EE.UU. refuerza su presencia militar en Medio Oriente y crece la tensión con Irán

INTERNACIONALESAgencia 24 NoticiasAgencia 24 Noticias

En medio de un escenario de creciente conflicto, Estados Unidos desplegó el buque de asalto anfibio USS Tripoli junto a unos 3.500 marinos, reforzando su capacidad operativa en Medio Oriente. La decisión fue confirmada por el Comando Central estadounidense y se da en el marco de la escalada bélica con Irán.

La embarcación arribó el 27 de marzo a la zona de operaciones bajo responsabilidad del mando militar, aunque su ubicación exacta no fue difundida. El USS Tripoli cumple funciones clave como nave principal de su grupo anfibio y de una unidad de marines especializada, con capacidad de despliegue rápido ante eventuales agravamiento del conflicto.

El envío responde a la necesidad de fortalecer la presencia militar tras varias semanas de enfrentamientos. Desde el inicio de las hostilidades, el 28 de febrero de 2026, se registraron al menos 13 soldados estadounidenses muertos y cerca de 300 heridos, según fuentes oficiales.

En paralelo, los ataques contra posiciones de Estados Unidos y sus aliados se intensificaron, mientras Teherán mantiene una postura firme en la región y sostiene el cierre del estratégico estrecho de Ormuz, clave para el comercio energético mundial.

Desde Irán, voceros oficiales advirtieron sobre las consecuencias de una eventual profundización del conflicto. Ebrahim Zolfagari señaló que la guerra podría convertirse en “un desastre militar” para Washington. A su vez, la Guardia Revolucionaria afirmó haber lanzado ataques con misiles y drones contra objetivos vinculados a Estados Unidos en Dubái.

Sin embargo, el Comando Central rechazó estas afirmaciones y aseguró que no hubo ataques contra personal estadounidense en esa ciudad, acusando a Irán de difundir información falsa para encubrir el deterioro de sus capacidades militares.

En otro episodio reciente, un ataque a una base aérea en Arabia Saudita dejó al menos 12 militares estadounidenses heridos, dos de ellos en estado grave, lo que refleja el nivel de riesgo en la región.

Mientras tanto, el portaaviones USS Gerald Ford, considerado el más grande del mundo, realizó una escala técnica en Split tras meses de operaciones en Medio Oriente y el Caribe. La parada se produjo luego de un incendio registrado el 12 de marzo que afectó instalaciones internas y dejó dos tripulantes heridos.

Este mantenimiento implica una reducción temporal de la presencia naval estadounidense en la zona, aunque forma parte de la planificación logística para sostener las operaciones a largo plazo. Durante su despliegue, el USS Gerald Ford participó en acciones conjuntas con Israel y en operativos contra el narcotráfico en el Caribe.

En el plano político, la administración de Donald Trump mantiene la presión sobre Irán, aunque también avanza en gestiones diplomáticas indirectas con mediación de Pakistán. En ese contexto, se extendió hasta el 6 de abril el plazo de un ultimátum que exige la reapertura del estrecho de Ormuz.

La escalada del conflicto ya tiene impacto en la política interna estadounidense, con aumentos en los precios de los combustibles y un creciente debate sobre la intervención militar en el exterior, lo que también genera tensiones con aliados de la OTAN.

El despliegue del USS Tripoli busca reforzar la disuasión y garantizar apoyo logístico ante un escenario de ataques cada vez más frecuentes, en una región que se mantiene como uno de los principales focos de inestabilidad a nivel global.

Últimas noticias
Te puede interesar
Lo más visto