El partido se debe jugar en el Kempes hasta por una cuestión de seguridad

DEPORTES 23 de septiembre de 2022 Por Omar EDEN
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Belgrano acaricia el campeonato y con una diferencia lo suficientemente grande como para que ya comience a pensar en sus próximos rivales en la división mayor del fútbol Argentino.

Es tal la superioridad del conjunto de Alberdi y el apoyo popular que partido tras partido recibe, que muchos comparan esta campaña del pirata con la de River en el ascenso del fútbol Argentino.

En este contexto la suerte le toco a Brown de Adrogué, que inesperadamente se sacó la lotería y será el gran beneficiario del fenómeno que es la hinchada del pirata y que inclusive traspasó las fronteras de nuestro país y en diferentes medios del mundo hablan de lo que algunos llaman la "locura pirata".

Es inapropiado movilizar a tanta gente cuando Brown de Adrogué ya cedió la localía y el campeonato, mal que le pese a algunos, ya está definido.

Brown de Adrogué cedió la localía y acepto jugar en San Nicolás, un estadio mucho más grande con capacidad cercana a los vente mil espectadores son muchísimos más que los modestos 4500 que tiene el rival de Belgrano-

No obstante, lo que hoy despierta Belgrano no tiene límites, y seguramente si se jugaría en el estadio de River también se llenaría de hinchas cordobeses que quieren verlo a su equipo campeón y ascendiendo. 

A los dirigentes de Belgrano les faltó nafta, se "achicaron" y no supieron imponer lo que hoy es Belgrano. Ya cedida la localía por parte de Brown de Adrogué, lo más lógico era jugar en el Kempes y que tanta gente no se movilice en forma inútil. Además la capacidad del Kempes casi que triplica la del Estadio de San Nicolás, una cancha que poco y nada se usa y que será un misterio saber el estado del césped, algo que alguna vez los dirigentes deberán tener en cuenta, al fin y al cabo es uno de los factores principales del cuidado de la salud del jugador.

Un capricho o no ver la realidad, obliga a que el día domingo una caravana de más de 10.000 autos se trasladen desde Córdoba a San Nicolás con lo peligrosa que son las rutas Argentinas.

Si no jugar en la cancha de Brown de Adrogué fue para que miles de hinchas de Belgrano no se agolpen en las puertas del pequeño estadio, el objetivo no se va a cumplir seguramente y el problema lo trasladaron a San Nicolás. En el día de hoy y a pocas horas de ponerse a la venta la entradas, las mismas se agotaron y más de 20.000 personas quedaron en la cola virtual de la plataforma encargada de la comercialización, por lo que con seguridad un gran porcentaje de esos potenciales compradores se van a trasladar sin entradas a San Nicolás con la esperanza de poder entrar a ver a su equipo.

Los dirigentes de Belgrano le deben hacer entender a sus pares de AFA que jugarse en San Nicolás o en el Kempes no cambia nada, que El Celeste le lleva a Instituto una diferencia casi imposible de igualar y que hasta es posible que el equipo de Farré sea campeón aún sin jugar. No se puede maltratar al hincha y menos someterlo a los peligros de un viaje de más de 400 kilómetros de manera  innecesaria.

Los dirigentes de Belgrano deben hacer valer lo que hoy es Belgrano y exigir  a quienes tienen el poder de decisión que se actúe al respecto. Si en lugar de Belgrano estaría Boca o River seguramente no existiría discusión.

Pareciera que ni Artime se dio cuenta que Belgrano es tan importante como River o Boca, y que si en la misma situación estuviesen esos grandes del Fútbol Argentino, el partido se jugaría en el estadio con más capacidad.

Luis Artime debe actuar en forma rápida y premiar a los que durante todo el año, con frío o con calor, con lluvia o con viento, como sea, alimentaron el fenómeno del que el mundo hoy habla. También, y no me voy a cansar de repetirlo, la seguridad es un factor más que importante.

Parece que los dirigentes de Belgrano se quedaron sin nafta, ser de primera también es hacerse respetar.

   

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