Passerini echó a Moreno para contener la crisis política que desató el caso Agostina Vega

CÓRDOBAAgencia de Noticias del InteriorAgencia de Noticias del Interior

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La conmoción que atraviesa a Córdoba tras el femicidio de Agostina Vega tuvo este jueves su capítulo político más intenso en el Concejo Deliberante. Lo que comenzó como una sesión destinada a expresar el pesar institucional por el crimen y adherir al 11° aniversario de la movilización "Ni Una Menos" terminó convirtiéndose en un escenario de fuertes cruces entre oficialismo y oposición por la situación del ahora exconcejal Ricardo Moreno.

La polémica giró en torno al rol de Moreno en el ingreso de Claudio Barrelier a la Municipalidad de Córdoba y su posterior actuación como abogado defensor del principal acusado en la investigación que comenzó por la desaparición de la adolescente y terminó derivando en una causa por femicidio.

Hasta el fin de semana pasado, integrantes del estudio jurídico vinculado a Moreno continuaban representando a Barrelier. Ese dato alimentó las críticas opositoras y aceleró una crisis política que puso contra las cuerdas al oficialismo municipal.

Una ofensiva opositora que cambió el escenario

Antes incluso de que comenzara la sesión, los bloques opositores llegaron a la reunión de Labor Parlamentaria con una estrategia coordinada. La Unión Cívica Radical, el Frente Cívico, el PRO y Cordobeses por la Libertad impulsaban una salida más contundente: la expulsión de Moreno del cuerpo deliberativo.

La presión política terminó condicionando la agenda del oficialismo. Ante la negativa inicial del dirigente sindical a presentar su renuncia, el intendente Daniel Passerini resolvió acelerar una salida institucional mediante el regreso de Raúl La Cava a su banca de concejal, desplazando automáticamente a Moreno.

Sin embargo, para la oposición la medida era insuficiente. Argumentaban que Moreno seguía figurando como primer suplente y mantenía abierta la posibilidad de regresar al Concejo en el futuro. Desde distintos sectores comenzaron a hablar de un supuesto "pacto de impunidad" destinado a evitar una expulsión formal.

Finalmente, la presión política surtió efecto. Horas después, Moreno presentó su renuncia indeclinable tanto a la banca como a la lista de concejales oficialistas. En declaraciones públicas, aseguró que había terminado siendo "el pato de la boda".

La oposición exigió una condena institucional

Pese a la salida de Moreno, la oposición insistió en avanzar con medidas institucionales más severas. La UCR promovió un proyecto para expresar el "más enérgico repudio" a la conducta del exconcejal, aunque la iniciativa fue rechazada sobre tablas y enviada a comisión.

También fue girada a comisión una cuestión de privilegio impulsada por la concejala de izquierda Cintia Frencia, orientada a investigar posibles responsabilidades políticas y administrativas vinculadas al ingreso de Barrelier al municipio.

Durante el debate, la concejala radical Elisa Caffaratti fue una de las voces más críticas contra el oficialismo. Sostuvo que existió una estrategia para proteger a Moreno y cuestionó la decisión inicial de reemplazarlo mediante el retorno de La Cava.

La edil recordó que Moreno reconoció haber gestionado el ingreso de Barrelier a la estructura municipal pese a sus antecedentes y luego haber asumido su defensa jurídica en una causa por privación ilegítima de la libertad.

Según Caffaratti, ambas situaciones resultan incompatibles con la función pública y constituyen un hecho de extrema gravedad institucional.

El Frente Cívico endureció la presión

La jefa del bloque del Frente Cívico, Graciela Villata, también reivindicó la presión ejercida por la oposición para forzar la salida definitiva de Moreno.

La dirigente aseguró que su espacio no estaba dispuesto a sesionar sin una definición concreta sobre el caso y consideró que el Concejo debía enviar una señal política mucho más firme a la sociedad.

Para Villata, la renuncia fue necesaria para impedir cualquier posibilidad de que Moreno pudiera regresar al cuerpo deliberativo antes de finalizar el mandato.

La defensa del oficialismo

Desde el bloque oficialista rechazaron las acusaciones de encubrimiento y defendieron la intervención directa del intendente Passerini.

El presidente de la bancada oficialista, Martín Simonian, confirmó que Moreno inicialmente se negó a abandonar el cargo y explicó que esa resistencia llevó al Ejecutivo municipal a ordenar de manera urgente la restitución de La Cava como concejal titular.

Según el dirigente, la prioridad fue preservar la institucionalidad del Concejo y evitar una crisis prolongada en medio de la conmoción social provocada por el femicidio.

Simonian también sostuvo que los planteos opositores llegaron cuando la situación ya había sido resuelta políticamente y defendió la decisión de evitar un proceso formal de expulsión, que podría haberse extendido durante más de un mes.

Además, acusó a algunos sectores de intentar sacar ventaja política de un hecho que mantiene profundamente impactada a la sociedad cordobesa.

Un conflicto que deja heridas abiertas

Más allá de las diferencias reglamentarias y las acusaciones cruzadas, la sesión dejó en evidencia el fuerte impacto político que provocó el caso Agostina Vega en el oficialismo municipal.

La oposición logró instalar la situación de Moreno en el centro del debate público y obligó al peronismo cordobés a tomar una decisión que hasta pocas horas antes de la sesión no parecía definitiva.

Aunque el PJ evitó atravesar un proceso formal de expulsión, no consiguió cerrar la discusión sobre las responsabilidades políticas vinculadas al ingreso y permanencia de Barrelier dentro de la estructura municipal.

Con Moreno fuera del Concejo, el oficialismo busca dar por superada la crisis y concentrarse en las medidas anunciadas para reforzar los controles internos. Sin embargo, la oposición ya anticipó que continuará impulsando investigaciones para determinar si existieron otras responsabilidades administrativas o políticas detrás de uno de los casos más conmocionantes que ha vivido Córdoba en los últimos años.

Resumen en 7 puntos

  1. El femicidio de Agostina Vega generó una fuerte crisis política en el Concejo Deliberante de Córdoba.
  2. La oposición impulsó la expulsión del entonces concejal Ricardo Moreno por sus vínculos con Claudio Barrelier.
  3. Moreno había promovido el ingreso de Barrelier al municipio y luego participó de su defensa legal.
  4. Ante la negativa inicial a renunciar, Passerini ordenó el regreso de Raúl La Cava para desplazarlo de la banca.
  5. Finalmente, Moreno presentó su renuncia indeclinable al Concejo y a la lista oficialista.
  6. La oposición acusó al PJ de intentar evitar una expulsión formal y habló de un posible pacto de impunidad.
  7. Aunque el oficialismo considera cerrado el episodio, la oposición promete avanzar sobre eventuales responsabilidades políticas y administrativas vinculadas al caso.
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