Martín Soria quedó a cargo de la Unidad Especial que investiga el atentado a la AMIA

POLÍTICA 03 de julio de 2021 Por Agencia de Noticias del Interior
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El ministro de Justicia de la Nación, Martín Soria, quedó a cargo de la Unidad Especial de Investigación del atentado a la sede de la AMIA, un organismo que tuvo como jefe visible el fallecido fiscal Alberto Nisman y perdió influencia durante el gobierno de Mauricio Macri.

A través de la Resolución 537/2021 del Ministerio de Justicia, publicada este viernes en el Boletín Oficial, el Gobierno dispuso que la UFI-AMIA esté bajo la órbita de Martín Soria. Hace poco más de dos semanas, se cumplieron 27 años del ataque terrorista que mató a 85 personas y dejó a cientos de heridos.

En los fundamentos de la medida, el ministro recordó que el Decreto 229 del 1° de marzo de 2006, dispuso la ampliación de los cometidos de la referida Unidad Especial de Investigación, a la que se le encomendó “el impulso de las pesquisas sobre las irregularidades cometidas en el curso de la investigación del atentado contra la sede de la AMIA”.

El texto señala una crítica abierta a la gestión de Mauricio Macri. Según señala el decreto, durante el gobierno anterior “bajo el pretexto de fortalecer y jerarquizar la citada Unidad Especial” se dispuso que quedase a cargo de un funcionario con rango y jerarquía de Secretario, con intervención en el Ministerio de Justicia. El ex senador de la UCR, Mario Cimadevilla, fue el último en ocupar ese rol.

Soria indicó en la resolución que la desconcentración de acciones de la unidad “atenta” contra sus objetivos, ya que debe contar con todas las herramientas y recursos necesarios para cumplimentar no solo los compromisos asumidos internacionalmente, sino también para llevar adelante “acciones concretas y efectivas que contribuyan al esclarecimiento de los hechos investigados”.

En esa línea, el ministro de Justicia buscará “impulsar las medidas correspondientes para readecuar la estructura organizativa” para que la UFI-AMIA retome “toda acción u objetivo que actualmente se halle asignado a otra dependencia de esta jurisdicción”, señala la resolución gubernamental.

La desarticulación de la UFI-AMIA

La Unidad Especial a cargo de la investigación del atentado a la AMIA fue creada septiembre de 2004 para intervenir en la investigación del atentado contra la sede de la mutual judía ocurrido el 18 de julio de 1994. La absolución de los 22 acusados de haber participado de la denominada “conexión local” del atentado a la AMIA empujó al Ministerio Público Fiscal a crear la Unidad Fiscal AMIA.

En febrero de 2005, el Juzgado en lo Criminal y Correccional Federal N° 6 le delegó la instrucción de la causa y actualmente también lleva adelante la acusación en los procesos por las irregularidades cometidas durante el primer juicio.

Durante años el fiscal Alberto Nisman fue la cara visible del organismo. Tras su muerte en su departamento de Puerto Madero, asumió al frente el ex senador Mario Cimadevilla en 2016 durante la gestión de Cambiemos con el rol de secretario.

Sin embargo, el 2 de marzo de 2018, Mauricio Macri decretó la supresión de ese cargo extraescalafonario “quedando diseminados -a partir de entonces- los cometidos de la aludida Unidad Especial en distintas dependencias de esta cartera de Estado”.

Esa decisión fue tomada después que el ex senador Mario Cimadevilla mantuvo fuertes críticas y diferencias con el entonces ministro de Justicia, Germán Garavano. En su prensentación en el Congreso, el dirigente radical recordó que a pesar de que su unidad fue creada por decreto para acelerar la investigación del atentado, su tarea fue “entorpecida” por el ex ministro de Justicia, a partir de diferentes resoluciones.

“No había ningún interés en aportar a la investigación del atentado y si un interés muy marcado en que algunos responsables del encubrimiento fueran absueltos”, dijo en su descargo Cimadevilla ante el Poder Legislativo.

El ex senador puntualizó que hubo un posible encubrimiento de los fiscales Eamon Mullen y José Barbaccia, como de Jorge “Fino” Palacios, con el fin de beneficiarlos en la causa por el encubrimiento por el atentado a la AMIA. Según su mirada, los imputados tenían un vínculo cercano con Mauricio Macri y el propio Garavano. “Cuando preguntamos por qué había interés en pedir la absolución de los imputados nos daban razones de que eran amigos del presidente o amigos del ministro”, describió Cimadevilla ante el Senado.

Con menos influencia y reestructurada, la UFI-AMIA continuó bajo la órbita del fiscal Sebastián Basso, que reemplazó a Roberto Salum, fiscal federal de Reconquista, uno de los tres fiscales elegidos por la ex procuradora Alejandra Gils Carbó para hacerse cargo de la fiscalía en febrero de 2015. Salum sigue como integrante del organismo.

El año pasado, el procurador general interino Eduardo Casal designó a otro fiscal general, Julio Gonzalo Miranda, para desempeñarse “en forma conjunta o alternada” con el resto de los miembros de la UFI-AMIA.

 

 

Con información de www.infobae.com

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