La reunión de los inmorales, perversos y dictadores

16536741781475

Las tres dictadores se han reunido este viernes en La Habana para "fijar posición ante la visión imperial que pretende excluir a los pueblos de América", ha desvelado Nicolás Maduro nada más acceder al Palacio de la Revolución, sede del encuentro. Ni el jefe bolivariano ni los caudillos Miguel Díaz-Canel y Daniel Ortega querían en esta ocasión engañar a nadie: se trataba de su propia contracumbre como respuesta a la exclusión de la Cumbre de las Américas, que se celebrará en junio en Los Ángeles.

"Tenemos cumbre de integración, de solidaridad, de cooperación. Cumbre humanista, nuestra cumbre", ha subrayado el anfitrión, quien, en las horas previas, había asegurado que bajo ningún concepto acudiría al cónclave en EEUU pese a que nadie le había invitado. Desde Washington se buscaba en los últimos días alguna fórmula para invitar a un dirigente cubano de segundo nivel.

Bajo el paraguas de la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América (Alba), y con el apoyo firme del presidente boliviano Luis Arce, también presente, los tres dictadores escenificaron un frente común contra Joe Biden, pese a que todos ellos avanzan contactos de mayor o menor rango con Washington. "¡Unidos nadie podrá silenciarnos! No son meras consignas, es una necesidad histórica", ha clamado Díaz-Canel, quien ha acusado a EEUU de aprovechar su condición de anfitrión para "adoptar conceptos injerencistas".

"Si algo hay democrático en las Américas es el Alba", ha disparado Maduro por su parte, minutos después de que el Departamento del Tesoro de EEUU renovara la licencia a la Chevron para mantener solo operaciones mínimas en Venezuela, sin posibilidad de extraer y exportar petróleo, tal y como pretendían el gobierno bolivariano y la poderosa petrolera estadounidense.

La decisión de Biden es otro mensaje claro para Maduro, que torpedea la reanudación de las negociaciones en México al mantener su exigencia de la liberación del magnate colombiano Alex Saab, al vetar la presencia de Noruega e imponer la participación de su aliado Vladimir Putin.

"Serán los pueblos humildes quienes llevarán nuestras banderas. ¡Nada ni nadie podrá detenerlo!", ha exclamado Maduro, quien, desde hace días, arguye que habrá sorpresas en el cónclave continental.

Pese a que los participantes en La Habana han insistido en que el Alba es el principal camino para la "unión y la liberación de los pueblos de América", existen otros caminos secundarios. Uno de ellos es el emprendido por uno de sus principales aliados en la región, el presidente argentino Alberto Fernández, que se barrunta lleno de obstáculos. Su gobierno estaría impulsando, según la agencia oficial Télam, la realización de una cumbre paralela en la ciudad californiana, con el apoyo de Andrés Manuel López Obrador, el presidente mexicano que ya ha anunciado que en protesta no acudirá a la cumbre oficial, aunque enviará a su canciller, Marcelo Ebrard.

El encuentro sería convocado por la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), creada en 2011 por Hugo Chávez y Lula da Silva para consolidar la hegemonía continental de la izquierda y que se intenta ahora resucitar. El objetivo final sería la participación de las tres dictaduras castigadas por EEUU.

"La Cumbre ha estado cerca de ser pospuesta por el gobierno estadounidense varias veces. Un número muy importante de países de la región han expresado serias reservas no solo sobre el asunto de los países invitados, que es lo que más ha trascendido en la prensa, sino que han aprovechado para trasladar sus críticas sobre la política exterior estadounidense sobre Latinoamérica", resume para EL MUNDO el internacionalista Mariano de Alba.

"Por ejemplo, varios países del Caribe han pedido garantías de que pueden volver a recibir petróleo de Venezuela, dado que EEUU ya está conversando con el gobierno de Maduro. Tan controversial y espinoso ha sido el asunto, que Washington está buscando que el enfoque sea oportunidades comerciales y alianzas público-privadas. La región necesita tener una relación efectiva con Washington", abunda De Alba.

Con información de El Mundo de España

Te puede interesar