
Passerini rescinde el contrato con FAM y acelera el desembarco de Sol Bus en busca de una solución al caos del transporte
CÓRDOBA
Agencia de Noticias del Interior

La crisis del transporte urbano vuelve a quedar en el centro de la escena en Córdoba. La gestión del intendente Daniel Passerini decidió rescindir el contrato con la empresa FAM y avanzar a toda velocidad con el ingreso de una nueva operadora, Sol Bus, en un intento por recomponer un servicio que desde hace tiempo acumula reclamos, quejas y frustraciones por parte de los usuarios.
La decisión no es menor. El transporte público se ha convertido en uno de los problemas más sensibles de la capital cordobesa y, según reconocen incluso dentro del propio municipio, es un tema que le quita el sueño al intendente. Sin embargo, quienes más padecen la crisis cotidiana del sistema son los miles de vecinos que dependen del colectivo para ir a trabajar, estudiar o simplemente moverse por la ciudad.
La rescisión del contrato con FAM responde a una serie de incumplimientos y deficiencias en la prestación del servicio que se fueron acumulando en los últimos meses. Entre los principales cuestionamientos aparecen la falta de unidades en circulación, problemas de frecuencia, fallas operativas y un deterioro general del servicio que terminó generando un creciente malestar entre los pasajeros.
En términos simples: los colectivos no alcanzaban, los tiempos de espera se estiraban y el sistema comenzaba a mostrar signos evidentes de agotamiento.
Frente a ese escenario, el municipio decidió cortar por lo sano y avanzar con la salida de la empresa. La medida busca, al menos en el plano formal, abrir paso a una reorganización del esquema de transporte urbano.
Allí aparece Sol Bus, la firma que el municipio pretende incorporar para cubrir parte de los recorridos y reforzar el sistema. La llegada de la nueva operadora se está acelerando para evitar que la transición agrave aún más un servicio que ya viene funcionando con enormes dificultades.
En el Palacio 6 de Julio saben que el margen de error es prácticamente nulo. Cada día de mal funcionamiento del transporte tiene un impacto directo en la vida cotidiana de los cordobeses.
Trabajadores que llegan tarde, estudiantes que pierden clases, barrios que quedan prácticamente aislados durante horas. El transporte no es un tema menor: es una de las columnas vertebrales de cualquier ciudad.
Por eso, la expectativa oficial está puesta en que la incorporación de Sol Bus permita normalizar frecuencias, reforzar la cantidad de unidades y mejorar la regularidad del servicio.
Sin embargo, la pregunta que sobrevuela es inevitable: si el problema del transporte en Córdoba lleva años acumulando dificultades, ¿alcanzará simplemente con cambiar de empresa?
La gestión de Passerini enfrenta así uno de sus desafíos más delicados. Resolver el transporte no solo es una cuestión administrativa o empresarial; también es una prueba de gestión política.
Mientras tanto, los usuarios siguen esperando lo mismo que esperan desde hace tiempo: colectivos que pasen cuando tienen que pasar y un sistema que funcione como corresponde.
Porque más allá de contratos, empresas o decisiones políticas, la realidad es una sola: Córdoba necesita una solución urgente para su transporte público.



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