Quintela redobla sus críticas a Milei y reclama a la CGT un paro por tiempo indeterminado

POLÍTICA Agencia de Noticias del Interior
  • La Rioja, a través de Ricardo Quintela, volvió a cuestionar con dureza la gestión del presidente Javier Milei.
  • El gobernador advirtió sobre una fuerte presión social en las provincias y alertó sobre posibles conflictos si no se modifican las políticas económicas.
  • Quintela pidió a la CGT que impulse un plan de lucha escalonado que podría derivar en un paro por tiempo indeterminado.
  • El mandatario defendió el derecho a la protesta y a la movilización como herramientas constitucionales.
  • Dentro del peronismo, sus declaraciones se inscriben en el debate sobre la estrategia opositora frente al gobierno libertario.
  • Quintela también llamó a reorganizar el peronismo para construir una alternativa electoral capaz de disputar el poder.

La tensión política entre el gobierno nacional y varios mandatarios provinciales sumó un nuevo capítulo luego de que el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, lanzara fuertes cuestionamientos contra el presidente Javier Milei y reclamara públicamente una reacción más contundente del movimiento sindical frente al rumbo económico de la administración libertaria.

Las declaraciones del mandatario riojano se produjeron en el marco de una entrevista en la que volvió a advertir sobre el clima social que, según su diagnóstico, atraviesan distintas provincias del país. En ese contexto, Quintela sostuvo que el Gobierno debería revisar sus políticas económicas y sociales para evitar un escenario de creciente conflictividad.

“Creo que este presidente tiene que modificar sus políticas; de lo contrario vamos a tener un problema gravísimo en el corto o mediano plazo”, planteó el gobernador, quien además advirtió sobre el nivel de presión social que percibe en distintos distritos. Según su visión, el malestar se explica por la falta de expectativas económicas y por el impacto de las medidas de ajuste implementadas por la administración nacional.

El mandatario provincial fue incluso más allá y deslizó la posibilidad de que, si el escenario no cambia, podría producirse un estallido social de características imprevisibles. “La presión social que tenemos en estos momentos es muy fuerte. Más temprano que tarde vamos a tener un problema grave”, insistió.

En ese marco, Quintela planteó la necesidad de que distintos actores políticos y sociales impulsen una convocatoria amplia para expresar su rechazo a las políticas del Gobierno. A su entender, la movilización ciudadana constituye una herramienta legítima dentro del sistema democrático.

“El derecho constitucional de peticionar ante las autoridades debe ejercerse”, sostuvo el gobernador, quien llamó a organizar manifestaciones y protestas como forma de canalizar el malestar social.

Sin embargo, el punto que generó mayor polémica fue su pedido explícito a la Confederación General del Trabajo para que avance en un plan de lucha más duro contra el Ejecutivo. Quintela reveló que en reiteradas ocasiones transmitió a la central sindical la necesidad de incrementar la presión sobre el Gobierno mediante medidas escalonadas de fuerza.

Según explicó, la estrategia debería comenzar con paros progresivos de 24, 48, 72 o incluso 96 horas, hasta eventualmente llegar a una huelga general por tiempo indeterminado.

Para el gobernador, una medida de esa magnitud podría forzar al Gobierno nacional a revisar su orientación política. “Este gobierno tiene que modificar sus políticas”, reiteró, al tiempo que insistió en que la conflictividad podría agravarse si no se producen cambios en la gestión económica.

Las declaraciones del mandatario riojano se producen en un momento de creciente debate dentro del peronismo sobre el rol que debe asumir la oposición frente al gobierno libertario. Mientras algunos sectores plantean la necesidad de articular una estrategia de confrontación política y sindical, otros sostienen que el espacio debe concentrarse en reconstruir una propuesta electoral competitiva.

En ese sentido, Quintela también hizo referencia al proceso de reorganización interna que atraviesa el peronismo. El gobernador consideró que, además de canalizar el descontento social, el movimiento debe construir una alternativa política capaz de disputar el poder en las urnas.

Según su análisis, el justicialismo todavía conserva un potencial electoral significativo si logra reorganizarse y presentar un programa que convoque a sectores más amplios de la sociedad. “El peronismo tiene una oferta electoral interesante no solo para su electorado tradicional, sino para todos los argentinos”, sostuvo.

En esa línea, el mandatario riojano planteó que el espacio debe iniciar un proceso interno que permita revitalizar su estructura política. A su juicio, el peronismo se encuentra en una etapa de repliegue, pero podría volver a ocupar un lugar central en el escenario nacional si logra articular una propuesta sólida.

“Van a despertar a este monstruo que es el peronismo, que ahora está dormido”, afirmó.

Las declaraciones de Quintela volvieron a instalar en la agenda pública el debate sobre el nivel de conflictividad social que atraviesa el país y sobre el papel que jugarán los sindicatos y la oposición política en los próximos meses, en un contexto marcado por profundas transformaciones económicas y por una polarización política creciente.

Últimas noticias
Te puede interesar
Lo más visto