El Banco Central acelera compras y refuerza reservas en un enero clave para el frente cambiario

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior
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  • El Banco Central acumuló quince ruedas consecutivas con compras en el mercado cambiario.
  • Las reservas brutas alcanzaron su nivel más alto desde septiembre de 2021.
  • La suba del oro explicó una parte central del crecimiento del stock de reservas.
  • El Tesoro también habría retomado la demanda de dólares para afrontar vencimientos.
  • Los pagos de deuda siguen condicionando la mejora efectiva de las reservas.
  • Los analistas advierten que la sostenibilidad del proceso aún no está garantizada.

El Banco Central volvió a cerrar una rueda positiva en el mercado de cambios y consolidó una racha que se convirtió en uno de los principales datos financieros de enero. Este viernes, la autoridad monetaria adquirió otros u$s75 millones y alcanzó así quince jornadas consecutivas con saldo comprador. Desde el inicio de este ciclo, el 5 de enero, ya acumula compras por u$s977 millones, de los cuales u$s291 millones corresponden solo a la última semana.

El impacto de estas operaciones se reflejó en el nivel de reservas brutas, que ascendieron hasta los u$s45.561 millones y se ubicaron en su punto más alto desde septiembre de 2021. En el balance semanal, las reservas crecieron u$s954 millones, según datos oficiales. Sin embargo, el incremento no se explica únicamente por las compras en el mercado cambiario, sino también por la fuerte revalorización de los activos que integran el stock del Banco Central, en especial el oro.

Desde comienzos de 2026, el precio del metal precioso avanzó 14,7% y en los últimos doce meses acumula una suba superior al 77%. Con 1,98 millones de onzas troy en cartera, el valor de las tenencias del Banco Central se más que duplicó entre diciembre de 2023 y mediados de enero. De acuerdo con estimaciones privadas, cuando asumió el gobierno de Javier Milei las reservas en oro estaban valuadas en torno a u$s4.000 millones, mientras que hoy alcanzan aproximadamente u$s8.500 millones solo por efecto precio.

La combinación de compras oficiales y un tipo de cambio que no muestra presiones alcistas llamó la atención de los analistas. Para algunas sociedades de bolsa, la convivencia de ambos fenómenos sugiere que una porción relevante de la demanda de divisas se canalizó mediante operaciones en bloque, lo que evitó tensiones en la cotización oficial. Además, destacaron que, en la primera quincena del año, el Banco Central ya había acumulado compras significativas bajo la nueva regulación cambiaria, superando el 5% del volumen operado en el mercado oficial, un umbral que el propio Gobierno había tomado como referencia.

No obstante, desde las consultoras advierten que la “compra fuerte” de dólares ganaría mayor tracción recién a partir de marzo, cuando comience la liquidación de la cosecha gruesa. En ese período, sostienen, habría más margen para avanzar en una normalización de variables monetarias, como encajes y tasas, sin presionar el techo de la banda cambiaria vigente.

En paralelo, el Tesoro nacional también habría retomado la demanda de dólares. A partir de los movimientos en sus cuentas en el Banco Central, los analistas infieren que durante una rueda de bajo volumen se registraron compras netas de divisas, con un aumento de los depósitos en moneda extranjera y una caída equivalente en los depósitos en pesos. Si estas operaciones se confirmaran como compras directas al Banco Central, el Tesoro ya habría acumulado cerca de u$s2.746 millones en lo que va del mes.

Estas adquisiciones estarían destinadas a cubrir compromisos inmediatos, estimados en u$s245 millones para el cierre de enero. Hacia adelante, el panorama sigue exigente: en febrero vencen obligaciones por cerca de u$s1.000 millones, de los cuales u$s830 millones corresponden a pagos de intereses y cargos al FMI. Al mismo tiempo, los depósitos del Tesoro en pesos continúan en descenso y se ubican en el nivel más bajo desde mayo de 2024, lo que reduce una fuente clave de liquidez del sistema.

Desde una mirada más amplia, los analistas recuerdan que, pese a la racha compradora, el stock de reservas sigue condicionado por el calendario de pagos y los egresos financieros. En enero se registraron desembolsos relevantes por deuda y compromisos con organismos internacionales y bancos privados, lo que explica por qué la mejora en las reservas brutas no avanza al mismo ritmo que las compras en el mercado.

El antecedente más cercano de una acumulación sostenida de reservas se remonta al primer trimestre de 2025, aunque luego perdió impulso. Por eso, si bien el desempeño de enero representa una señal positiva, el desafío será sostener esta dinámica a lo largo de 2026 sin generar tensiones cambiarias.

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