
La menopausia es una etapa de la vida marcada por cambios físicos y hormonales en las mujeres. El aumento de peso, las alteraciones en la piel, los sofocos y las modificaciones en la silueta corporal son algunos de los síntomas habituales de este proceso natural que, pese a ser parte del ciclo biológico, todavía suele estar rodeado de estigmas sociales. En un contexto donde la juventud y la imagen ocupan un lugar central, muchas actrices, modelos y celebridades enfrentan una fuerte presión sobre su apariencia cada vez que participan de eventos públicos o alfombras rojas.

Un caso reciente fue el de la modelo alemana Heidi Klum, quien se convirtió en tema de conversación tras su paso por el Festival de Venecia. La top model, de 52 años y madre de cuatro hijos, se mostró en la alfombra roja con un vestido rosa muy ajustado, lo que despertó una ola de comentarios en redes sociales. Algunos usuarios incluso la criticaron por su figura y llegaron a especular con un posible embarazo.
Lejos de esquivar el tema, Klum respondió con total naturalidad y contundencia: “No estoy embarazada. Solo estoy un poco más gorda. Es la menopausia”, afirmó, sin rodeos.
La postura de la modelo frente a las críticas está relacionada con su educación y con una mirada más abierta sobre el cuerpo. En distintas entrevistas ha defendido la idea de que el cuerpo humano no debería ser motivo de vergüenza. “No veo nada inapropiado en mostrar confianza y belleza natural, especialmente cuando se trata de un proyecto artístico”, ha señalado en más de una ocasión.
En la serie documental “On & Off the Catwalk”, Klum también habló sobre cómo el paso de los años genera transformaciones en el cuerpo y en la mente, incluso cuando se mantiene una rutina de ejercicio y una alimentación saludable. En una entrevista reciente con la revista People, dejó un mensaje claro: “No te escondas cuando tengas más de 50. La belleza cambia constantemente, y yo estoy aquí para ese cambio. Si todo fuera siempre igual, la vida sería aburrida”.
La modelo se suma así a otras figuras públicas que decidieron hablar abiertamente sobre la menopausia, como la actriz Naomi Watts, quien atravesó esta etapa de manera precoz —comenzó a experimentar síntomas a los 36 años— y relató su experiencia en el libro “Me atrevo a decirlo: Todo lo que desearía haber sabido sobre la menopausia”, donde aborda los cambios, los prejuicios y la falta de información que muchas mujeres enfrentan en esta etapa.
Cambios en la forma de enfrentar la menopausia
Especialistas coinciden en que en los últimos años cambió la manera de atravesar la menopausia. La doctora Rosana Molina (MN 7579), médica del Servicio de Ginecología y Mastología y responsable del Consultorio de Climaterio del Hospital Alemán y del Hospital Rivadavia, explicó que hoy existe mayor apertura para hablar de este proceso.
“No cabe duda de que en la actualidad cambió la forma de atravesar la menopausia. Es una crisis vital, pero no es una enfermedad, y hoy las mujeres saben que pueden consultar y hablar de situaciones que antes se ocultaban”, explicó la especialista.
Entre los temas que más aparecen en las consultas médicas se encuentran la disminución del deseo sexual, los sofocos, la sequedad vaginal y el dolor durante las relaciones. Además, Molina remarcó que actualmente existen tratamientos que permiten atravesar esta etapa con mayor bienestar y calidad de vida.
Por su parte, la doctora Alejandra Belardo, jefa de Endocrinología Ginecológica y de Climaterio del Hospital Italiano y profesora adjunta de la Universidad Hospital Italiano, destacó que las mujeres hoy tienen más información y mayor participación en las consultas médicas.
“Las mujeres ya no esperan a que el médico pregunte. Hoy consultan, preguntan y sienten que tienen derecho a hacerlo”, explicó.
Cómo impacta la menopausia en el cuerpo
La menopausia o climaterio es una etapa natural que se caracteriza por el cese definitivo de la menstruación y una serie de cambios hormonales. Generalmente se confirma después de un año sin menstruación y suele presentarse alrededor de los 51 años, aunque el rango considerado normal va de los 45 a los 55 años.
Uno de los temas que más preocupa a muchas mujeres entre los 50 y los 60 años es el aumento de peso, explicó Molina. Este cambio está relacionado con la disminución de los niveles de estrógeno, lo que provoca una redistribución de la grasa corporal.
“Las células adiposas comienzan a acumularse en zonas donde antes no estaban, como el abdomen o los glúteos. Además, el metabolismo se vuelve más lento, por lo que muchas mujeres necesitan aumentar la actividad física para mantener un esquema corporal similar al que tenían antes”, detalló la especialista.
Según datos de la Academia Española de Nutrición y Dietética, durante la transición entre la menopausia y la posmenopausia la masa grasa puede aumentar unos 450 gramos por año durante una década.
Belardo explicó además que los síntomas más frecuentes detectados en la población argentina son los sofocos, los trastornos del sueño y las alteraciones cognitivas, conocidas como “brain fog” o niebla mental.
También aparecen otros síntomas vinculados al síndrome genitourinario de la menopausia, como la sequedad vaginal, el dolor durante las relaciones sexuales, el ardor al orinar o el aumento de las infecciones urinarias.
En el caso de los sofocos, la especialista aclaró que es importante diferenciar si son leves, severos o nocturnos, ya que la intensidad de los síntomas determinará el tipo de tratamiento necesario y su impacto en la calidad de vida.
Prevención y hábitos saludables
Las especialistas coinciden en que la prevención y el autocuidado son claves para atravesar esta etapa. Una alimentación equilibrada, la práctica regular de actividad física, el entrenamiento de fuerza para preservar la masa muscular y un descanso adecuado pueden marcar una gran diferencia.
Molina destacó que el aumento de la expectativa de vida también cambió la perspectiva sobre esta etapa. “Hoy las mujeres pueden vivir hasta un tercio de su vida en menopausia, por lo que es fundamental aprender a atravesarla con bienestar”, explicó.
Por eso, los médicos recomiendan consultar incluso antes de la menopausia, durante la etapa de perimenopausia, para recibir orientación y adoptar hábitos que faciliten esta transición.
Belardo también aconsejó mantener una dieta rica en proteínas, incorporar lácteos o alimentos con calcio para prevenir la osteoporosis, respetar horarios de descanso y caminar al menos diez mil pasos por día.
En algunos casos, cuando los síntomas afectan la calidad de vida, puede indicarse terapia hormonal, aunque siempre bajo supervisión médica. También existen tratamientos no hormonales que pueden ser útiles según cada caso.
Finalmente, la especialista advirtió sobre el fenómeno conocido como “menowashing”, una estrategia comercial que utiliza el discurso del empoderamiento en la menopausia para vender suplementos o productos sin respaldo científico.
“Hay que tener mucho cuidado con estos productos. Muchos suplementos que se presentan como naturales no tienen evidencia científica y pueden generar efectos no deseados”, advirtió.
Como conclusión, los expertos coinciden en que la menopausia es una etapa natural de la vida, que puede atravesarse de manera saludable si se cuenta con información, acompañamiento médico y hábitos adecuados.


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