Una encuesta revela desgaste en el Gobierno pero también debilidad opositora rumbo a 2027

POLÍTICA Agencia de Noticias del Interior

606750

  • La encuesta detecta un descenso en la aprobación del gobierno de Javier Milei respecto de meses anteriores.
  • La evaluación negativa del manejo de la economía aparece como uno de los principales factores del desgaste.
  • Las expectativas económicas de la población muestran una fuerte división entre optimismo y pesimismo.
  • A pesar de las críticas a la gestión, Milei mantiene la mayor intención de voto frente al peronismo.
  • Casi seis de cada diez encuestados consideran que la oposición se encuentra políticamente débil.
  • Cerca de la mitad de la población afirma no identificarse con ningún espacio político actual.

El escenario político argentino comienza a mostrar movimientos anticipados de cara a las elecciones presidenciales de 2027. En ese contexto, un reciente relevamiento de opinión pública reveló señales contradictorias para el oficialismo y la oposición: mientras se registran indicios de desgaste en el respaldo al gobierno de Javier Milei, el peronismo continúa exhibiendo dificultades para consolidarse como una alternativa competitiva.

El estudio fue elaborado por la consultora Analogías y analizó percepciones sobre la gestión gubernamental, las expectativas económicas y las preferencias electorales. Sus resultados comenzaron a ser observados con atención dentro del espacio que lidera Cristina Fernández de Kirchner, en momentos en que sectores del kirchnerismo exploran acercamientos con otras corrientes del peronismo para reorganizar la oposición.

Uno de los principales datos del relevamiento muestra un deterioro moderado en la base de apoyo del Gobierno. La aprobación de la gestión nacional se ubica en torno al 38,2%, mientras que la desaprobación alcanza el 48,7%, lo que configura una diferencia negativa superior a los diez puntos porcentuales. Según el informe, esta tendencia comenzó a observarse luego del pico de respaldo registrado tras las elecciones legislativas del año pasado.

Aunque los números evidencian un retroceso en el nivel de aprobación, la encuesta aclara que no se trata de un desplome abrupto del respaldo político sino de un declive gradual. El informe señala que la base de apoyo del oficialismo comenzó a debilitarse desde noviembre, cuando se alcanzó el nivel más alto de respaldo tras el impulso electoral.

La evaluación de la política económica aparece como uno de los factores que explican este cambio en la percepción pública. En la encuesta, la mitad de los consultados calificó con el puntaje más bajo la gestión económica del Gobierno. En contraste, poco más del 22% asignó la valoración máxima. Ese resultado impacta directamente en la imagen del Presidente, cuya valoración negativa supera a la positiva por una diferencia cercana a los nueve puntos.

La percepción pública también incorpora cuestionamientos sobre el funcionamiento institucional. Un porcentaje significativo de los encuestados consideró posible que el Gobierno haya intervenido en el organismo estadístico nacional para influir en los datos de inflación, mientras que más de la mitad sostuvo que existe un nivel alto o considerable de corrupción dentro de la administración.

A este cuadro se suman expectativas económicas marcadas por la incertidumbre. Las opiniones sobre el futuro económico del país aparecen prácticamente divididas en partes iguales entre quienes confían en una mejora en los próximos dos años y quienes creen que la situación empeorará. Sin embargo, al considerar a quienes prevén que todo seguirá igual, el balance general arroja una leve inclinación hacia el pesimismo.

En términos estrictamente políticos, el sondeo ofrece un panorama que resulta más favorable para el oficialismo que para la oposición. Pese a las evaluaciones críticas sobre la economía y la gestión, el presidente Milei encabeza la intención de voto con cerca del 31,7%, mientras que el peronismo, medido como un espacio amplio sin distinción de corrientes internas, reúne aproximadamente el 27,9%.

El resultado adquiere mayor relevancia si se considera que aún falta más de un año para el proceso electoral y que cerca de una cuarta parte de los consultados afirmó no tener definido su voto. Esa proporción evidencia que el escenario político todavía se encuentra abierto y sujeto a cambios.

Sin embargo, el dato más significativo del estudio está vinculado con la percepción sobre la oposición. Casi seis de cada diez encuestados consideraron que los espacios opositores se encuentran débiles frente al Gobierno. Solo una minoría evaluó que la oposición muestra fortaleza política.

Ese diagnóstico ayuda a explicar por qué distintas figuras del peronismo comenzaron a explorar acercamientos y reconfiguraciones internas. En ese marco se inscriben los recientes movimientos de dirigentes como Miguel Ángel Pichetto o Guillermo Moreno, que impulsan distintos debates sobre la necesidad de reorganizar al espacio.

El estudio también revela un alto nivel de desafección política: casi la mitad de los encuestados aseguró no sentirse identificado ni con el oficialismo ni con la oposición. Ese dato refuerza la idea de que el sistema político atraviesa una etapa de reacomodamiento en la que todavía no se consolidan liderazgos alternativos.

De esta manera, el panorama que surge del sondeo muestra un escenario ambiguo. El Gobierno enfrenta cuestionamientos crecientes sobre su gestión, especialmente en materia económica, pero la oposición aún no logra construir una referencia capaz de capitalizar ese desgaste. Con la mirada puesta en 2027, el desafío para ambos espacios será transformar estas tendencias en estructuras políticas competitivas.

Últimas noticias
Te puede interesar
Lo más visto