El dólar no para de caer: ¿qué hay detrás de la fuerte baja y hasta cuándo puede sostenerse la pax cambiaria?

ECONOMÍA Solange RIAL
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Un descenso muy marcado del dólar oficial caracterizó a la plaza cambiaria en lo que va del verano y es que detrás de ello, hubo varios factores que confluyeron para que la oferta le gane a la demanda. Este fenómeno, sin embargo, no es ajeno al desempeño de las principales monedas de Latinoamérica, las cuales vienen apreciándose con fuerza, en el marco global de un índice dólar menos fuerte, por conflictos geopolíticos, entre otras causas internacionales.

Así, en lo que va de 2026, el dólar mayorista baja unos $50, lo que equivale a una caída cercana al 3,4% desde el cierre del 31 de diciembre. Durante enero, el tipo de cambio oficial había cedido más de 0,5%, en un contexto donde la suba general de precios marcó un 2,9%, según el INDEC. Entonces la pregunta que surge es: ¿cuáles son los factores detrás de esta apreciación cambiaria? Y hay varios, algunos desde el contexto internacional, pero otros desde el local. En lo que se refiere a las propias características de la plaza, el incremento de la oferta fue muy alto en el verano.

"Las exportaciones vienen a un buen ritmo. Eso acomodó el balance de oferta/demanda en el Mercado Libre de Cambios (MLC). En simultáneo aumentó la emisión de ON de corporaciones y de provincias, y en enero puntualmente aumentaron los préstamos en dólares locales. El BCRA estuvo comprando por pantalla pero también aprovechó esas emisiones grandes para comprar en bloque, ahí hizo la diferencia", aseguraron desde la consultora PxQ.

Al respecto, desde el último informe del Club de Finanzas del Instituto de Economía (INECO) de UADE, aportaron datos en este sentido: en enero la liquidación del agro superó los u$s100 millones diarios, muy por encima de los niveles observados en los meses previos. A esto, agregaron desde el mismo informe, se sumó el ingreso de divisas vía emisiones de deuda privada, que aportaron alrededor de u$s1.300 millones durante el mes.

Pero hay que tener en cuenta que no solo subió la oferta sino que también se achicó la demanda. "Esto se evidenció tanto en la dolarización de carteras como en las importaciones", agregaron desde PxQ. Al respecto, el economista Gustavo Ber también aportó su visión: "No sólo la cosecha fina y las liquidaciones de ONs estarían alimentando dicho contexto, sino también el mayor apetito por carry trade, en línea con los emergentes frente a la debilidad global del dólar".

Pero el carry trade no solo es fomentado por factores externos sino también por internos. Durante el final de 2025 y principios de 2026, el fuerte apretón monetario convalidó tasas de interés muy elevadas (por encima del 40%-60% TNA) que, si bien comenzaron un camino con una compresión hacia el rango actual (alrededor de 30%-32% TNA), sin embargo, frente a un dólar planchado, aún generan un fuerte incentivo para colocarse en pesos haciendo tasa.

"El contexto internacional también jugó a favor, con un dólar global debilitado y flujos positivos hacia mercados emergentes. No obstante, la recalibración de las bandas cambiarias, si bien otorgó mayor margen de maniobra, comenzó a reflejarse en un aumento de las expectativas de depreciación, reduciendo el rol del tipo de cambio como ancla nominal", agregaron desde UADE.

El dólar cae en la plaza local: ¿hasta dónde puede bajar?

"El dólar mayorista continúa en descenso y así es que testea los $1.400 a partir de operadores que continúan detectando mayor oferta que no encuentra suficiente demanda privada, tal como refleja en algunas ruedas la elevada participación de las compras del BCRA", explicó Ber.

Cabe resaltar que el tipo de cambio mayorista cayó en cinco de las siete ruedas que lleva febrero en su haber, lo que implica un descenso cercano a los $45.

Pablo Salina, coordinador del Club de Finanzas de UADE, le dijo a Ámbito: "En el corto plazo, el tipo de cambio en Argentina debería moverse de manera gradual y sin sobresaltos, dentro del esquema de bandas que administra el Banco Central. El escenario base del mercado es de ajustes mensuales moderados, incluso por debajo de la inflación, lo que implica una apreciación real del peso. Este comportamiento está sostenido por la acumulación de reservas, un mayor ingreso de divisas y la decisión oficial de priorizar la estabilidad cambiaria como ancla de expectativas".

Sin embargo, aseveró que esta dinámica no está exenta de riesgos: las tensiones en el mercado de pesos y el nivel de tasas necesario para sostener el equilibrio muestran que el esquema sigue siendo frágil. "Mientras se mantenga la coordinación entre política monetaria y cambiaria, no se esperan saltos bruscos, pero cualquier desvío en reservas, inflación o expectativas podría reactivar presiones cambiarias", cerró.

Fuente: Ámbito

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