Alerta en el sector de electrodomésticos: la morosidad en las compras financiadas se dispara y supera el 40%

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior
  • La morosidad en las compras financiadas de electrodomésticos saltó del 14,8% al 41,2% en un año.
  • La suba se produjo en un contexto de tasas de interés más altas y pérdida del poder adquisitivo.
  • Las ventas del sector cayeron 18,6% en el último trimestre de 2025 frente al año anterior.
  • Las principales cadenas comerciales registran niveles de incumplimiento récord en los créditos otorgados a clientes.
  • Los precios de los electrodomésticos bajaron 6,6% durante 2025 pese a la inflación general superior al 30%.
  • Fabricantes y comercios enfrentan un escenario complejo que combina caída del consumo y dificultades financieras.

El sector de electrodomésticos atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años. En medio de la caída del consumo y el encarecimiento del crédito, la morosidad en las compras financiadas registró un salto abrupto durante el último año y encendió señales de alarma tanto en fabricantes como en cadenas comerciales.

De acuerdo con cifras oficiales, el nivel de incumplimiento en las financiaciones destinadas a la compra de electrodomésticos pasó del 14,8% al 41,2% en apenas doce meses. El incremento refleja el deterioro en la capacidad de pago de los consumidores en un contexto marcado por el aumento de las tasas de interés y la pérdida de poder adquisitivo.

El fenómeno ocurre además en paralelo a un fuerte retroceso en las ventas. Según estimaciones sectoriales, la comercialización de electrodomésticos medida en unidades cayó 18,6% durante el último trimestre de 2025 en comparación con el mismo período del año anterior. La contracción se verificó en prácticamente todos los segmentos del rubro.

La crisis no sólo golpea a las cadenas de retail. En los últimos días, la situación del sector volvió a quedar expuesta tras la decisión de la fábrica Peabody de iniciar un proceso de convocatoria de acreedores, una señal del complejo escenario financiero que enfrentan algunos fabricantes.

Sin embargo, el impacto más visible se observa en el comercio minorista. Las principales cadenas del rubro registran niveles de morosidad inéditos, muy por encima de los promedios del sistema financiero.

En promedio, las empresas del sector presentan una irregularidad cercana al 41% en los créditos otorgados a clientes para financiar compras. El dato contrasta con la morosidad del crédito no bancario, que se ubica en torno al 22,8%, y con los niveles de atraso en los préstamos bancarios a las familias, que rondan el 9,3%.

Entre las compañías con mayor exposición aparecen casos particularmente críticos. En Bazar Avenida, por ejemplo, la morosidad supera el 60%, lo que implica que seis de cada diez clientes que adquirieron productos mediante financiación tienen dificultades para cumplir con las cuotas.

Otro caso significativo es el de Coppel, donde el nivel de irregularidad alcanza aproximadamente el 70%. La compañía ofrece líneas de financiamiento con costos financieros totales muy elevados, que en algunos casos llegan a superar ampliamente la inflación anual.

Las grandes cadenas tradicionales también registraron un deterioro considerable. En Frávega, el nivel de morosidad pasó del 13% al 39% entre 2024 y finales de 2025. En Cetrogar el salto fue similar: los atrasos crecieron del 17% al 48% en el mismo período.

Megatone también se ubica entre las empresas afectadas, con una morosidad cercana al 43%, mientras que Carsa presenta un nivel algo inferior, cercano al 38%. En el extremo más bajo del ranking aparece Naldo Lombardi, donde el indicador ronda el 25%, aunque igualmente muestra un aumento significativo respecto del año anterior.

La situación resulta especialmente compleja porque se produce en un momento en el que tanto fabricantes como cadenas comerciales ya habían reducido sus márgenes de rentabilidad para sostener las ventas. En muchos casos, los precios de los productos incluso registraron caídas en términos nominales.

Según relevamientos oficiales, los precios de los electrodomésticos retrocedieron en promedio 6,6% durante 2025, a contramano del índice general de precios al consumidor, que en el mismo período registró un aumento superior al 30%.

Este fenómeno —poco habitual en otros rubros de la economía— refleja la intensidad de la competencia y la necesidad de estimular la demanda en un mercado debilitado.

Las estadísticas de ventas también muestran el alcance de la crisis. En el último trimestre de 2025, las caídas abarcaron prácticamente todas las categorías: los productos de línea blanca retrocedieron más del 10%, mientras que los dispositivos de electrónica de consumo, informática y pequeños electrodomésticos registraron descensos aún mayores.

En este contexto, la combinación de ventas en retroceso, crédito más caro y creciente morosidad configura un escenario desafiante para el sector, que enfrenta dificultades para sostener su nivel de actividad y mantener el financiamiento al consumo, una herramienta clave para dinamizar el mercado.

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