El carry trade pierde atractivo y los analistas recomiendan cautela ante el riesgo electoral de 2027

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior

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  • El carry trade volvió a generar ganancias en dólares durante septiembre gracias a la estabilidad cambiaria y los rendimientos en pesos.
  • Comafi recomienda combinar instrumentos dolarizados, bonos soberanos cortos y deuda corporativa.
  • Pablo das Neves propone reducir gradualmente la exposición al peso y comprar dólares entre ahora y marzo.
  • Leandro Monnittola encuentra oportunidades en vencimientos intermedios de 2027, pero desaconseja los plazos más largos.
  • El riesgo país argentino aumentó unos 150 puntos durante septiembre, por encima de las subas registradas en otros mercados regionales.
  • La incertidumbre electoral y la evolución del dólar serán determinantes para definir la rentabilidad de las inversiones hacia 2027.

Las estrategias de inversión en pesos que permitieron obtener ganancias medidas en dólares durante septiembre comienzan a mostrar límites ante la incertidumbre cambiaria y política que se proyecta hacia 2027. Aunque el rendimiento de las tasas locales todavía ofrece oportunidades, los analistas advierten que el margen para repetir esos resultados se reduce y recomiendan evaluar alternativas para disminuir la exposición al peso.

El banco Comafi mantiene una estrategia que combina instrumentos dolarizados, bonos soberanos de vencimiento corto y deuda corporativa. Por su parte, el analista financiero Pablo das Neves propone comenzar a dolarizar gradualmente las carteras, mientras que Leandro Monnittola identifica oportunidades para extender las inversiones de manera selectiva hacia vencimientos intermedios de 2027.

Las tres perspectivas coinciden en que la búsqueda de mayores rendimientos exige considerar los riesgos cambiarios, las fluctuaciones de precios y la proximidad del calendario electoral. Las diferencias aparecen en el plazo recomendado para mantener las posiciones en moneda local y en el momento adecuado para aumentar la cobertura en dólares.

Septiembre dejó ganancias, pero el escenario empieza a cambiar

El carry trade consiste en invertir en pesos para aprovechar sus tasas de interés y obtener una ganancia en dólares, siempre que la evolución del tipo de cambio no neutralice el rendimiento. Durante septiembre, esta estrategia volvió a resultar favorable por la combinación de tasas locales atractivas, condiciones de liquidez más normales y un dólar que avanzó apenas 0,5% en el mes.

Según el informe de estrategia de Comafi, las Letras del Tesoro capitalizables en pesos (Lecaps) rindieron entre 1% y 1,5% en dólares. Los bonos ajustados por inflación del tramo medio registraron retornos de entre 1,5% y 3,5%, mientras que los títulos vinculados a la tasa Tamar obtuvieron ganancias de entre 1% y 2%.

Sin embargo, el desempeño positivo de los instrumentos en moneda local contrastó con las pérdidas de los activos argentinos dolarizados. Durante septiembre, los bonos soberanos en dólares cayeron casi 5% en promedio y el índice S&P Merval retrocedió 8% medido en moneda estadounidense.

Para Das Neves, la oportunidad del carry trade continúa vigente, pero ofrece una compensación cada vez menor frente al riesgo asumido. El analista sostiene que las letras a tasa fija rinden alrededor de 2% mensual, prácticamente en línea con la depreciación cambiaria esperada hasta marzo según el Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central.

A su juicio, después de las ganancias acumuladas durante 2026, las posibilidades de obtener nuevos rendimientos extraordinarios son más limitadas. Por eso, propone mantener las inversiones en pesos únicamente en vencimientos cortos y comenzar a comprar dólares de manera escalonada entre ahora y marzo.

Los vencimientos de 2027 ofrecen más margen, pero también más riesgo

Monnittola plantea una alternativa intermedia. El analista observa que los instrumentos de corto plazo ofrecen tasas nominales anuales de entre 25% y 27%, mientras que los vencimientos intermedios se ubican entre 28% y 30%. Esa diferencia puede justificar una extensión selectiva de los plazos, aunque advierte que los títulos más largos quedan más expuestos a la volatilidad de las tasas y a los movimientos asociados con las elecciones.

Uno de los indicadores que utiliza para evaluar esas posiciones es el punto de equilibrio cambiario, conocido como break-even: el nivel al que la suba del dólar neutraliza la rentabilidad obtenida en pesos.

Con un dólar MEP de $1.539 al momento de su análisis, Monnittola estimó que los vencimientos de fines de 2026 tenían un punto de equilibrio de entre $1.550 y $1.600. Para determinados títulos de 2027, ese nivel se ubicaba entre $1.640 y $1.850, lo que ofrecía un margen cambiario mayor, aunque acompañado de una exposición más prolongada.

Su preferencia se concentra en el tramo medio, especialmente en mayo de 2027, antes que en los vencimientos más lejanos. Según sus cálculos, con un dólar de $1.650, algunos títulos podrían generar rendimientos en dólares de alrededor de 8% y superiores al 10%, dependiendo del instrumento.

Comafi prioriza la diversificación y la cobertura en dólares

La estrategia del banco combina oportunidades tácticas en pesos con una preferencia por activos dolarizados a medida que se acerca 2027. En tasa fija, selecciona las Lecaps S30O6, S13N6 y S30N6, mientras que entre los bonos ajustados por inflación destaca TZXD6, TZXS7 y TZXD7.

En títulos vinculados a la tasa Tamar y bonos duales, la selección incluye TML27 y TMF28. Para cobertura cambiaria, identifica alternativas como TZV27 y TMVE8.

En deuda soberana en dólares, Comafi prioriza AO27 y AL29. También destaca obligaciones negociables corporativas como YMCIO, PLC6O y MGCTO, con rendimientos de entre 3% y 7% efectivo anual dentro del universo analizado. Para los mejores créditos provinciales, el informe señala retornos de entre 6% y 9%.

Das Neves coincide en que dolarizar no significa necesariamente aumentar la exposición al riesgo argentino. Por eso, propone combinar instrumentos vinculados al Tesoro estadounidense con bonos soberanos cortos y deuda corporativa del sector energético, cuya generación de dólares puede ofrecer una cobertura diferente.

El banco también identifica un componente local en el deterioro de los activos argentinos. Durante septiembre, el riesgo país superó los 650 puntos básicos y aumentó unos 150 puntos, frente a subas aproximadas de 20 puntos para América Latina y de 70 puntos para Ecuador.

En acciones, Comafi mantiene entre sus seleccionadas a Pampa Energía y Banco Macro. Mientras destaca las perspectivas de crecimiento de la actividad energética y las exportaciones, adopta una mirada más cautelosa sobre los bancos por las dificultades de la actividad económica y del crédito.

La discusión hacia 2027 pasa, en definitiva, por cuánto tiempo podrán sostenerse las condiciones que favorecieron las ganancias en pesos. Mientras Comafi apuesta por diversificar, Das Neves recomienda iniciar una dolarización gradual y Monnittola propone extender plazos de manera selectiva, las tres estrategias coinciden en evitar una exposición indiscriminada a los vencimientos largos en un escenario electoral incierto.

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