Una devaluación en cuotas y un BCRA que tendrá que comprar muchos más dólares en septiembre

ECONOMÍA 04 de septiembre de 2022 Por Carlos Arbía*
537091

El resultado de cambiario de agosto mostró que el BCRA, pese a la fuerte remontada de las últimas 15 ruedas cambiarias, perdió unos 520 millones de dólares el mes pasado. El dato que debe preocupar al equipo económico es que el total de reservas internacionales acumulados en el BCRA hoy llega a unos 36.700 millones de dólares y están unos 4.000 millones de dólares por debajo de hace 45 días, a pesar que aumentaron las restricciones a las importaciones y bajo el precio del gas importado en los últimos dias.

El mayor interrogante es saber que pasará en septiembre, un mes donde se espera que el sector exportador industrial aceitero liquide una importe cantidad de dólares en caso que el gobierno acepte la propuesta del sector de comprar esos dólares a un valor cercano a los 200 pesos frente a los 140 pesos que cuesta en el mercado oficial libre de cambios (MULC). En los últimos 15 días, el nivel de compras promedio llegó a los 20 millones de dólares diarios.

¿Se podrá mantener este nivel de compras en el BCRA? ¿A qué se debe ese cambio en la performance del BCRA?. Por un lado, el agro aceleró su liquidación de u$s140 millones diarios a u$s155 millones en línea con lo esperado por el oficialismo. Además, de aquí hasta octubre las cerealeras podrían anticipar unos 5.000 millones de dólares adicionales por lo que el incremento de liquidación se debería a un compromiso asumido por el campo en caso de lograr un dólar soja reforzado de unos 200 pesos.

En tanto que, por el lado de la llamada "‘Otra demanda de dólares", se desplomó desde un rojo diario de u$s240 millones a u$s135 millones. Un reciente informe de la consultora Portfolio Personal explica que este recorte se explicaría por i) pagos de importaciones de energía que se habrían contraído a la mitad en agosto (desde u$s2.400 millones en julio a u$s1.200 millones); y ii) el endurecimiento de las restricciones sobre las importaciones.

Lo novedoso es que el mercado de cambios de agosto tuvo un antes y un después de la primera quincena. En julio había quedado un saldo negativo superior a los 1.200 millones de dólares para el BCRA y las Reservas Netas en apenas u$s2.000 millones.

Reservas reducidas del BCRA: ¿habrá mayores restricciones?

El aspecto negativo para el BCRA es que septiembre comenzó con un stock de reservas netas muy reducido de apenas 1.000 millones de dólares, y con un tipo de cambio real que está en mínimos desde el primer salto discreto de la del gobierno de Mauricio Macri que fue el de abril del 2018.

Es probable que el gobierno intente dar pelea con mayores restricciones cuantitativas y tipos de cambios diferenciales (sería inminente el anuncio de un dólar "agro" que resulte más atractivo que el dólar "soja"), aunque sólo servirá para demorar el inevitable desenlace. Al final del camino, un desdoblamiento formal o una devaluación tiene todas las fichas puestas.

En ese sentido, hay que señalar que varios analistas financieros puntualizaban que no había lugar para que el BCRA tuviera un desempeño similar en el MULC en agosto. En particular porque considerando los pagos al FMI de comienzos de mes, las reservas netas habrían coqueteado con terreno negativo. Las ventas del BCRA en la primera quincena llegaron a los 800 millones de dólares como producto de las importaciones de energía elevadas.

Lo positivo para el Central fue que la historia se revirtió en la segunda quincena, con pagos de energía mucho menor a las esperadas y por una temperatura promedio elevada para la época, y aparentes fuertes restricciones sobre las importaciones ya que el resto del MULC pasó de unos 1.770 a 1.150 millones de dólares. De esta manera, el BCRA recortó el saldo negativo de la primera quincena a unos 500 millones de dólares.

Para el mercado financiero la pregunta relevante es cómo sigue la película de ahora en más. Desde un enfoque "sectorial" del MULC, la caída estacional del agro se haría sentir más que la de energía (que pareciera haber adelantado su caída), con un saldo estimado que se reduciría de u$s2.629 millones a u$s2.143 millones. No obstante, el mayor desafío será cómo encarará el resto de la demanda, que es explicado principalmente por importaciones.

El "pisar" importaciones no es inocuo ni para el nivel de actividad económica ni para el nivel de precios. "La economía ya ha dado señales de agotamiento, con relevamientos privados que muestran caídas mensuales de 0,9% en la Industria y 0,3% en la actividad económica general", explican desde Portfolio Personal.

En el aspecto de los precios y considerando que la inflación de agosto estará en un valor mensual cercano al 7%, lo que empieza a preocupar es la transmisión del valor de los dólares financieros que comienza a impactar en algunos precios de los bienes porque una gran cantidad de importadores hacen sus compras en el exterior utilizando el dólar CCL, ya que no pueden comprar esos dólares en el mercado oficial único de cambios y trasladan ese valor del tipo de cambio a los precios. Es lo que algunos analistas denominan una "devaluación en cuotas". Para explicarlo desde un punto de vista monetario, es que a la misma cantidad de pesos hay menos bienes para comprar lo que implica menos importaciones y como consecuencia un mayor exceso de pesos en el mercado financiero.

Brecha cambiaria superior al 100%: qué pasará con los exportadores

Con un dólar oficial esta en torno de los $140 y el dólar paralelo en torno de los $285, esto implica una brecha superior al 100%. Esto invita a que los exportadores retengan mercadería, y que los importadores se apresuren a importar, con el fin de tener mercadería a buen precio. Los importadores solo pueden importar en el año 2022, el 70% más de lo importado en el año 2020 o un 5% más de lo importado en el año 2021, cual fuera el menor. Esto implica que las importaciones no están llamadas a crecer, el nivel de actividad e inversión no podrán aumentar en este contexto. Si a esto le sumamos que las exportaciones estarán demoradas, el país difícilmente pueda crecer.

El mercado cambiario vive sobre el filo de la navaja permanentemente, lo que dificulta las decisiones de inversión y de precios en la economía. En este sentido, de acuerdo con un reciente informe de Analytica, cada vez más precios abandonan al dólar oficial y empiezan a seguir la evolución de los dólares financieros. Estimamos que ya más de 40% de las empresas y comercios miran más al CCL o al MEP que al "dólar 3500" cuando toman decisiones de precios. Ese es uno de los flancos más graves de una brecha que supera el 100%: más allá del clásico ajuste fiscal y monetario, la dinámica inflacionaria se vuelve más compleja de desarmar si las expectativas de devaluación no logran domesticarse.

El dato positivo de agosto en el aspecto financiero es que, aunque todavía no se conocen los números definitivos, el BCRA redujo sus posiciones de ventas a futuro. En julio, para sorpresa del mercado, la posición vendida del BCRA cerró en unos 7.000 millones de dólares, situándose por debajo de las estimaciones de los analistas que la ubicaban cercana a unos 8.000 millones de dólares. En junio, antes de la renuncia de Martín Guzmán, la posición de dólares vendidos a futuro del BCRA llegaba a los 4.300 millones de dólares.

En julio, de todas formas, se registró un nuevo máximo en lo que va del gobierno de Alberto Fernández sobrepasando los picos de u$s5.683 millones en octubre 2020 donde la brecha se había disparado al 130% y de u$s5.151 millones en noviembre 2021 (elecciones legislativas). Para buscar un dato que supere este monto, hay que remontarse a febrero 2016, cuando había alcanzado u$s10.982 millones.

 

 

* Para www.iprofesional.com

Te puede interesar