

Andrea decidió celebrar su cumpleaños de manera diferente: solo ella y el cerro Tronador. Armó una mochilita, reservó una habitación individual en un hostel y se lanzó al ascenso. En su travesía, se encontró en el refugio rodeada de otros caminantes solitarios, principalmente mujeres de más de 50 años, y se dio cuenta de que no estaba sola en su búsqueda de independencia.
"Cuando los chicos crecieron, me di cuenta de que todos hacían lo que querían, menos yo. Así que decidí salir con lo mínimo", relató Andrea, quien encontró en la naturaleza una forma de reconectar consigo misma.
Su experiencia es un reflejo del creciente fenómeno del turismo dirigido a personas mayores, especialmente mujeres. Según un estudio del Parlamento Europeo, se prevé que el gasto turístico de personas mayores de 55 años en la Unión Europea alcance los 369.500 millones de euros para 2040, lo que implica un aumento del 111% respecto a 2019. Este crecimiento está acompañado de un cambio notable en las preferencias de viaje, donde la autenticidad y las experiencias significativas son fundamentales.
En Argentina, un informe del Centro de Investigaciones Sociales de la Universidad Argentina de la Empresa revela que las mujeres mayores de 50 son las principales impulsoras del turismo. El 70,4% de las encuestadas realiza actividad física regularmente, lo que favorece su autonomía para viajar. Además, un creciente número de mujeres opta por viajar solas o en grupos, asociando el turismo con la búsqueda de bienestar.
Datos de la Secretaría de Turismo nacional indican que el 23% de los turistas internacionales en Argentina en 2025 tenía entre 45 y 59 años, lo que refleja una participación significativa de este grupo etario en el turismo interno.
Cada vez más parejas como Sandra y Javier, que han trabajado y criado a sus hijos, están aprovechando su tiempo libre para viajar. "Ahora podemos. Trabajamos menos y tenemos más dinero para gastar", afirmaron. Este cambio en la dinámica familiar está generando un auge en la demanda de experiencias turísticas.
Las grandes plataformas de turismo, como Despegar, han notado un aumento notable de la demanda entre viajeros mayores de 60 años. Laura Amorós, Gerente Senior de Marketing de Despegar, señala que los viajeros de este segmento buscan propuestas que enriquezcan sus itinerarios y ofrezcan una experiencia completa. En el último año, se registró un aumento del 15% en la contratación de actividades turísticas de este grupo.
El fenómeno no es exclusivo de Argentina. A nivel internacional, el turismo en solitario, especialmente entre mujeres, está creciendo. Según un artículo de The Guardian, el 46% de las reservas para 2025 en una agencia de viajes provienen de viajeros solitarios, siendo un 70% de ellos mujeres. El mercado de turismo "silver" se estima en USD 1,72 billones para 2024, con un crecimiento anual proyectado del 7%.
Sin embargo, viajar solo puede presentar desafíos, lo que ha llevado a la creación de soluciones específicas. Aplicaciones como Tourlina permiten a las mujeres encontrar compañeras de viaje, mientras que comunidades como JourneyWoman ofrecen recursos y consejos prácticos para quienes desean explorar el mundo de manera independiente.
En las redes sociales, el auge del turismo entre mujeres mayores se hace visible con hashtags como #WomenOver60Travel y #Over50Travel, donde cientos de miles de publicaciones celebran sus aventuras. Blogs dedicados al tema también proliferan, compartiendo historias y consejos de viajeras que, tras alcanzar una etapa de estabilidad, deciden lanzarse a explorar el mundo.
Este fenómeno demuestra que la edad no es un límite, sino una nueva etapa de expansión y aventura.
El silver traveler no es una postal de jubilación tranquila. Es una figura económica concreta, visible en presupuestos públicos, en estadísticas oficiales, en reportes de plataformas y en historias como las de Fabiana, Sandra y Andrea: mujeres y parejas que, después de los 50 o los 60, reorganizan su calendario y su mapa. Sin culpa, sin mandatos, y porque la vida va a ser larga. Y tiene que ser divertida.



























