el consumo, el problema deja de ser exclusivamente financiero y pasa a tener consecuencias sobre la economía provincial.

La preocupación por los que cumplieron

El proyecto también deberá atravesar un debate sensible: cómo evitar que quienes cumplieron regularmente con sus obligaciones terminen sintiendo que el Estado beneficia únicamente a quienes cayeron en mora.

Desde el Ejecutivo provincial ya anticiparon que existe preocupación por esta cuestión y que se analizan mecanismos para reconocer también a los usuarios que mantuvieron un comportamiento responsable dentro del sistema crediticio.

El desafío del consumo

El Gobierno cordobés apuesta a que el alivio financiero tenga una segunda consecuencia: reactivar el consumo.

La lógica es que cada peso que deje de destinarse a intereses pueda volver al circuito comercial, beneficiando a pequeños comercios, trabajadores y empresas.

El proyecto todavía debe ser tratado por la Legislatura, pero Llaryora ya fijó su posición: frente a un problema que golpea a miles de familias, el Estado provincial no pretende mirar desde afuera, sino generar una herramienta que permita reducir el peso de las deudas y recuperar capacidad de consumo sin asumir directamente las obligaciones de los particulares.

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