La negociación con el FMI avanza sin sobresaltos y el Gobierno se encamina a superar una nueva revisión del acuerdo

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior

VD3KUEZEWBCXPMTSTMOQDWN35Q

  • La negociación entre Argentina y el FMI atraviesa una etapa de diálogo fluido y sin tensiones públicas.
  • El incumplimiento de la meta de reservas de 2025 obligará al organismo a conceder un nuevo waiver.
  • El Banco Central aceleró la compra de divisas en 2026 y ya alcanzó cerca del 30% de la meta anual.
  • El Gobierno espera que el ingreso de inversiones potencie la acumulación de reservas en los próximos meses.
  • El conflicto en Medio Oriente es observado como un posible factor de riesgo para el escenario económico.
  • La aprobación de la segunda revisión del acuerdo podría concretarse antes de que finalice abril.

La relación entre la Argentina y el Fondo Monetario Internacional atraviesa una etapa de relativa calma política y técnica, un escenario poco frecuente en la historia reciente del vínculo entre el país y el organismo. Según distintas fuentes oficiales que participaron de las reuniones mantenidas durante la Argentina Week en Nueva York, el proceso de revisión del programa vigente se encuentra en su tramo final y todo apunta a que el directorio del Fondo aprobará la segunda evaluación del acuerdo en las próximas semanas.

El principal punto de discusión gira en torno al incumplimiento de la meta de acumulación de reservas establecida para el cierre de 2025. El Banco Central se había comprometido a alcanzar un nivel de reservas netas de 2.400 millones de dólares al finalizar el cuarto trimestre de ese año. Sin embargo, ese objetivo no se logró debido a la estrategia adoptada por el equipo económico para evitar una volatilidad cambiaria en el período previo a las elecciones legislativas de medio término.

Ese desvío obligará al organismo internacional a conceder un nuevo waiver, es decir, una dispensa formal por el incumplimiento del objetivo pactado. No sería la primera vez que se aplica este mecanismo dentro del programa actual: durante la primera revisión del acuerdo el directorio ya había otorgado una excepción similar. En el Gobierno confían en que la medida volverá a repetirse sin mayores resistencias.

La situación de este año, sin embargo, presenta diferencias importantes respecto del escenario del año anterior. Desde enero de 2026 el Banco Central inició un proceso sostenido de compras de divisas en el mercado que fue valorado positivamente por el staff técnico del Fondo. Durante el primer trimestre del año, la autoridad monetaria adquirió más de 3.000 millones de dólares, lo que representa cerca del 30 por ciento de la meta anual de acumulación comprometida en el programa.

En el equipo económico consideran que ese ritmo de compras podría intensificarse durante los próximos meses. Entre los factores que explican esa expectativa se encuentra el impacto proyectado del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones, que apunta a atraer capitales para proyectos productivos de gran escala y generar un flujo adicional de divisas hacia la economía.

Los registros oficiales del Banco Central muestran además que la acumulación de dólares durante la actual administración presenta cifras superiores a las observadas en distintos períodos de gobiernos anteriores. De acuerdo con datos internos de la autoridad monetaria, las compras de divisas realizadas desde el inicio de la actual gestión ya superan los 28.000 millones de dólares al cierre de febrero, configurando una curva ascendente en la evolución de las reservas.

En paralelo, el Gobierno sigue con atención la evolución del escenario internacional. En particular, existe preocupación por el posible impacto económico que podría generar la escalada del conflicto en Medio Oriente, especialmente en relación con Irán. Si bien por ahora no se prevén cambios en la estrategia de acumulación de reservas, el equipo económico monitorea diariamente los efectos potenciales que una crisis geopolítica podría tener sobre los mercados financieros y el comercio global.

En el plano diplomático y financiero, la administración de Javier Milei también apuesta a fortalecer su posicionamiento internacional. Dentro de esa estrategia se destaca la relación política que mantiene el presidente con la dirigencia estadounidense, un vínculo que contribuye a generar un clima favorable en los ámbitos de decisión vinculados al Fondo Monetario.

En Washington se observa con atención el rol del viceministro de Economía, José Luis Daza, quien lidera la negociación técnica con el organismo. Su trayectoria en el sistema financiero internacional y su relación directa con funcionarios del Tesoro estadounidense forman parte de los factores que, según distintas evaluaciones, ayudan a sostener un canal de diálogo fluido con los organismos multilaterales.

El cronograma de trabajo prevé ahora una serie de pasos formales antes de la aprobación definitiva de la revisión. Primero se deberá cerrar el acuerdo técnico con el staff del Fondo, conocido como Staff Level Agreement. Luego ese documento será elevado al directorio del organismo, que podrá convocar una reunión preliminar antes del encuentro oficial de votación.

Si ese proceso se desarrolla sin contratiempos, el directorio del Fondo podría aprobar la segunda revisión del programa antes de que finalice abril. El calendario coincide con las reuniones de primavera del organismo, lo que facilita la posibilidad de tratar el caso argentino en ese período.

En el Gobierno sostienen que el cumplimiento de las metas fiscales, el control de la emisión monetaria y la recuperación de reservas constituyen los pilares centrales para sostener la relación con el organismo internacional. En ese marco, la expectativa oficial es atravesar esta nueva instancia de evaluación sin conflictos políticos ni financieros.

Últimas noticias
Te puede interesar
Lo más visto