La economía del talento: descubrir genios para impulsar el futuro
EDUCACIÓN Agencia de Noticias del Interior

- La economía del talento busca identificar y potenciar jóvenes con habilidades excepcionales para impulsar la innovación y el desarrollo económico.
- Ruchir Agarwal compara este proceso con el descubrimiento y entrenamiento de un futbolista como Lionel Messi: talento y oportunidad deben ir de la mano.
- La primera conferencia internacional sobre la economía del talento se realizó en Cambridge, EE. UU., con el apoyo de la NBER.
- El FMI ha dedicado un número completo de su revista “Finanzas y Desarrollo” a este campo emergente, destacando su potencial transformador.
- La detección temprana de talento excepcional se considera clave para la competitividad y el liderazgo en ciencia y tecnología.
- El desafío es equilibrar la identificación de genios con políticas inclusivas que permitan oportunidades para todos los estudiantes.
La economía del talento es un concepto que está empezando a ganar terreno en el mundo académico y financiero, y su premisa es sencilla pero ambiciosa: identificar y potenciar a los jóvenes con capacidades extraordinarias para matemáticas, ciencias o cualquier disciplina cognitiva, con el objetivo de impulsar la innovación y el crecimiento económico de los países. Según Ruchir Agarwal, economista y cofundador de la organización Global Talent Fund en Estados Unidos, el talento no basta por sí solo: debe ser descubierto y cultivado desde edades tempranas. “Para jugar a fútbol como Lionel Messi, tienes que tener una habilidad natural, pero también te tienen que descubrir y entrenar a una edad temprana”, explica. Lo mismo, sostiene, ocurre con las mentes brillantes.
Agarwal y su equipo se dedican a encontrar adolescentes sobresalientes y ofrecerles recursos y mentorías para que puedan desarrollar todo su potencial. La idea central de la economía del talento es que estos individuos no solo logran un éxito personal, sino que pueden convertirse en motores de crecimiento económico y social. Cada joven con habilidades excepcionales que recibe apoyo puede contribuir a la innovación, la investigación y la productividad de su país, evitando que los “genios invisibles” pasen desapercibidos.
Este enfoque ha empezado a consolidarse como un subcampo de estudio dentro de la economía, con el respaldo de instituciones académicas y financieras. En noviembre de 2025, un grupo de expertos se reunió en Cambridge, Massachusetts, para participar del primer foro internacional sobre la economía del talento, organizado con el apoyo de la Oficina Nacional de Investigación Económica (NBER). Agarwal, quien desarrolló gran parte de su carrera en el Fondo Monetario Internacional (FMI), estuvo entre los coordinadores del encuentro.
El FMI, de hecho, ha mostrado interés en este concepto emergente. En su publicación “Finanzas y Desarrollo”, dedicó un número completo a la economía del talento, destacando cómo la inversión temprana en educación y descubrimiento de habilidades excepcionales puede redefinir las posibilidades de desarrollo económico de los países. Según los especialistas, no se trata solo de tener escuelas o universidades de élite, sino de construir sistemas capaces de identificar a los jóvenes con potencial y darles apoyo personalizado, desde becas y mentorías hasta acceso a laboratorios y redes internacionales.
A diferencia de las políticas educativas tradicionales, que suelen enfocarse en la cobertura y el promedio de rendimiento, la economía del talento pone el foco en lo extraordinario. “No queremos que se pierdan los genios invisibles”, recalca Agarwal. Para él, cada país que no logre encontrar y potenciar estas mentes corre el riesgo de perder ventajas competitivas en sectores de alta complejidad, como la ciencia, la tecnología y la innovación industrial.
Además, este enfoque plantea nuevas formas de medir el capital humano. La productividad no se evalúa solo por la cantidad de trabajadores o por la inversión promedio en educación, sino por la capacidad de detectar talento excepcional y proporcionarle las herramientas para desarrollarse plenamente. Según los economistas que siguen esta línea, la diferencia entre un país que lidera en innovación y uno que se queda rezagado podría depender menos de infraestructura general y más de cómo identifica y apoya a sus jóvenes más brillantes.
La economía del talento también genera debate: algunos críticos advierten sobre riesgos de elitismo o desigualdad, si solo ciertos jóvenes reciben atención especial mientras otros quedan marginados. Los defensores, sin embargo, sostienen que la clave está en equilibrar la detección de talento con políticas inclusivas, para que todos los niños tengan oportunidad de mostrar sus habilidades y acceder a recursos de desarrollo.
Lo que queda claro es que la economía del talento no es un concepto abstracto ni académico: es una apuesta estratégica por el futuro. Países que logren identificar y cultivar a sus genios invisibles podrían acelerar su crecimiento, generar innovación de vanguardia y preparar a las nuevas generaciones para los desafíos de un mundo cada vez más competitivo y tecnológico.




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