


- Diego Santilli cuestionó a Axel Kicillof durante el 62.º Coloquio de IDEA.
- El jefe de Gabinete vinculó las declaraciones del gobernador con la disputa política de 2027.
- Santilli defendió la continuidad del rumbo económico impulsado por Javier Milei.
- El funcionario destacó los récords de exportación y producción que atribuyó al actual proceso.
- También advirtió sobre las consecuencias que, según su planteo, tendría regresar a políticas anteriores.
- Santilli pidió a los empresarios acompañar la reelección de Milei en 2027.
El rumbo económico y la disputa política de cara a 2027 quedaron expuestos en el mensaje que Diego Santilli dirigió a empresarios durante el 62.º Coloquio de IDEA. El jefe de Gabinete cuestionó al gobernador bonaerense, Axel Kicillof, por declaraciones que le atribuyó durante una visita a Estados Unidos y planteó que sus posiciones podían terminar favoreciendo políticamente al presidente Javier Milei.
Durante su participación por video, el 2 de octubre de 2026, Santilli presentó el escenario del próximo año como una discusión entre la continuidad del programa impulsado por el Gobierno y el regreso a un modelo económico diferente. Frente a los empresarios reunidos en Mar del Plata, sostuvo que la elección plantearía qué tipo de Argentina se pretendía construir y contrapuso la libertad, el progreso, la inversión y las exportaciones con lo que definió como una economía cerrada.
El funcionario centró buena parte de su exposición en las diferencias con Kicillof. Según afirmó, el gobernador había planteado que eliminaría y revertiría el proceso que estaba llevando adelante el Gobierno nacional. Para Santilli, esa postura permitía establecer una contraposición directa entre las propuestas que atribuía al mandatario bonaerense y los resultados que, según su propia descripción, debía preservar la administración de Milei.
En ese sentido, destacó el comportamiento de distintos sectores productivos y exportadores. Mencionó récords de exportación, de producción de cereales y de exportación de carne y otros productos. A partir de esos datos, sostuvo que la prioridad debía ser mantener el rumbo económico en lugar de modificarlo.
Fue en ese contexto que formuló una pregunta que sintetizó su crítica hacia Kicillof: “¿Será que Kicillof es el mejor jefe de campaña de Milei?”. Santilli vinculó esa posibilidad con las declaraciones que, según señaló, había realizado el gobernador mientras el Presidente se encontraba en Estados Unidos.
El jefe de Gabinete interpretó que el planteo de Kicillof podía servir para mostrar, por contraste, los resultados que el Gobierno buscaba reivindicar. Según su razonamiento, una propuesta destinada a revertir las medidas implementadas por Milei permitiría presentar la próxima elección como una definición entre continuar con el proceso iniciado o regresar a políticas anteriores.
La defensa del Presidente ocupó otro tramo central de su intervención. Santilli sostuvo que Milei sería recordado por haber sacado al país del “ostracismo” y del “caos”, y contrapuso esa visión con el escenario que, según advirtió, implicaría retornar a determinadas políticas del pasado.
Entre las consecuencias que mencionó estuvieron la brecha cambiaria, los tipos de cambio múltiples, los cepos y una eventual destrucción de las exportaciones. Frente a ese escenario, afirmó que el Gobierno estaba sentando las bases para un país que crecería de manera sostenida y sostuvo que el desafío consistía en continuar avanzando.
El planteo tuvo además un componente electoral explícito. Santilli pidió a los empresarios que acompañaran la reelección de Milei en 2027, vinculando esa definición con la continuidad del rumbo económico que había defendido durante su exposición.
De esta manera, el jefe de Gabinete convirtió el intercambio con Kicillof en una parte de su lectura sobre la futura competencia electoral. Su mensaje presentó el debate en términos de continuidad o reversión de las políticas implementadas por el Gobierno y ubicó las posiciones atribuidas al gobernador bonaerense como uno de los contrapuntos centrales de esa discusión.










El diputado Arrúa reconoció que votó proyectos del Gobierno por acuerdos con Misiones















